Un tema que circuló ayer en una charla informal en importante círculo empresario fue el rumor de que el gobierno provincial estuviera intentando emitir Letras para juntar un colchón de fondos que le permita sortear sin sobresaltos los compromisos mensuales de acá al 9 de junio, fecha en que se concretarán las elecciones generales que definirán el próximo gobernador. Entre eso y el veto del propio presupuesto, redireccionando el de 2018, hay dudas de cuál sería en definitiva el verdadero estado de las cuentas públicas que herederá quien asuma en Fontana 50 en diciembre próximo. Uno de los reclamos que suenan es la falta de transparencia en el manejo de los fondos públicos y la poca información ministerial que circula.