En mayo, tras más de cinco meses de negociaciones, Trump dio por muerta la tregua y pidió acelerar las negociaciones reactivando la guerra comercial.
El gobierno de Estados Unidos advirtió que el presidente Donald Trump estaría «perfectamente contento» con imponer nuevos aranceles a importaciones chinas, si los dos países no avanzan hacia un acuerdo en la próxima reunión con el mandatario Xi Jinping.
«El presidente tomará una decisión después del encuentro. Si China quiere avanzar con el acuerdo, nosotros estamos listos para hacerlos en los términos que tenemos. Si China no quiere avanzar, entonces el presidente Trump está perfectamente contento de proceder con aranceles para reequilibrar la relación», aseguró el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin en una entrevista con el canal CNBC.
Trump y Xi tienen previsto reunirse a finales de mes al margen de la cumbre del G20, que se realizará el 28 y 29 de este mes en la cuidad de Osaka en Japón. Cuanto más se acerca la fecha del encuentro presidencial, más crece la tensión por la reciente escalada comercial entre las dos potencias.
La guerra comercial entre China y Estados Unidos, las dos economías más grandes del mundo, mantiene al mundo en vilo. Expertos y funcionarios comienzan a creer que la disputa será larga, compleja y muy costosa.