Es una embajadora de estilo, de eso no hay dudas. Sin embargo, Máxima Zorreguieta esta vez captó la atención del mundo por una particular elección que hizo para el look con el que fua a la inauguración de la residencia de ancianos Hof van Nassau en Steenbergen, en Países Bajos.

La argentina cobró protagonismo absoluto gracias a su sombrero, que fue catalogado por algunos expertos como «indescriptiblemente feo». Acompañó este accesorio «estrella» con un dos piezas verde botella de la firma Natan, realizado en tela tornasolada. El diseño con manga francesa, ligero péplum y falda por encima de la rodilla, pertenece a la monarca desde 2013 y ya lo usó en otra ocasión.

En cuanto al sombrero, se trata de una pieza de la belga Fabienne Delvigne. Es un diseño de estilo años 60 en color crudo con detalle de plumas sobre su lado derecho. Esta no es la primera vez que la reina de los Países Bajos lo luce, ya que la primera, se remite a 2006 y para aquel entonces las críticas no fueron tan feroces.

En esta oportunidad, Zorreguieta decidió combinar su sombrero con un clutch en animal print verde y unos zapatos en tono nude con detalle de moño en el frente by Salvatore Ferragamo, haciendo un total match con el ya mencionado sombrero.

Pese a que la argentina siempre da que hablar por su impecable estilo, en esta oportunidad fue blanco de las críticas negativas. No obstante, se espera con ansias que la monarca vuelva a deslumbrar con su charme único en su próxima aparición.