La utilización de la capacidad instalada en la industria bajó durante marzo al 57,7% en relación con el 66,8% de igual mes del año pasado, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, lo que representa un descenso interanual del 13,62%.
Esta caída en el uso de la maquinaria industrial acompañó el retroceso del 13,4% de la producción industrial, informó el organismo.
Los bloques sectoriales que presentaron en marzo niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general fueron «Refinación del petróleo, 76,6%; Papel y cartón, 71,1%; Sustancias y productos químicos, 69,6%; industrias metálicas básicas, 64,8%; Productos del tabaco, 63,8%; Minerales no metálicos, 62,4%, y Edición e impresión, 58,1%.
Mientras que los bloques sectoriales que se ubican por debajo del nivel general de la industria fueron Productos alimenticios y bebidas, 55,7%; Textiles, 49,8%; Productos de caucho y plástico 48,7%; Industria metalmecánica, 43,1%; y la Industria automotriz, 35%.

Sin perspectivas de recuperación

La posibilidad de que se revierta, en el corto plazo, el bajo nivel de la capacidad instalada en la industria aparece como escasa según un relevamiento hecho por el INDEC entre empresarios.
El 55,9% de los consultados por el organismo creen que la utilización de la capacidad instalada no cambiará hasta junio inclusive, mientras que un 34,8% anticipó que seguirá en baja, y solo el 9,3% restante considera que se incrementará.
Este escaso nivel de utilización está en línea con las magras expectativas empresariales de cara al segundo trimestre del año.
El muestreo del organismo indicó que el 49% de los entrevistados estimó que habrá una caída de la demanda interna, contra un 11,2% de los consultados que prevé un aumento, mientras que el restante 39,8% no anticipó mayores modificaciones.
En cuanto al comportamiento de las exportaciones hasta junio inclusive, el 26% de los consultados por el INDEC esperan un aumento, contra un 24,2% que consideran que disminuirán, mientras que el restante 49,8% no anticipó mayores modificaciones.
Ante este panorama, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Guillermo Moretti, advirtió que la caída del sector fabril «todavía no encontró el piso» y reclamó al Gobierno un cambio de modelo económico.
En declaraciones radiales, el empresario sostuvo que en Santa Fe, de donde es oriundo, «durante 2018 cerraron 280 empresas. Y van a seguir cayendo, si no se cambia el modelo económico».
«Venimos diciendo desde hace dos años que este modelo económico no va más. Tenemos un sector industrial con la capacidad instalada del 50% y no figura en ninguno de los puntos (del acuerdo político que impulsa el Gobierno) cómo reactivar ésto», dijo Moretti.

Clic para Ampliar

Caída de la producción

Por su parte, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, impulsó la semana pasada una medida para aumentar a 6,5% el porcentaje de reintegros impositivos que le otorga a las automotrices que exportan su producción.
En el caso de la industria automotriz trabajó en marzo utilizando el 35 por ciento de su capacidad instalada, esto es apenas un tercio de su infraestructura productiva.
Si se tiene en cuenta que un año atrás aplicaba el 58,2 por ciento, esto algo menos de dos tercios de su infraestructura productiva, la caída de más de 23 puntos porcentuales refleja el impacto que tuvo en la industria la caída del mercado automotor por la crisis del dólar.
En función de los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), según la cual la industria en abril produjo apenas 3,7 por ciento más que en marzo, cabe resaltar que el uso en la capacidad instalada de este sector en el mes pasado no varió demasiado.
La producción automotriz fue el sector de menor uso de la infraestructura productiva, en parte porque todas las compañías habían realizado inversiones en acercarse a una producción nacional de un millón de vehículos, mientras que con la caída del mercado interno proyectan llegar a penas a la midad. A este sector le sigue la metalmecánica excepto automotores con 43,1 por ciento de uso de capacidad instalada.

El petróleo

Por el contrario, la industria petrolera (refinación de petróleo) es el de mayor nivel de uso de su capacidad instalada, con 76,6 por ciento, en parte gracias a las inversiones y el nivel productivo alcanzado en Vaca Muerta (Neuquén). A este le sigue el rubro papel y cartón con 71,1 por ciento.
Según el informe, todas las industrias ligadas al consumo se ubicaron por debajo del promedio: alimentos y bebidas con 55,7 por ciento; productos textiles con 49,8 por ciento y caucho y plástico 48,7 por ciento.

En una semana cerraron dos fábricas textiles en Trelew

En el transcurso de pocos días, la empresa “Orot” dejó sin trabajo a 15 trabajadores, mientras que en el día de ayer se dio a conocer el cese de actividades de la empresa “Alter”, dejando a otras 42 personas sin empleo.
Con respecto a esta situación, el Secretario General de SETIA (Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines), Alejandro López, se lamentó por lo sucedido ya que los 15 trabajadores de Orot son afiliados de su sindicato.
Dijo que si bien aún no les han llegado los telegramas de despidos, ya mantuvo una reunión con el contador de la firma quien aseguró que el lunes se pagarían los sueldos de abril, cosa que ya se hizo, y ahora esperan que se les pague el 50% de la indemnización. “Tenemos que conversar por el otro 50% pero ya nos aseguró que la empresa cierra sus puertas definitivamente”, manifestó López.
Orot era una fábrica textil que se dedicaba a la confección de telas gruesas como las que se usan en las carpas o las que se utilizan para armas las lonas de los camiones.
Mientras que Alter confeccionaba telas mucho más finas, como las que se usan para la creación de camisas.
“Las políticas nacionales están matando a todo lo que es la industria textil en general, por las políticas de exportación”, explicó el sindicalista, quien recordó que las dos fábricas en cuestión venían con muchos problemas desde hace dos años.
“Entra mucha ropa de afuera y contra eso no se puede competir”, se quejó López.
El Secretario General del SETIA dijo que por ahora las empresas textiles sintéticas no corren riesgo de cierre, aunque sí reconoció que “están sufriendo mucho”, a diferencia de las textiles laneras que se manejan con dólares.
López contó que la noticia duele mucho porque de los 42 operarios que tenía Alter, 10 son afiliados al SETIA (los otros 32 de la AOT), y la mayoría tienen como mínimo 35 años dedicados a la empresa.
“Duele mucho porque justo el 1 de mayo, que es nuestro día, nos tocará vivir esta situación”, expresó el dirigente sindical, lamentándose porque “le dedicaron toda su vida a este trabajo y de golpe lo pierden, es muy doloroso”.

Gobierno de Chubut