En su carácter de ex presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Chubut, Alejandro Panizzi se presentó ayer ante la Legislatura para dar cuenta sobre la actividad del Poder Judicial durante el año de su mandato, tal cual lo prevé en la Constitución Provincial.
En primer lugar, el ex titular del máximo tribunal de Chubut aseguró que “muchas petas que el STJ se ha fijado para el presente ejercicio se han cumplido con éxito, incluso, superando las expectativas del previo fervor con el que fueron planeadas”. Además, agregó que el balance sobre el ejercicio que cierra fue positivo para el Poder Judicial provincial.
“A modo de síntesis diré que este año judicial que culmina hemos centrado la tarea de gobierno del Poder Judicial en la función jurisdiccional, la planificación estratégica, la gestión de calidad, agilización de los procesos, cumplimiento de las metas, política de equidad de género, fortalecimiento de la independencia y administración racional del presupuesto propio. Estos propósitos tuvieron un denominador común: la justicia”, enfatizó Panizzi.
En su discurso, ante la atenta mirada de los diputados provinciales, el ex presidente del STJ de Chubut remarcó que el Poder Judicial tiene como principal destino el de juzgar, restablecer el ejercicio de los derechos vulnerados y controlar el cumplimiento de la Constitución, los pactos que la integran y las leyes que la reglamentan, “ciñéndose a lo que es materia de su jurisdicción, a la división de poderes y evitando toda la posibilidad de injerencia de un poder sobre otro”.
Además, hizo una descripción sobre las tareas que realizan los jueces, recordando que los mismos deben juzgar sobre la libertad y el encierro de las personas, su patrimonio, su jubilación y hasta sobre hechos y derechos personalísimos, como lo son la filiación, la adopción, el divorcio y la distribución de los bienes conyugales. Además, deciden pleitos en los que se hallan en juego grandes cantidades de dinero, empresas e intereses de sectores poderosos.
“Un sistema republicano debe garantizar la posibilidad de acudir a la jurisdicción a todas las personas, en igualdad de condiciones, como derecho principal consagrado por las normas superiores y asegurado por el Estado. Tal posibilidad está abonada por garantías instrumentales que permiten el cumplimiento de un debido proceso legal justo, breve y razonable, para hacer valer sus derechos. Los tribunales tienen como cometido principal el real y efectivo acceso a la justicia de los titulares del derecho a la tutela efectiva. No obstante, no es infrecuente ver que ese propósito, por diversos motivos no se cumple, se cumple a medias o demasiado tarde”, manifestó Panizzi en su discurso ante el Poder Legislativo provincial.

Capacitación de género

En la continuidad de sus palabras, el ex referente del máximo tribunal provincial puso en valor la adhesión a la Ley Micaela. Además, remarcó que en Chubut se estableció la implementación de un programa permanente de capacitación obligatoria para todas las personas que integran el Poder Judicial en la temática género y violencia contra las mujeres, al cual se han adherido los ministerios Público Fiscal y el de la Defensa Pública.
“También modificamos, por Acordada, el Reglamento Interno General, para incorporar la licencia especial por violencia de género”, agregó.
Otro de los temas a los que se refirió fue al de la falta de fondos con la que debieron trabajar durante el año pasado, remarcando que “cambiar el actual estado de cosas implica batallar contra muchos estorbos, resistencias e insuficiencias presupuestarias. Para lo cual, es preciso implementar, ante todo, un cambio cultural por medio de nuevos métodos de gestión. Desde luego, la capacitación para afrontar cambios no se obtiene asistiendo a conferencias, sino también por medio de la experiencia, de la que surge la innovación”.

Oralidad de los procesos

Además, Panizzi hizo énfasis en la necesidad de implementar la oralidad en todos los procesos de todos los fueros, argumentando que “queremos un modelo de juez cercano a la sociedad, a la que pertenece, cercano a la gente”.
En este sentido, “celebramos convenios con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para obtener financiamiento para infraestructura edilicia y mejoras en las prácticas de los juicios no penales vigentes para oralizar la mayor cantidad posible de actos procesales”.
Al respecto, cabe recordar que ya se han hecho significativos avances en el tema de reglamentos de juicios no penales, a través de la Comisión de Reforma Procesal Civil y Comercial, de Familia, Laboral y Contencioso Administrativa, presidida por Mario Luis Vivas. “Esta reforma es imprescindible porque actualmente aún nos rige un modelo procesal decimonónico cuyos tiempos son demasiado prolongados. Los expedientes no lo ignoran. Se hacinan habituados, ociosos y cubiertas sus carátulas de polvo, en depósitos judiciales, junto a pistolas, sangre seca, objetos robados y puñales”, enfatizó el ex presidente del STJ.
“Cuando una causa judicial no es fallada con justicia o en un tiempo razonable se comete una injusticia multiplicada por dos. Es ciertamente imposible que los tribunales solucionen todos los despidos, las violencias, la corrupción, las quiebras, los divorcios, los incumplimientos contractuales, los conflictos sociales, los problemas carcelarios, los conflictos de poderes, los delitos, los desahogos políticos, los problemas de la salud pública, las adopciones y los daños patrimoniales que ocurren en la Provincia del Chubut”, remarcó, al mismo tiempo que manifestó que “la resolución de todos los conflictos que se suscitan en una sociedad no pueden ser resueltos en los estrados, sino una porción reducida de ellos, que son los que se judicializan”.
Por último Panizzi dijo: “Debo destacar también el eficiente conjunto de esfuerzos que ha hecho el Poder Judicial en el trámite de los hechos de corrupción que se ventilan en los estrados, que son de público conocimiento. Ello demandó un importante gasto de dinero, y el concurso de mucho talento y trabajo de parte de los funcionarios que intervienen en tan intrincadas causas”.
“Para que la democracia sea de buena calidad no bastan jueces honorables y sabios, sino que debe haber una magistratura que afronte la modernización de los procesos y la capacitación de sus cuadros”, concluyó.

Gobierno de Chubut