La Policía investiga a una organización delictiva en la que estaría involucrado un efectivo de esa fuerza de seguridad. El jueves último en horas de la tarde, agentes de la Seccional Quinta llevaron adelante un allanamiento – autorizado por la juez penal Mariel Suarez- por una denuncia de usurpación en un domicilio del barrio Máximo Abásolo.
Según se pudo saber, a una familia, que vivía en una vivienda ubicada en las calles Escalante y Las Plumas, le usurparon la casa y les vendieron sus pertenencias.
La Policía sospecha de que los usurpadores pertenecen a una organización delictiva que opera en un asentamiento ilegal de la Extensión del barrio Abel Amaya. Entre ellos habría involucrado un agente policial.

Denuncia

Miriam construyó su casa en el barrio Abel Amaya, sin embargo, cuando viajó a Córdoba por problemas de salud, denunció que un policía y su mujer le usurparon su vivienda. Según reveló, ante de eso había sufrido amenazas por parte del efectivo, quien le baleó la casa mientras ella dormía junto a su hija. La señora pide justicia y un lugar para vivir.
Una sucesión de hechos similares, donde un grupo de personas usurpaba terrenos y viviendas en forma violenta, estaría siendo materia de investigación por parte del Ministerio Público Fiscal.

“Me tiró cuatro tiros”

“En el fondo del barrio (Abel Amaya) hay un lago que yo rellené para poner mi vivienda. Lo hice, lo logré y puse mi casa precaria. Cuando la armé este señor fue y me tiró cuatro tiros. Sólo encontraron tres balas y creemos que la otra se enterró porque yo vivía en un piso de tierra”, relató la vecina en declaraciones a La Cien Punto Uno.
En ese contexto sostuvo que “fueron pasando los días con amenazas. Yo viajé por problemas de salud y al regresar me había usurpado la vivienda”, denunció.
La vecina pidió que si no le pueden devolver el terreno que “por lo menos la Municipalidad se encargue de sacar esa gente”, advirtió.