Lenin Moreno se la tenía jurada como parte de su venganza contra Rafael Correa, y cumplió: su gobierno le retiró el asilo político a Julian Assange y la policía británica lo detuvo de inmediato en la embajada ecutaoriana en Londres.

Scotland Yard ejecutó la orden judicial que pesaba contra el hacker arrepentido de la CIA desde el 29 de junio de 2012.

La noticia la difundió la propia fuerza de seguridad inglesa, al informar que Assange «fue trasladado a la comisaría de Londres, donde estará hasta que se presente ante el Tribunal de Magistrados de Westminster lo antes posible».