La decisión implica que la causa, si la medida no es apelada por la fiscalía, quedará a cargo del juzgado federal con competencia electoral que preside María Servini, según la resolución a la que accedió Télam.
«No surge circunstancia alguna que amerite la intervención de este Tribunal, pues aquellos eventos que motivarían la actuación de un magistrado con compentencia penal ya se encuentran siendo analizados» en el juzgado federal de Claudio Bonadio, a cargo del caso cuadernos, puntualizó Torres.
Máximo Kirchner había sido indagado por el juez del caso cuadernos, Claudio Bonadio, por el delito de asociación ilícita y la Cámara Federal ordenó que sea este magistrado quien resuelva su situación procesal por esta acusación.
Al juez Torres le quedaron entonces los delitos vinculados al financiamiento irregular de organizaciones políticas y actos eleccionarios.
«El objeto procesal de las presentes actuaciones abarca únicamente los eventos que tendrían por finalidad el posible financiamiento espurio del partido ‘Frente para la Victoria’, sus agrupaciones satélites y las campañas electorales de los años 2011, 2013 y 2015″, remarcó Torres.
Estos delitos se encuentran bajo la órbita de las leyes de Financiamiento de Partidos Poíticos (26215) y de Democratización de la Representación Política, Transparencia y Equidad Electoral (26571)», agregó.