El triunfo del oficialismo en Río Negro y en Chubut, en sendas elecciones provinciales, muestra que las opciones que a nivel nacional ocupan el centro de la escena política no siempre se replican en cada provincia. Ni Macri ni Cristina son opciones. Por el contrario las grandes disputas en Patagonia vienen teniendo un viso de realidad atada a las fuerzas políticas provinciales. Por el contrario, cada vez que una fuerza ata su caudal político al actual o a la ex presidenta, el lastre parece ser contundente para el derrape.