Los radicales enojados con el Gobierno armaron una contracumbre en la casa de Federico Storani donde estuvieron Ricardo Alfonsín y Juan Manuel Casella, además del presidente de la Convención radical, Jorge Sappia, para amenazar con una ruptura con Mauricio Macri y proponer un acuerdo con Roberto Lavagna. Fue después que Alfredo Cornejo, Gerardo Morales y Gustavo Valdés fueran a la Rosada para acordar el mini plan Primavera. Dicen que la sorpresa la dio el chubutense Mario Cimadevilla, que lanzó un duro diagnóstico sobre la situación de Cambiemos en la Patagonia: «Macri mide 11 puntos en la Patagonia, es un yunque». Por el contrario, aseguran que si Lavagna fuera candidato «estaría afanando» en cantidad de votos. «Tenemos los votos en la Convención para cerrar el acuerdo con Lavagna, por eso la están estirando», aseguró Miguel Ponce, titular de la comisión de Economía del partido.