A sólo 18 días de cometido el hecho de violencia, y a través de un juicio abreviado, Sergio Velázquez, reconoció su culpabilidad y fue condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso, con varias medidas que deberá cumplir, para evitar pasar ese tiempo tras las rejas.
Además, deberá pagarle a la víctima 15.000 pesos en concepto de reparación de los daños ocasionados además de pagar otros 2.576 pesos en concepto de tasa de justicia.
Velázquez reconoció todas las acusaciones que realizo el Ministerio Público Fiscal en su contra, por lo que su defensor Damián D’Antonio y el fiscal Fernando Rivarola llegaron a un acuerdo, que fue homologado por la jueza María Tolomei.

Pautas de conducta

La sentencia indica que durante tres años Velázquez deberá cumplir con precisas pautas de conducta como la de evitar acercarse a la víctima M.T. y sus familiares, mantener cualquier tipo de contacto (telefónico, redes sociales, etc.), no consumir estupefacientes o abusar del consumo de bebidas alcohólicas y someterse a un tratamiento terapéutico durante todo ese tiempo.
Fue condenado como autor de “privación ilegítima de la libertad agravada, en concurso ideal con lesiones leves agravadas por el vínculo y por existir violencia de género; amenazas en concurso real con daño”.

Los hechos

El pasado viernes 26 de abril, M.T. salió en su vehículo junto a su pareja Sergio Andrés Velázquez de 26 años y su hijo menor de edad, los tres circulaban por la ciudad de Rawson. Aproximadamente a las 2 de la mañana, ya del día sábado 27, en Playa Unión sostuvieron una discusión, mientras el niño dormía en la parte trasera del vehículo, cuando Velázquez comenzó a insultar a su pareja y a darle golpes de puño en el rostro. Comenzó a circular a alta velocidad por la costanera, hasta la zona de palos, donde Velázquez bajó para hacer sus necesidades, oportunidad que aprovechó M.T. para cerrar el auto desde el interior e intentar llamar a la policía y a su madre. Velázquez, al advertir esto, intentó ingresar al vehículo, y al no poder hacerlo, rompió el parabrisas a golpes y finalmente pudo entrar por el portón trasero, pasando por encima del niño dormido. Al llegar hasta M.T., la golpeó repetidamente en la cara, al tiempo que le decía “”te voy a matar, de hoy no pasas”.
Posteriormente, contra su voluntad, la condujo hasta la estación de servicios de Playa Unión, donde bajó a comprar hielo para colocarle en la cara. Luego, la llevo hasta la cancha de veteranos de Rawson, donde continuó con insultos y golpes, hasta que por fin M.T. logró descender para enviar un mensaje de texto a su madre solicitándole auxilio. Velázquez continuó su marcha hasta Playa Unión y le pidió que no le contara a su madre. Finalmente, fue interceptado a las 4 de la mañana por personal policial.