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El ministro de Gobierno del Chubut, Federico Massoni, supervisó los allanamientos realizados en dos domicilios particulares, debido a amenazas realizadas a la Escuela Politécnica de Puerto Madryn, a través de distintas redes sociales. La intimidación advertía sobre una “masacre”, lo que provocó zozobra en la comunidad educativa. Al rastrear los IP de internet se llegó a los lugares y celulares desde donde se profirieron las amenazas; allí habrían confesado que era una broma.
Massoni anticipó que la Fiscalía de Estado demandará a estas personas por el delito de intimidación y por los gastos que generó el amplio despliegue policial e investigativo. “La comunidad, los chicos, los adultos tienen que comprender que estas cosas no son bromas. Estas acciones no son chiquilinadas y atentan contra la seguridad pública”, enfatizó.
Los operativos fueron efectuados por la Brigada de Investigaciones de la ciudad portuaria, con apoyo de la Guardia de Infantería local; y contaron con la presencia del juez Penal, Francisco Marcelo Orlando.
Al respecto, Massoni confirmó que «se realizaron dos allanamientos, uno fue en el domicilio de una persona mayor de edad, a quien le voy a reservar el nombre con el fin de terminar con el procedimiento, y en el domicilio de una menor de edad, la cual a través de su teléfono celular ha realizado este posteo generando alarma y estrés en la comunidad educativa».
«Esta situación nace debido a amenazas que recibieron en el establecimiento educativo con respecto a personas que decían que en el día de hoy concurrirían a la Escuela Politécnica a realizar una masacre o poner una bomba», precisó Massoni.

Investigaciones

Al respecto, el Ministro de Gobierno señaló que «en forma conjunta con la Brigada de Investigaciones de Puerto Madryn, se realizó una pesquisa para dar con los lugares porque estas amenazas se hacían a través de la red Instagram, y con posterioridad se realizó en otro tipo de redes», y agregó que «se hicieron las investigaciones correspondientes a través del IP, que es el domicilio desde donde salieron las amenazas. Mediante la investigación dimos con las dos personas y los dos domicilios de quienes iniciaron esta amenaza».
Sostuvo que estas dos acciones sólo fueron “bromas”, de mal gusto por cierto, pero que generaron una inusitada preocupación en la comunidad educativa de la Escuela Politécnica y en la sociedad madrynense. “La comunidad, los chicos, los adultos tienen que comprender que estas cosas no son bromas. Estas acciones no son chiquilinadas y atentan contra la seguridad pública, por eso nosotros vamos a actuar con muchísima fuerza para que no ocurra nuevamente» dijo el Massoni, agregando que «se están llevando a cabo los allanamientos correspondientes y perturban sobre todo a los padres de la menor que no tenían idea de su comportamiento. Pero es parte de los protocolos que llevamos adelante».
Massoni afirmó que «en principio las personas no tendrían relación entre sí, pero es materia de investigación. La causa está abierta y ahora se está reuniendo material informático para descubrir que ocurrió realmente para que la Fiscalía accione debidamente».
En ese sentido, Massoni detalló que «la persona mayor no tiene contacto con la escuela, sin embargo, la menor tiene contacto con el establecimiento educativo». Trascendió extraoficialmente que tras los allanamientos habrían confesado que solo se trató de una “broma”.

Amenaza vía redes sociales

La comunidad educativa de la Escuela Politécnica 703 “José Toschke” de Puerto Madryn estuvo en vilo, tras la difusión de una serie de amenazas a través de las redes sociales, presuntamente realizadas por un alumno que decía querer vengarse de sus compañeros por burlarse de una aparente enfermedad terminal que le habían diagnosticado.
La primera publicación tuvo lugar en Instagram, con un video corto de 18 segundos, y a ello le siguió un segundo video de casi un minuto, en el que, a través de una aplicación, el autor de las amenazas advertía que “hago este video porque muchos creen que esto es falso; hace unas semanas me enteré que tengo cáncer, la noticia me cayó para la m…., muchos de mis compañeros de aula se enteraron y empezaron a burlarse de mí, por esta m…. de enfermedad”, agregando que “me dio tanta bronca que no quería saber nada con nadie, y ahora, antes de que el cáncer se encuentre en su máximo nivel y probablemente me muera, quiero matar a todos esos hijos de p… que se burlaban de mí”.
Todo ello, con un arma, que aparentemente sería una réplica, apoyada sobre la mesa de lo que parecería ser una vivienda particular.

Pánico en el alumnado

La noticia no tardó en viralizarse y, a pesar de que todavía se duda de la veracidad de la situación, dado que en la escuela no tenían registros de ningún alumno que padezca dicha enfermedad, los protocolos de rigor fueron puestos en marcha y el establecimiento amaneció con custodia policial.
Al mismo tiempo, la Policía recibió un llamado telefónico en el que un individuo, “con voz aparentemente de adolescente”, advertía sobre una bomba colocada en el colegio, lo cual luego fue descartado; también, hallaron una amenaza en uno de los pizarrones del edificio, pero no pudieron probar su autoría.
Desde la Escuela emitieron un comunicado confirmando que “frente a la circulación de un posteo de una amenaza de masacre por un supuesto estudiante de nuestra escuela el viernes 21, la Dirección de la escuela informa que se realizó la denuncia policial correspondiente y las autoridades de la Policía garantizaron presencia policial durante todo el día de mañana”.

Bullying y enfermedad terminal

Al respecto, el jefe de la Unidad Regional, comisario mayor Víctor Acosta, comentó que “nosotros tomamos conocimiento de la situación el pasado miércoles, cerca del mediodía; primeramente, observamos la existencia de una publicación en un perfil genérico de Instagram, el cual hacía referencia a la noticia que es de público conocimiento, de una persona que decía ser alumno de la escuela, cansado de que le hicieran bullying por una enfermedad terminal que tenía, por lo que había tomado la decisión de atentar contra el alumnado y los docentes del establecimiento”.
Paralelamente a ello, “pasadas unas horas se recibió un llamado telefónico en el Comando Radioeléctrico, de una persona que, por la voz, podría llegar a tratarse de un adolescente, donde daba cuenta de la misma situación y de que, posiblemente, podía llegar a realizar una amenaza o la colocación de un artefacto explosivo en la escuela”, precisó.

La directora hizo la denuncia

Pasadas las 12 horas del mismo día, “se presentó la directora de la escuela en sede de la Comisaría Primera, alertando sobre esta cuestión, y se le recibió la denuncia, iniciando allí una causa penal”, relató Acosta, agregando que “el pasado jueves nos comunicamos con el jefe de dicho destacamento, a los fines de llevar adelante operativos y diligencias que hicieran a la prevención, ante la existencia de una amenaza de algún artefacto explosivo en el instituto; se convocó a personal de la División Explosivos, a cargo del comisario (Diego) Fasciutto, quien se trasladó desde Rawson, y a partir de las cinco de la mañana del viernes se inició un examen de la totalidad de las dependencias de la escuela, arrojando la diligencia resultados negativos”.

Rastrearon el IP

Posteriormente, continuó el jefe de la Unidad Regional, “a los fines de llevar tranquilidad y dar celeridad ante cualquier tipo de reclamo que tuviesen directivos y alumnos de la escuela, se dejó apostado un efectivo en las inmediaciones de la misma”.
Sobre la identificación del autor del video, explicó que en estos casos “se realizan procedimientos que hacen a la identificación; en algunos casos llegamos a buen puerto y en otros no; en este caso puntual, la gente de (la División) Investigaciones tomó contacto y está realizando los procedimientos para dar con el origen de las publicaciones y el autor”.
Ante la magnitud de la intimidación pública la Brigada de Investigaciones rastreó el origen desde donde se realizaron los posteos en las redes sociales, y a través del IP se llegó con precisión a los domicilios desde donde se perpetraron las amenazas.

Trabajan con los docentes

Algunos procedimientos de requisa fueron llevados a cabo en la Escuela 703, por ejemplo la revisación de mochilas de algunos alumnos: “Hay que tener en cuenta que estamos trabajando con menores, hay que garantizar los Derechos del Niño. La idea es tratar de monitorear cualquier tipo de actitud, de parte de los chicos, que pueda llamar la atención o que esté fuera de la normalidad del quehacer diario de una escuela. En esta cuestión se está haciendo un trabajo articulado con los docentes de la institución”, describió Acosta.
Consultado sobre la presencia de los efectivos en el establecimiento, detalló que “el viernes fue por una cuestión inmediata, pero se irá analizando cómo es el comportamiento del alumnado; y esto tendremos que verlo con los directivos de la escuela, que conocen las actividades de la misma”.

Amenaza de bomba

También, los agentes tomaron contacto con lo que parecería haber sido una amenaza escrita en una de las aulas: “El viernes encontraron un escrito en un pizarrón, pero desde el momento en que ingresaron los alumnos. Ya se había revisado todo el edificio y no había absolutamente nada”, refirió el jefe policial en cuanto a la amenaza de bomba.
Preguntado sobre si existieron casos similares, aclaró que “ha habido otro tipo de amenazas, pero del estilo ‘clásico’, de instalación de bombas y ese tipo de cosas; luego de la amenaza telefónica, vino el tema del posteo en Instagram, luego la aparición en Facebook de un video donde la voz está modificada por un software, aparece la pistola y demás, (grabado) aparentemente en un recinto domiciliario y no en un aula”.

Arma de mentira

En cuanto al arma, la misma que aparece en el video es, aparentemente, una réplica: “Tiene algunas particularidades que son llamativas”, reconoció el jefe de la UR.
Varios padres se mostraron preocupados, el viernes, de llevar a sus hijos a la escuela; en este sentido, comentó que “ahí hay una cuestión que nosotros, desde la Justicia y la Policía, no podemos prevenir; hay situaciones que están dentro de la casa; hay algunos ‘condimentos’ de esto que pueden ser reales, llamativos y cuya existencia puede ser peligrosa, que es el ‘bullying’, el acoso y la agresión por parte de los chicos; hay que concientizar a los niños de que, cada vez que vean una situación de estas características, alerten a sus padres a fines de darle solución”.

“Debe existir un trasfondo”

Las autoridades educativas “seguramente deben estar monitoreando este tipo de situaciones, es algo a lo que hay que tener bastante atención, porque ha generado actitudes o desenlaces bastante luctuosos”, planteó Acosta, agregando que “después, está la comunicación con los chicos, y principalmente a los padres, la solicitud que estamos haciendo es que se comuniquen con sus hijos, charlen, vean la posibilidad de establecer si tienen conocimiento de quién es la persona que ha hecho este tipo de amenazas; obviamente, tiene que existir un trasfondo, puede ser que sea una simple travesura o que haya un trasfondo que sea un poco más real”.

Buscan dar con los padres

Preguntado sobre si las autoridades de la escuela advirtieron alguna situación irregular en los últimos días, el Comisario Mayor sostuvo que “dentro de los mensajes que estaban publicados, se hacía referencia a que había un menor que iba a cometer este tipo de medida, a quien se le había diagnosticado una enfermedad terminal, y que a raíz de que los compañeros se burlaban, él iba a tomar este tipo de medidas”, aclarando que “si es un menor, tenemos que entender que el diagnóstico ha sido dado por un facultativo médico, y reitero que, si es un menor, ha sido acompañado por un adulto; es decir que hay un adulto de por medio que tiene conocimiento de la existencia de esto”.
A su vez, remarcó que “desde la escuela advertían que, si bien no lo descartan, no tenían conocimiento de que existiese algún alumno con una patología de estas características”.

Se reunirán con los alumnos

En cuanto al bullying y el hecho de que, si realmente existieron situaciones de maltrato, los alumnos deberían saber quién es el autor de las amenazas, Acosta manifestó que “de todos modos, hemos hablado con el jefe de la Comisaría Primera, quien estará en comunicación con los directivos de la escuela, de cara a tener una reunión generalizada con los alumnos para plantear esta situación”.
El jefe policial detalló que “hay una causa en trámite, las consecuencias judiciales ulteriores son resorte de la Justicia, la causa ya está iniciada porque nosotros, para poder llevar adelante medidas investigativas, tenemos que estar respaldados en una solicitud judicial; principalmente, con el tema de las investigaciones sobre las redes sociales”.

Quién respondería judicialmente

Sobre esta cuestión, mencionó que “principalmente, para obtener información respecto de las mismas, debe ello estar respaldado por una solicitud judicial, por lo cual necesariamente hay que iniciar una causa” y aclaró que “este es el procedimiento habitual, hay varias causas por las que se ha llegado a buen puerto con perfiles de Facebook, Instagram y demás”.
En estos casos, la responsabilidad podría o no caberle a los padres: “Hay medidas sustitutivas que involucran a los padres y adultos, y otras donde, dependiendo de la edad del menor, responde este último”, concluyó Acosta.