Elisa Carrió le marcó la cancha al gobierno nacional y aseguró que hay una «evidente falta de estrategia nacional que es una constante». Además cargó la culpa de la derrota en Córdoba en la Casa Rosada. «Qué terrible es que se borren todos, me dan asco», fustigó. Es que Córdoba se convirtió en uno de los mayores dolores de cabeza para Cambiemos. En el segundo mayor distrito electoral de la Argentina la coalición oficialista fue dividida entre Negri y Mestre y además se llevó una derrota histórica contra Schiaretti.