Moria Casán y Romina Manguel tuvieron un cruce picante en Debo Decir, por la denuncia de acoso que realizó, tiempo atrás, la periodista en el programa Animales Sueltos.

En diciembre pasado, horas después de que Thelma Fardin realizara su denuncia contra Juan Darthés, Manguel sorprendió a Alejandro Fantino al ventilar un episodio de acoso sufrido en ese mismo programa. En aquella oportunidad, la periodista contó que un invitado de Animales Sueltos la había acosado –nunca dio el nombre de esa persona– y que su colega Gerardo «Tato» Young la había defendido.

Este domingo, en Debo Decir, intentó eludir el tema ante la pregunta del conductor Luis Novaresio: «Yo, ese tema, basta. La pasé tan mal contando lo que conté, no medí las consecuencias. Y si me volviese a pasar, y sé que está mal mi mensaje, yo no sé si lo volvería a contar».

«Conmigo se trató de usar políticamente la situación, y yo no la pasé bien. Tengo dos hijas chiquitas, hay cosas que no tengo ganas de pasar, de explicar. La pasé muy mal. No medí las consecuencias», continuó Manguel, que pensó que ahí se cerraba la cuestión.

Entonces, intercedió Moria Casán: «Si no querés meterte en algo, sabrás que estás expuesta a las redes sociales. El acto fallido que quisiste cometer ahí fue una guachada tuya, no fue ningún acto fallido».

«Uh, bueh, a ver. Cuando hablamos del maltrato a las mujeres o del machismo de las mujeres, me estoy refiriendo justamente a casos como este. Vos estás contando una situación muy violenta, incómoda para cualquier mujer…», le respondió Manguel.

Y siguió: «Es tan grave lo que estás haciendo, Moria, que no tenés idea de lo que estás haciendo. Te voy a contar lo que pasó, tal vez te interesa, además de revictimizar a la víctima».

Entonces, Moria introdujo un problema que surgió entre ambas, cuando en noviembre Manguel criticó la entrega del Martín Fierro a Moria (premiada como Mejor conductora de radio) y a Cristina Pérez (Labor Periodística).

—Para mí sos una mujer que a mí me criticaste sin conocerme, porque yo me había ganado el Martín Fierro. Y no te estoy pasando ninguna factura… —le dijo Casán.

—¿No me estás pasando ninguna factura? ¡Decís que fue una guachada mía que me hayan acosado!

—Para mí es una guachada tuya porque este señor aclaro que ustedes eran pareja— volvió a la carga Moria.

—¿Eramos pareja? ¡Yo estaba casada! Recién me separé ahora.

—¡Entonces lo estabas engañando a tu marido! Yo no te conozco a vos, si no era por lo de Fantino y porque te animaste a nombrarme diciendo que no estabas de acuerdo con el Martín Fierro…

Acto seguido, Moria salió con una explicación filosófica y resaltó su propio papel en el feminismo.

—Aristóteles decía que la mujer es un ser reproductivo y el varón es un poseedor administrador. Yo soy de las primeras feministas, amor de mi vida. Tengo mucha más edad que vos, puedo ser tu abuela. Hobbes, filósofo ingles, fue el primero que en el siglo XVIII inauguró la exaltación de la igualdad del hombre y de la mujer. A mí nunca nadie me cosificó ni me acosó, ¿sabes por qué? Porque yo nunca lo permití.

—¿Y a las que nos acosaron y nos cosificaron?…

—¡A mí me violó mi abuelo, mi amor!

—…es culpa de todas nosotras, está bien.

—No, no, porque yo era una niñita. Vos lo dijiste en un programa de televisión, y lo dijiste para que produjera esto. Porque si vos tenes niñas chiquititas sabrás que están las redes sociales. Todo el mundo te conoce.

En otro tramo, Moria Casán, tal vez afectada por los premios Martín Fierro (de los que ella mismo dijo que están «devaluados, en default») acusó a Manguel de tener «cierta misoginia».

—Quiero dejar algo en claro —retomó la palabra Manguel—: que yo era pareja de esta señor era un invento de la política porque no sabían como hacer para disimular que esos chats existían. Dicen que Thelma (Fardin) tenía ganas de provocar a Darthés. ¿Ves en qué se convierte?

Tras decir que tanto ella como Novaresio la estaban pasando mal, Casán le contestó: «Mentiiiira. Te estoy haciendo show, mi amor. Estamos adentro de un televisor, que es un electrodoméstico, como una juguera».

A pesar de la actitud provocadora de Moria, Manguel mantuvo la seriedad. «Entiendo lo que les pasa a tantas chicas, entiendo el costo que tiene (hacer una denuncia). Y (quiero) que entiendas por qué una a veces dice que no lo volvería a contar: porque te revictimizan, te ponen en un lugar de duda, surgen estas cuestiones».

Moria, sin embargo, continuó con su tono habitual.

—Yo soy hermafrodita. Soy la primera feminista, no agresiva; ni adelante ni atrás, al lado de un hombre. No hay nada en la vida que respete más que a una mujer. Pero cuando veo cierta cosa larvada, como tengo edad y sabiduría, conozco cuando alguien va en laberintos y quiere hacer fallidos que no son fallidos. Soy una mujer leal, noble y de códigos. Y defiendo siempre a la mujer. Yo me defendí en el teatro, y me chupó un huevo: en el teatro firmé contrato pero exigí que ningún cómico rematara el chiste mirándome el culo o con mi físico. A mí nunca me pasó nada, nadie ma acosó.

—Las víctimas de acoso no consienten el acoso. Vos tuviste suerte —volvió Manguel.

—No, yo no hablo de acoso. Yo no permití que se me «cosificara».

—¡Pero no lo permiten tampoco! Vos decís que no te pasó porque no lo permitiste. ¿A las mujeres que les pasó sí lo permitieron? —la interrogó la periodista.

Sobre el final de la discusión, con el resto de los invitados intentando pasar a otro tema, Moria siguió con su actitud desafiante.

—Leí tu historia en la que decías que habías tenido un romance con este señor…

—No es cierto.

—…y que las parejas se tiran cositas, y eso.

—No pasó.

—¡Porque estas en una red social, amor! Vos y él y toda tu familia. Son redes, te atrapan.

—En las redes dijeron que vos salías con dictadores. ¿En serio le vas a dar bola a eso, Moria? —interrogó Manguel.

—A mí me lo dijo (Luis) D’Elía. Que salía con Massera, y yo lo único que comí en Massera fue un helado —respondió Casán.

—¡Imaginate si en las redes no dicen boludeces!

—Yo los gatos que tuve los asumo y los conocen todos de nombre, mi amor. Soy hija de milico, ¡a mucha honra!

El apoyo a Manguel
Minutos después del programa, cientos de personas le dieron su muestra de apoyo a Manguel a través de las redes sociales. Y por ese mismo medio la periodista hizo su descargo.

«Estoy bien. Sólo otra agresión machista, esta vez de parte de una señora que insiste en poner en duda las denuncias de acoso porque su fuente son las redes», escribió en Twitter. Y concluyó: «Va a haber más de estos malos momentos. Y los vamos a pasar».

Tras un saludo de Luciana Peker, periodista, especialista en temas de género y autora del libro «La revolución de las hijas», la panelista de «Animales Sueltos» expresó: «Acá, abrazadísima, Lu. No nos callan más. Y eso asusta más que la lengua karateka».

También les agradeció a Luis Novaresio, el conductor de «Debo Decir», y a Darío Sztajnszrajber.