La empresa de capitales alemanes Edding decidió cerrar la planta de producción en San Juan, con 18 empleados, y comenzar a importar el producto desde su país de origen. La decisión, según voceros de la compañía, fue motivada por una baja en la comercialización de los marcadores de un 50 por ciento en los últimos años.

La fábrica había sido inaugurada en el año 2000 a raíz de un plan de expansión que abarcó Italia, Grecia, Turquía y Francia.