Se estima que en Argentina nacen unos 300 niños por día de madres adolescentes que no buscaron el embarazo. Cuál es la actualidad de una temática extensiva a todo el país, en el marco del debate por la despenalización del aborto.

Tras la presentación del nuevo proyecto sobre el aborto no punible, varias fueron las temáticas que resurgieron en el ámbito de la opinión pública, entre ellos el abordaje del embarazo adolescente y la variedad de dispositivos orientados a prevenir embarazos no deseados en personas menores de edad.
Actualmente, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, América Latina y el Caribe son la segunda región en el mundo con mayor proporción de nacimientos en madres adolescentes; en Argentina, se estima que hay unos 700 mil nacimientos por año.
El 16 por ciento proviene de madres adolescentes de entre 15 y 19 años, cifra que en algunas provincias asciende al 25 por ciento, mientras que más de 3 mil son de niñas de 10 a 13 años. El 69 por ciento de esas mujeres adolescentes no planearon ese embarazo, según cifras oficiales.
El escenario no se detiene allí, y las estadísticas son alarmantes: aproximadamente unos 300 hijos de madres adolescente nacen en nuestro país, y de acuerdo a relevamientos sanitarios, “la inmensa mayoría de ellas no usa ningún método anticonceptivo al momento de quedarse embarazada”.

Conocer cómo funciona el cuerpo

La presentación en el Congreso de la Nación del proyecto que otrora fuera debatido y que no contara con el acompañamiento mayoritario de los legisladores, tuvo su correlato en muchas ciudades del país, entre ellas Puerto Madryn, en Chubut, donde distintos colectivos ligados al abordaje de cuestiones de género y que bregan por la despenalización del aborto, se manifestaron, esperando que la discusión tenga lugar una vez más en el ámbito legislativo, aunque esta vez, con la sanción de la ley propiamente dicha.
La gran mayoría de los embarazos adolescentes, según el Fondo de Población, ocurre “porque los chicos desconocen cómo funciona su propio cuerpo, o por haber escuchado mitos falsos sobre la sexualidad y las formas de cuidarse”, lo que muchas veces se debe a costumbres y saberes culturales socialmente establecidos, además de otras cuestiones como la falta de acceso a la información y el conocimiento del sistema sanitario público.

La primera experiencia sexual

El debut sexual, señalan los especialistas, “ocurre casi siempre en la adolescencia”, al tiempo que “cuatro de cada diez madres adolescentes se quedaron embarazadas al tener su primera experiencia sexual”.
Además, “el alto número de embarazos no planeados en la adolescencia aumenta el riesgo de exposición a un aborto inseguro, de abandono escolar y de limitaciones de acceso al mercado laboral”, seguido de que “los adolescentes “tienen derecho a recibir información clara, atención médica y métodos anticonceptivos de forma gratuita en centros de salud y hospitales públicos de todo el país” y que éstos “pueden decidir con quién ir a la consulta médica: con padres, amigos, pareja o solos, y deben ser atendidos en un espacio de confidencialidad, oportunidad importante para que pregunten sus dudas”.

Información y derechos

En todo el país y con su aplicación respectiva en cada una de las provincias, existe el denominado “Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia”, el cual nuclea el accionar de cuatro de las principales carteras: la Secretaría de Salud, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Educación y Cultura, y la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación.
Los objetivos concretos del programa son “sensibilizar sobre la importancia de prevenir el embarazo no intencional en la adolescencia”, “potenciar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos en la adolescencia”, “brindar información sobre salud sexual y reproductiva y métodos anticonceptivos en forma gratuita en los servicios de salud” y “fortalecer políticas para la prevención del abuso, la violencia sexual y el acceso a la interrupción legal del embarazo según el marco normativo vigente”.

Acceso gratuito

Desde el ámbito de Salud, se refuerza el “derecho a acceder a métodos anticonceptivos”, el cual se encuentra reconocido dentro de la Ley 25.673 de Salud Sexual y Procreación responsable.
También, “es un derecho establecido en la ley 25.673 y en la ley 26.130 (de anticoncepción quirúrgica) acceder gratuitamente en hospitales y centros de salud, obras sociales y prepagas a un método anticonceptivo de los incluidos en el Plan Médico Obligatorio: preservativos, pastillas, inyectables, DIU, anticoncepción de emergencia y anticoncepción quirúrgica (ligadura tubaria y vasectomía)”.
En la misma línea, el abordaje sugiere que “en los hospitales públicos y centros de salud podés acceder de forma gratuita al implante subdérmico hasta los 24 años, y al DIU con hormonas para personas en situaciones particulares de salud”.

Autonomía

Por otro lado, el programa remarca que es un derecho de la persona, “sin importar tu edad, acceder a información y preservativos en forma autónoma, sin necesidad de acompañamiento o autorización de una persona adulta”, agregando que “desde los 13 años, de acuerdo al Código Civil y Comercial vigente, es un derecho acceder en forma autónoma a todos los métodos anticonceptivos reversibles”.
A ello, añaden que “la ley nacional 26.130 establece que a partir de la mayoría de edad es posible acceder gratis y de manera autónoma a la anticoncepción quirúrgica (ligadura tubaria y vasectomía)”, mientras que el Código Civil vigente “reconoce que desde los 16 años se puede tomar, de manera autónoma, todas las decisiones sobre el cuidado del cuerpo; sólo es requisito dejar constancia por escrito de la decisión después de recibir información completa y comprensible”.

Asesorías en escuelas

En cuanto a la educación sexual y las asesorías en escuelas, estas últimas “son espacios de consulta, individuales o grupales que orientan a las y los adolescentes en sus inquietudes con información científica y veraz”, al tiempo que “se implementan en escuelas secundarias y se basan en el asesoramiento y orientación a cargo de profesionales en temas como nutrición, violencia de género, salud sexual y reproductiva y consumo problemático de sustancias, entre otros; este espacio es de demanda espontánea y, de ser necesario, deriva y facilita los turnos a los servicios de salud”.
A su vez, “se capacita a los equipos directivos y docentes, dándoles herramientas y materiales específicos de formación con perspectiva de género y respeto por la diversidad”, ya que “la Educación Sexual Integral es un derecho de los chicos y las chicas y una obligación de todas las escuelas, que debe ser garantizada por el Estado, tal como lo establece la Ley 26.150 de 2006”.

Consejería y salud reproductiva

Según se indica en el Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia, la consejería “es un espacio de encuentro, escucha e información en los centros de salud donde se brinda asesoramiento personalizado a las y los adolescentes para que puedan tomar decisiones autónomas e informadas sobre su sexualidad, el cuidado de su cuerpo y su función reproductiva”, en el cual “se brinda información adecuada y oportuna”. Allí, “los chicos y chicas pueden expresar inquietudes, dudas, deseos y temores; se los acompaña en el proceso de construcción de autonomía y concientización de sus derechos sexuales y reproductivos, además de orientarlos sobre sus cuidados”.

Facilitar el acceso

Los principales temas que se abordan en la Consejería son “anticoncepción”, “prevención de infecciones de transmisión sexual”, “cuidados para el ejercicio de una sexualidad libre y plena”, “relaciones de género”, “ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos”, “situaciones de vulnerabilidad de las personas en relación a sus vínculos” y “acceso a la interrupción legal del embarazo en las situaciones contempladas en el marco normativo vigente”, entre otros.
Si es solicitado por los adolescentes, “la Consejería asesora en la elección de un método anticonceptivo y lo provee gratuitamente; el énfasis está puesto en facilitar el acceso a los métodos de larga duración recomendados por la Organización Mundial de la Salud por ser los de mayor eficacia”.

Actividades comunitarias

El dispositivo, que prevé un abordaje integral respecto del embarazo adolescente, también contempla actividades en las comunidades, tendientes a que “los chicos y las chicas conozcan sus derechos y aprendan sobre el cuidado del cuerpo, la prevención del abuso y del embarazo no intencional”.
Desde un enfoque que comprende la perspectiva de género, la valoración de la afectividad y el respeto por la diversidad, “se trabaja de forma integral junto a las provincias y las redes existentes, creando propuestas pensadas para las realidades de cada lugar”. Estos talleres y actividades “apuntan a llegar a los chicas y las chicas que se encuentran por fuera del sistema educativo formal; por eso, clubes de barrio, centros sociales, asociaciones y otros lugares de la comunidad son los espacios para el encuentro y la reflexión”, sin mencionar que “a través de una plataforma digital y con presencia en las redes sociales, se acompaña a estos abordajes con información y recursos en formatos digitales”.

Abordar todos los temas

En la actualidad, existe la plataforma web denominada “Hablemos de todo” (https://www.hablemosdetodo.gob.ar/), que recibe consultas anónimas, confidenciales y gratuitas y a través de la cual los interesados pueden iniciar una conversación de chat con especialistas y evacuar todas las dudas respecto de distintas temáticas.
Entre ellas, “relaciones sin violencias”, “sexualidades”, “métodos anticonceptivos”, “diversidad”, “bullying”, “prevención del suicidio”, “trastornos de la conducta alimentaria”, “consumos problemáticos”, “grooming” y “acoso laboral”.ç
El espacio de consultoría online es llevado a cabo por un equipo interdisciplinario, que informa, responde dudas y consultas de los jóvenes; la plataforma digital está acompañada de una sostenida intervención en Redes Sociales (@Hablemosdetodok), un canal de información y recepción de demandas en donde se dan a conocer iniciativas públicas que trabajen con y para jóvenes.

Encuentros innovadores

Se trata de un programa elaborado por el Instituto Nacional de Juventud (INJUVE) dirigido a adolescentes y jóvenes, que cuenta con dos líneas de acción, una digital (la plataforma propiamente dicha), y otra territorial, compuesta de dos instancias: el espacio “Formador de formadores”, destinado a quienes acreditan trabajo con jóvenes, y en segundo término, los “Hackatones”, encuentros que reúnen a jóvenes para estimular la innovación, el debate entre pares, trabajo en equipo y el aprendizaje a través de la producción conjunta de narrativas digitales, algo que suele realizarse en varias disciplinas y que, en este caso, está enfocado a tratar temáticas relativas a la adolescencia.