En abril, las inversiones de argentinos en el exterior alcanzaron su mayor nivel desde mayo del año pasado, cuando se disparó la corrida contra el peso argentino que dominó la mayor parte de 2018. Fue el tercer mes de mayor colocación de inversiones a resguardo del clima local desde que se eliminó el cepo cambiario y, según operadores y analistas, obedece a las estrategias de muchos ahorristas y empresas que eligen estar colocados en activos del exterior hasta que se aclare el panorama político en un año electoral.

La formación de activos externos del sector privado no financiero, lo que se suele conocer como «fuga», trepó a u$s 2341 millones el mes pasado, según datos publicados esta semana por el Banco Central (BCRA). Es un aumento del 32% frente al mes anterior y del 13% respecto a mismo mes del año previo, antes de que se desatara la crisis de balanza de pagos que hizo saltar al dólar más de 100% en 2018.

La compra de billetes por parte de personas físicas -incluso minoristas- y empresas para atesoramiento es uno de los conceptos que se computan para estimar la «fuga» y suele explicar, como en esta ocasión, la mayor parte de la salida. Pero el mes pasado fue alta la cifra inversiones de residentes en el exterior, al punto que fue la tercera más alta para un mes desde que se eliminaron las trabas a los movimientos de capitales a fines de 2015.

Fuente: El Cronista