Por Juana de Arco*

El negocio de vivir de lo público seguirá en vigencia mientras queden bastiones de derrame de guita importante y en tanto y en cuanto no existas mecanismo de contralor del sistema que ponga coto a los políticos de turno. Esto es así mal que nos pese a los ciudadanos de a pie. Sin más, en Chubut no llegaron a juicio aún las causas por corrupción donde estuvo en juego un hecho tan lamentable como la gran inundación en Comodoro Rivadavia que no se habría ni dudado en utilizar para el bolsiqueo, y ya tenemos en puerta una próxima causa nada menos que vinculada a las obras escolares donde una ministra ya renunció antes que llegara la sangre al río, pero increíblemente sigue siendo candidata a diputada sin que se le despeine el jopo a nadie. ¿Por qué no se concentran las contrataciones y sobre todo las compras en un solo ministerio? Seguramente porque se terminarían los ´kioscos´. ¿Porque se realizan operaciones ´transitorias´ con recursos naturales sin que peguen el grito los diputados? Seguramente porque están un poco distraídos o ya nostálgicos del final del mandato que se les avecina a casi todo el pleno de la Casa de las Leyes. Lo cierto es que si el petróleo sigue siendo el grueso de la matriz productiva provincial, la industria garante de la deuda de Chubut y la principal fuente de ingresos pública, el tema debería ser de extremo interés ciudadano, y las operaciones, de extrema difusión pública. Cosa que no sucede en los hechos.

Primer agujerito

Al parecer habría ya una demanda en puerta a definir en las altas esferas judiciales por el modus operandi de la empresa estatal respecto a algunos yacimientos otorgados “transitoriamente”. Algo que en los hechos significa que no realiza inversiones ni toma compromisos a largo plazo a cambio de mantener puestos de trabajo, (por supuesto con anuncia gremial) pero sí usufructuando del recurso natural no renovable. A la par habría una licitación con plazos vencidos e incumplimiento del Estado. En esta situación estarían los yacimientos petroleros de Cerro Negro y Bella Vista.
En el primer caso, -según el gobierno- se trataba de “una medida excepcional” impulsada como consecuencia de la caducidad del contrato del Grupo Indalo. Esta explotación “transitoria” se puso en marcha a través de Petrominera que llamó a concurso público Nº01/19 “excepcionalmente”. El 20 de febrero se llevó a cabo el acto de apertura de sobres de la licitación y desde entonces una comisión evaluadora conformada por el directorio de Petrominera y técnicos especialistas estarían analizando las propuestas de la cuatro empresas postulantes: Copetrol Argentina, Roch, del empresario Ricardo Chacra, Selva María Oil, que surgió como un desprendimiento de Andes Energía, y Aconcagua Energía S.A. Decían que les demandaría unos 15 días la definición, pero parece que se les pasó el tiempo y habría condiciones poco claras, por lo cual ya habría una demanda en puerta del sector privado que se considerarían perjudicado por el manejo de la empresa estatal. Cabe aclarar que Cerro Negro es parte de la bien cotizada cuenca del San Jorge y produce aproximadamente 30 metros cúbicos por día (m3/día) de petróleo y 30.000 m3/día de gas.

Segundo agujerito

El segundo caso se trata de otro yacimiento que viene con explotación “transitoria” hace dos años, es Bella Vista. Recién la semana pasada en la recta electoral final, se llamó a licitación bajo el número 2/2019, pero la apertura de las ofertas será recién el 15 de agosto próximo. Este yacimiento viene produciendo también de manera “excepcional” desde que en 2017 Sinopec lo abandonó luego de algunos tironeos políticos. El negocio lo tomó entonces el estado provincial, la empresa estatal Petrominera y la empresa Internergy del grupo CAPSA, merced a la gestión del bastión Jorge “Loma” Ávila que en su carácter de representante de dos sectores en un mismo mostrador, ayuda a que los acuerdos se aceleren y la gente pueda seguir teniendo trabajo. El yacimiento produce 110 metros cúbicos de petróleo por día y dicen que contribuye, (en base a lo que la misma empresa declara producir) al ingreso de 145 mil dólares mensuales en carácter de regalías para la provincia. Se supone que esta licitación también debería concretarse después de dos años de excepcionalidades.

Tercer agujerito

Otro de los temas que no termina de prolijar la provincia, vinculados a la explotación del principal recurso extractivo que es el petróleo, serían dos empresas que operan bajo concesiones mineras. Se trata de las empresas Patagonia Petrolera y CRI Holding que dos por tres evidenciarían cortocicuitos con los administradores de lo público. Según fuentes confiables, Patagonia Petrolera habría tenido un gravísimo incidente donde un niño tuvo una descarga de una batería que no estaba señalizada, lo que además de la precariedad de la operación de infraestructura de tan importante peligrosidad quedó en evidencia la falta de control público que podría haber evitado el accidente.
En el caso de CRI Holding que según los entendidos convive también peligrosamente en Yacimiento KM 8 con un asentamiento informal, habría fuertes reclamos por incumplimientos ambientales que no habrían sabido o podido contener definitivamente ni el municipio ni la provincia. Estas compañías serían otros curiosos casos de “excepcionalidad” por tratarse de áreas que fueron adjudicadas a privados antes de la Ley Nacional de Hidrocarburos de los sesenta, por lo que son “propiedades mineras” y sobre los que el Estado Provincial no habría intervenido. Dicen que cambian cada cierto tiempo de dueños y pagan un 3% de regalías por ley minera, más un plus acordado ´aparte´ con los funcionarios provinciales de turno.

Tremendo agujero

Bueno, para consuelo territorial, Chubut no es la única que tendría reclamos en puerta por “excepcionalidades” poco claras. Resulta que a la gestión de Mauricio Macri se le vino la noche luego de varios capítulos de confrontaciones cruzadas, cuando el Grupo Techint ratificó su demanda judicial contra el Estado Nacional por el recorte de subsidios al gas de Vaca Muerta decretado por Lopetegui a pedido del FMI. La medida fue confirmada en un comunicado elevado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), donde solicitó la declaración de nulidad de las resoluciones que modificaron el esquema de subsidios y el pago de $2.500 millones solamente por las últimas liquidaciones correspondientes a los meses de agosto, septiembre y octubre del 2018. En consecuencia, se estima que de ganar el diferendo, el monto que deberá abonar el Estado superará con creces esta cifra, al tratarse de un cálculo sobre remuneración del precio del gas que estaba prevista mantener hasta 2021.
El problema fue que tras el boom del mega yacimiento Fortín de Piedra, Tecpetrol pasó a producir 17,5 millones de m3 por día, duplicando sus estimaciones originales que son las que actualmente está dispuesto a pagar Lopetegui. Sin embargo, en el sector consideran que la petrolera de Paolo Rocca tiene todas las de ganar, ya que incluso el ex secretario de Energía Javier Iguacel respaldó su reclamo al afirmar que «no se respetaron las reglas de juego». De prosperar la demanda y no llegar a una acuerdo paralelo, el Estado Argentino también debería remunerar al resto de las compañías involucradas con el consiguiente perjuicio para las arcas públicas y por supuesto una perforación incalculable de caja para la administración que viene. ¿Se tratará de otro grueso error administrativo del gobierno de turno o nos encontraremos con otro curro compartido con ganancias privadas y derrame en algunos funcionarios públicos que no dudan en calzarse trajes de futuros arrepentidos? Constantes del sistema, dicen, ya que «la historia se repite: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa» decía Marx, que además propugnaba que solo el saber y la información puede sacarnos de la alienación de la élite dominante. Pero, eso es mucha teoría para un mundo tan práctico, no?

*Soy Juana de Arco, ….y ceniza de tantos