Culminado el primer trimestre y con los presupuestos provinciales ya descalzados de los indicadores principales los gobernadores comienzan a seguir de cerca el movimiento de las recaudaciones y, en especial, el de la Coparticipación de Impuestos.
Las transferencias automáticas y no automáticas forman parte fundamental de las arcas provinciales porque marca el grado de autonomía de un distrito. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) tomando los recursos que ingresan a las arcas provinciales a través de transferencias por parte de la Nación, ya sean automáticas (Coparticipación) o no automáticas (Transferencias Corrientes y de Capital), la jurisdicción que menos expuesta está a los ingresos que envía la Nación es la Ciudad de Buenos Aires. La administración porteña tiene atado el 23% de sus ingresos a la «copa» y el 2,7% al resto de las transferencias. En el otro extremo está Formosa que tiene previsto que el 89% de sus ingresos sean recursos en concepto de coparticipación. En el caso de las transferencias no automáticas, sólo depende del 2,3 por ciento.
El problema que están comenzando a presentar estos componentes, que muchas veces son muy significativos en los ingresos de las jurisdicciones, por lo que son consideradas un elemento clave para mantener las cuentas fiscales equilibradas, es que en términos reales acumula una importante caída.
Según un trabajo de la consulta CN Finanzas el total transferido (Coparticipación + Presupuestarias) avanzó durante marzo pasado un 35,6% contra el mismo mes de 2018. Sin embargo, la consultora si se lo mide contra el IPC Nacional del Indec de marzo el cual hasta el Jefe de Gabinete Marcos Peña reconoce que será «alto» y que esta consultora lo colocó en 3,2% lo que significa una inflación de 52,6% en 12 meses, los recursos totales transferidos desde el Estado nacional hacia las provincias marcaron una caída de 11,1% en términos reales.

Se gira menos

Si se divide coparticipación de transferencias se observa que en marzo pasado el total de fondos coparticipado a las provincias avanzó 36,5% contra igual mes del año pasado. Buenos Aires incrementó 56,3% por compensación por el Fondo del Conurbano. La contracara de esto fueron Córdoba (+30,3%), Santa Fe (+27,1%) y San Luis (+30,1%) que, según el informe, se ubicaron por debajo del promedio de avance interanual de coparticipación por contar con la devolución íntegra de la detracción de ANSES desde 2016. El resto de las provincias cuentan con 3 puntos adicionales de la detracción de ANSES en comparación al año anterior.
En este ítem, la variación real del total coparticipado a provincias en marzo de 2019 muestra una caída de 10,6 por ciento. Y con este número los estados subnacionales encadenarían dos meses consecutivos (en febrero cayó 2%) y que aunque había tenido un leve respiro en enero de 0,6 positivo, en noviembre y diciembre de 2018 había mostrado una caída en términos reales de 6,6% y 6,3% respectivamente.
Un dato no menor para los gobernadores es que, en medio de tanta caída, crecieron los subsidios de tasas de los préstamos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y el gasto de capital para infraestructura.

Fondos para pagar sueldos

La provincia de Mendoza destinará 46,6 pesos de cada 100 pesos de ingresos para el pago de remuneraciones en 2019. Es el distrito, de entre el grupo de provincias que presenta la combinación más parecida entre Altos Ingresos y Alta Densidad poblacional, que más dinero de sus ingresos usará para el gasto en personal, según un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Dentro de ese mismo lote de provincias le siguen CABA y la provincia de Buenos Aires, con un 44,3% y un 43,5%, respectivamente, de sus ingresos destinados al pago de salarios estatales.
El trabajo del IARAF difundido hoy se basa en el análisis de las Leyes de Presupuesto para el año 2019 de las provincias que las han publicado. En este caso, el estudio abarcó a 16 jurisdicciones que presentaron información actualizada: Buenos Aires, CABA, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe y Santiago del Estero. Las provincias consideradas dan cuenta de casi el 82,5% del sector público provincial consolidado, considerando el gasto primario, aclaró el centro de estudios.

Déficit fiscal

Jujuy, otra provincia que, como Mendoza, es gobernada por Cambiemos, lidera el uso de ingresos para gastos en salarios de personal del grupo de distritos que presentan Bajos Ingresos y Alta Densidad poblacional, (BI–AD), que componen también Chaco, Corrientes, Misiones, Entre Ríos y Tucuman.
La provincia gobernada por el radical Gerardo Morales usa 54,5% de sus ingresos para el gasto de salarios de empleados públicos, seguida de Entre Ríos y Corrientes, con 45,7 y 38,9%, respectivamente. Entre las provincias del cuarto grupo clasificatorio del IARAF, con Bajos Ingresos y también baja Densidad Poblacional, (BI-BD), la que más gasta de sus ingresos en salarios es La Rioja, que destinará el 53,1% de sus recursos para pagar los sueldos del personal, seguida muy de cerca por Salta, que usará el 53%. Este lote de distritos está integrado, además, por Formosa, Catamarca, San Juan y Santiago del Estero.
El documento recuerda que la partida del gasto en personal es la «principal erogación a este nivel de gobierno». Y advierte que, en la práctica, se considera que el gasto en personal es «un rubro inflexible a la baja, ya que su ajuste se encuentra políticamente restringido». Por eso a través del indicador Gasto en Personal / Ingreso Total se analiza la «rigidez presupuestaria de cada jurisdicción, ya que mide el porcentaje de ingresos que está comprometido a cubrir el principal gasto que tienen las provincias». El IARAF concluye, como observación general, que «todas las provincias evidenciarán un nivel de rigidez presupuestaria superior al 35%».

Autonomía de las finanzas de cada provincia

El trabajo del IARAF aborda también la cuestión de cuánto representa la coparticipación y las transferencias no automáticas en las finanzas públicas de cada provincia, es decir como porcentaje, en ambos casos, de sus ingresos totales. Según el centro de estudios, este indicador es ilustrativo de la «autonomía» de cada administración respecto de los recursos que le llegan del poder central. «Respecto a los ingresos, resulta útil analizar el grado de autonomía de cada una de las provincias de la muestra. En este sentido, se tienen en cuenta aquellos recursos que ingresan a las arcas provinciales a través de transferencias por parte de la Nación, ya sean automáticas (Coparticipación) o no automáticas (Transferencias Corrientes y de Capital). Estos componentes muchas veces son muy significativos en los ingresos de las jurisdicciones, por lo que son consideradas un elemento clave para mantener las cuentas fiscales equilibradas», introduce el IARAF.
«Si se tiene en cuenta la necesidad del Gobierno Nacional de cumplir con la meta fiscal establecida para el corriente año, se espera, también de acuerdo al presupuesto nacional, una reducción del gasto en partidas que pueden afectar directamente y de manera relevante sobre todo a aquellas provincias que tienen gran dependencia de las transferencias del Estado. De allí, surge la importancia de analizar el grado de autonomía de las jurisdicciones de la muestra, como así también su rigidez presupuestaria, de manera de poder seguir a lo largo del año el grado de compromiso que puedan mostrar sus cuentas fiscales», advierte el trabajo.
Una combinación parecida se da con Río Negro, ya que el distrito es el menos autónomo en su grupo en relación a la coparticipación (54%) y el segundo menos autónomo (2,3%, detrás de Neuquén) en cuanto a lo que representan las transferencias no automáticas dentro de sus ingresos, aunque en este caso no hay datos de varios de los distritos del grupo de Altos Ingresos y Baja Densidad, como Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, San Luis y La Pampa. Pero Río Negro también es el que más usa de sus recursos para pagar salarios de empleados, con 54,6%. (Fuente: IARAF)

Gobierno de Chubut