En la ciudad de Rawson, Sergio Velázquez imputado de secuestro y violencia de género contra su pareja, en presencia de su hijo, reconoció los hechos y fue condenado a tres años de prisión en suspenso, más la prohibición de acercamiento y ningún tipo de contacto con la víctima y sus familiares, además pagara la suma de 15.000 pesos por los daños realizado al vehículo de la víctima.
El defensor Damián Dántonio y el fiscal Fernando Rivarola, junto a la funcionaria Silvana Lagarrigue, llegaron a un acuerdo de partes, y la jueza Maria Tolomei hizo lugar al pedido.
Los hechos enunciados, y oportunamente imputados a Sergio Andrés Velázquez, fueron calificados, como constitutivos del delito de privación ilegítima de la libertad agravada, en concurso ideal con lesiones leves agravadas por el vínculo y por existir violencia de género, y amenazas en concurso real con daño, que resulta imputable a título de autor, conforme surgen de la acusación.

El caso

Los sucesos dan cuenta que el pasado viernes 26 de abril, M.T. salió en su vehículo particular junto a su pareja Sergio Andrés Velázquez de 26 años y su hijo menor de edad, los tres circulaban por la ciudad de Rawson. Aproximadamente a las 2 de la mañana ya del día sábado 27, paseando por Playa Unión, sostuvieron una discusión, mientras el niño dormía en la parte trasera del vehículo, cuando Velázquez comenzó a insultar a su pareja y a darle golpes de puño en el rostro. Comenzó a circular a alta velocidad por la costanera, hasta la zona de palos, donde Velázquez bajó para hacer sus necesidades, oportunidad que aprovechó M.T. para cerrar el auto desde el interior e intentar llamar a la policía y a su madre. Velázquez, al advertir esto, intentó ingresar al vehículo, y al no poder hacerlo, rompió el parabrisas a golpes y finalmente pudo entrar por el portón trasero. Pasando por encima del niño dormido. Al llegar hasta M.T., la golpeó repetidamente en la cara, al tiempo que le decía “”te voy a matar, de hoy no pasas”.
Posteriormente, contra su voluntad, la condujo hasta la estación de servicios de Playa Unión, donde bajó a comprar hielo para colocarle en la cara. Luego, la llevo hasta la cancha de veteranos de Rawson, donde continuó con insultos y golpes, hasta que por fin M.T. logró descender para enviar un mensaje de texto a su madre solicitándole auxilio.
Velázquez continuó su marcha hasta Playa Unión y le pidió que no le contara a su madre. Finalmente, fue interceptado a las 4 de la mañana por personal policial.