Hoy viernes, estudiantes de distintos establecimientos de Puerto Madryn se movilizarán en la zona céntrica en reclamo por el estado de varias escuelas locales; entre ellas, la falta de agua potable, roturas en algunos espacios y, principalmente, inconvenientes con el suministro de gas que impiden que buena parte de los estudiantes asistan a clases.
La iniciativa surgió por parte de los propios alumnos, según indicaron representantes de un colectivo de padres de la Escuela 710, quienes trabajan conjuntamente con las autoridades de la institución para abordar el tema y buscan visibilizar los reclamos, así como también los extensos procedimientos burocráticos que no terminan de solucionar los problemas de infraestructura.

Se enfermaron por el frío

En diálogo con El Diario, Margarita Rubilar, madre de una alumna de la Escuela 710, remarcó que el reclamo en sí mismo no es propio de la institución, sino extensivo “a todas las escuelas que están con problemas edilicios, ya sean estos (falta de) gas, agua, cloacas, calefacción, todo lo necesario para que estén en condiciones y que los chicos puedan estar en clase seguros y tranquilos; y no padeciendo esta situación de frío y angustia”.
A su vez, expresó que “como padres, nosotros quedamos intranquilos; sabemos que están en el colegio pero también que su salud puede correr riesgo”.
A modo de ejemplo, explicó que “en la 710, al no tener calefacción, muchos de los chicos se han enfermado y han dejado de concurrir, y deben rotar de aulas y horario; esto genera un problema no solamente en la cursada en las materias, sino en la familia y en la propia salud de los alumnos, esa es nuestra preocupación”.

Una “sentada” para pedir el gas

Yanina Bordenave, madre de un estudiante de la misma institución, sostuvo que “como papás autoconvocados, lo primero que hicimos fue dirigirnos a los directivos de la escuela, que son las personas responsables de nuestros hijos dentro de la misma; ellos nos transmiten que, como equipo directivo, hicieron todo el camino correspondiente, de hecho venimos armando una carpeta con toda la información” y agregó que “ellos nos pasan las notas que presentaron y la crónica con las fechas; hay que recordar que un momento duro que vivió la 710 fue generado por los mismos chicos, que les presentaron (a los directores) una nota, ‘sentada’ mediante, donde pidieron la calefacción, advirtiendo que no pueden seguir así”.
Esto último, relató, “hizo que el equipo directivo suspendiera las actividades”, sumando a ello que “el sistema de calefacción de la escuela está dividido en dos partes; una que calefacciona doce de las 15 aulas, y otra las restantes tres; al estar roto el primero, solamente tres salas tienen calefacción”.
Sobre esta línea, detalló que “hay dos aulas más que las ‘adecuaron’; son el Laboratorio y la Sala de Proyección, que fueron acomodados para generar cinco aulas; es decir que hay diez cursos que no pueden asistir, y dos que lo están haciendo en estas aulas improvisadas”.

Sin fecha para los arreglos

En diez de las aulas hubo cursos suspendidos durante varios días. “En distintos momentos de la situación, eligieron que esos diez cursos empezaran a asistir en horario reducido. Ahí está el punto en el que los padres nos enojamos, nos acercamos preocupados porque había papás que querían que sus hijos vayan y otros que no; entonces, entendimos que necesitábamos construir un colectivo de padres para empezar a luchar por el objetivo, que era restablecer el dictado ‘digno’ de clases”, consignó Bordenave.
En relación a ello, contó que “el equipo directivo nos dijo ahí que ‘la respuesta que tenemos es que Obras Públicas nos dice que la orden de compra está, pero que no nos pueden prever tiempos’”.
Además, comentó que “quisimos participar de esa reunión entre el Ministerio de Educación y Obras Públicas, y lo que le mandaron a la escuela fue una ‘foto’ de la reunión, no los dejaron participar de la misma, como dando certeza de que el encuentro se había llevado a cabo” y explicó que “eso generó que los papás autoconvocados emprendiéramos distintos caminos”.

“No hicieron absolutamente nada”

Otra particularidad a la que está sujeto el alumnado de la Escuela 710 y otras es falta de información, o bien la necesidad de tener acceso a las redes sociales para conocer cómo sigue el dictado de clases: “Tienen que mirar las redes para ver qué les toca mañana. Y no todos los chicos que van a las escuelas tienen acceso a las redes. Pueden tener una computadora, incluso algunos pueden tener una desde antes porque tal vez se la habían dado en la escuela, pero sucede que llegan a su casa y no tienen Internet. Los docentes les pueden mandar tarea y los ayudan de todas formas para que no pierdan el año, pero si los chicos no tienen acceso a redes en sus casas, no tienen cómo hacerla. Le están cercenando y vulnerando el derecho a la educación; ello, con una comisión de las autoridades, que deberían haber actuado durante todos los meses que tuvieron para hacer cosas, pero no hicieron absolutamente nada”, comentó Rubilar.

“Hoy colapsamos”

Por otra parte, Bordenave puntualizó que “hay un sector de la 710, que es el de baños y de portería y del gimnasio, este último indispensable para los estudiantes; hay un espacio de tránsito, un ‘hall’, en el cual hay porteros trabajando todo el día; a ese ‘hall’ se le rompió la calefacción hace siete años y nunca se arregló” y expuso que “no estamos hablando de un problema de este momento y de este Estado o Gobierno, estamos hablando de que el Estado está ausente hace muchos años, lo cual generó que hoy colapsemos”.

Desde el Ministerio prometieron reparar las calderas

Un día antes de la movilización, pero un mes después de los primeros reclamos, el Gobierno del Chubut, a través del trabajo coordinado entre el Ministerio de Infraestructura y el de Educación, se presentó para buscar atender las contingencias que se presentan con los equipos de calefacción.
En este sentido, desde la Subsecretaría de Obras Públicas aseguraron que ya se encargó la reparación de la caldera a una contratista. Por otro lado, en la Escuela N° 728 se está a la espera de que el privado entregue el presupuesto que se le requirió para la reparación de los cuatro equipos de calefacción, adelantaron.
En lo que respecta a la Escuela N° 775, explicaron que la empresa contratista trabaja en el edificio desde el 23 de mayo último, realizando tareas sobre las instalaciones de agua, electricidad y del gas, en el sector oeste del edificio.

Municipalidad de Puerto Madryn