La ciudad estadounidense de San Francisco prohibirá el uso de tecnología de reconocimiento facial por parte de la policía y otras agencias públicas, la primera ciudad de ese país que toma una medida de este tipo. Se trata del mismo sistema que desde el 15 de abril se implementó en la Ciudad de Buenos Aires para detectar y arrestar a personas que tengan pedido de captura judicial.
Ocho de los nueve miembros del consejo municipal de la ciudad californiana se pronunciaron a favor de la nueva legislación, que será votada formalmente la semana que viene y debería ser aprobada.
«La propensión de la tecnología de reconocimiento facial a poner en peligro los derechos y las libertades civiles supera sustancialmente sus beneficios», señala el texto. El reconocimiento facial podría, además, «exacerbar la injusticia racial y amenazar nuestra capacidad de vivir sin la continua vigilancia del gobierno».
La prohibición forma parte de una reglamentación más amplia para regular los sistemas de vigilancia y obligar a las agencias municipales que deseen utilizarlos a obtener previamente la autorización del consejo municipal.
«Será ilegal para cualquier departamento obtener, conservar, acceder o utilizar cualquier tecnología de reconocimiento facial o cualquier información obtenida con tecnología de reconocimiento facial», reza uno de los párrafos de este extenso documento.
La prohibición no regirá en los aeropuertos de la ciudad ni en otras instalaciones reguladas por el gobierno federal de Estados Unidos.
San Francisco es un epicentro de la industria tecnológica estadounidense y alberga grandes compañías como Facebook, Twitter, Uber y Google.