A fines de 2017 el Congreso de la Nación aprobó la reforma previsional, modificando el mecanismo a través del cual se incrementan los montos de las jubilaciones, generando que la suba sea menor a la que establecía el método anterior. Como consecuencia de esto, los jubilados de nuestro país sufrirán una pérdida de poder adquisitivo de más de 3% durante el primer semestre del corriente año, según un informe que analizó la movilidad jubilatoria de marzo y junio, frente a las proyecciones del índice de la inflación para estos períodos.
De acuerdo a las cifras del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la movilidad para la jubilación en marzo de 2019 alcanza 11,83%, mientras que la actualización jubilatoria en junio llega a 10,74%, lo que deriva en un total de 23,84%. Mientras que los valores inflacionarios del primer trimestre (14,11%), sumados a las proyecciones del segundo trimestre (11,51%), alcanzarían el 27,24%.
Estas cifras, señaló el informe, “dan por tierra las menciones del Gobierno de la recuperación del poder adquisitivo de las jubilaciones en este período. Como mencionó CEPA en varias oportunidades, la recuperación del poder adquisitivo dependía de la reducción de la inflación, cosa que en virtud de los datos actuales, no se produjo”.
Al término del primer semestre, comenzará la recta final de las elecciones presidenciales, teniendo en cuenta que el 11 de agosto se celebrarán las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), rumbo a las generales del 27 de octubre.
En tanto, si se analiza el impacto fiscal de la medida en el trascurso de 2018, el cambio de movilidad significó una reducción de las jubilaciones, salario familiar, Asignación Universal por Hijo (AUH) y Pensiones No Contributivas (PNC) de cerca de 55.000 millones de pesos.
Desde el 2008, las jubilaciones y pensiones tenían, por ley, un incremento garantizado dos veces por año, en marzo y septiembre, en base a un coeficiente que promediaba la variación de salarios de la economía con la variación de la recaudación tributaria semestral con un rezago de seis a 12 meses.
No obstante ello, como se mencionó anteriormente, en diciembre de 2017 el Gobierno Nacional propuso y logró la aprobación legislativa del cambio en la ley de movilidad jubilatoria. Esta nueva ley de actualización jubilatoria impuso una serie de modificaciones: el coeficiente de actualización pasó a estar compuesto un 70% por la variación del índice de precios al consumidor (IPC) oficial y un 30% la variación de los salarios. Asimismo, se pasó de dos a cuatro actualizaciones anuales. Al respecto, el documento en cuestión reseña que “la fórmula, que incluyó la variación salarial, perjudicó a los jubilados en casi 3,5 puntos”.
Si la movilidad se hubiese actualizado por inflación exclusivamente, las movilidades hubiesen alcanzado 14,11% y 11,51% en marzo y junio. En definitiva, en el semestre, la fórmula hizo perder a los jubilados 1.584 pesos en los seis meses de vigencia. Y en aproximadamente un año y medio, la fórmula actual hizo perder 8.925 pesos a los jubilados de la mínima, es decir, casi un mes de jubilación.
Si se considera la inflación de REM BCRA la movilidad permitiría recuperar parte de lo perdido. Sin embargo, esto sucede sólo si se reduce sensiblemente la inflación. Así entonces, la apuesta del Gobierno en términos electorales no tendría resultado ya que la recuperación hasta octubre resultaría muy leve.
A la vez es posible distinguir que el promedio del año, de todas formas, queda por debajo del promedio de 2018. El punto de cierre (diciembre de 2019) es aun 12% menor al promedio 2015.

Gobierno de Chubut