El Congreso Nacional Africano (ANC), en el poder en Sudáfrica desde 1994, se encamina hacia una victoria en las elecciones legislativas, pero con unos resultados a la baja, que complicarán la labor de presidente Cyril Ramaphosa para reformar el país.
Tras escrutarse la mitad de los 23.000 colegios electorales del país al cierre de esta edición, el ANC lograba 57% de los votos y podría conservar su mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. Si se confirman los datos, este resultado supondría un retroceso para el partido histórico de Nelson Mandela, que obtuvo 62,1% de los votos en las legislativas de hace cinco años.
El ANC supera a la centrista Alianza Democrática (DA), principal fuerza de oposición, que obtiene de momento 22,6% de los votos, algo más que hace cinco años (22,2%). En tercer lugar se ubica el partido de izquierda radical Combatientes por la Libertad Económica (EFF), que obtiene 9,6% de los sufragios, un considerable avance en comparación con el 6,3% en 2014.
El índice de participación en las elecciones fue inferior al 66%, muy por debajo del de 2014 (73,5%).