El ministro de Justicia, Germán Garavano, resaltó este jueves que «es importante» que el juicio contra la ex presidenta Cristina Kirchner «se pueda hacer» y aseguró que «no hubo ningún operador» del Gobierno que haya influido para que la Corte Suprema informara que no se va a suspender el proceso judicial.
En este sentido, el funcionario nacional consideró que lo que hizo el máximo tribunal argentino fue «aclarar una serie de puntos» sobre su resolución.
«Es bueno, ante la conmoción social y el reclamo muy fuerte de la gente, que la Corte clarifique estos puntos», sostuvo Garavano durante una conferencia de prensa que brindó junto al presidente provisional del Senado, Federico Pinedo.
Además, el ministro contó que al presidente Mauricio Macri «le había generado preocupación» la reacción de la población «y cómo eso podía afectar al Poder Judicial».
Además, dijo que los cacerolazos del miércoles demostraron que «genera profunda sensibilidad» en la ciudadanía el tema de la corrupción, debido al «profundo esfuerzo» que realiza la sociedad «haciéndose cargo de años de despilfarro y de corrupción que se llevaron estos fondos» que hoy faltan en el país.
«El Gobierno siempre fue respetuoso de las decisiones de la Corte, en este caso solo se hizo caso al humor de la gente que rápidamente salió a manifestarse en contra porque está muy sensibilizada con el tema de la impunidad», añadió.
Asimismo, el titular de la cartera de Justicia sostuvo la necesidad de «dejar atrás la justicia que servía más a la impunidad que a la investigación de hechos delictivos».
El juicio oral contra la ex presidenta Cristina Kirchner, previsto para el próximo martes, no se suspende pese al pedido de la Corte Suprema de Justicia de revisar los expedientes, aclaró el propio máximo tribunal.