El billete de cien pesos se convirtió en los últimos años en una «barrera psicológica» que reflejó el impacto de la inflación en los consumos cotidianos. Ya no alcanza para comprar un kilo de yerba, ni una docena de facturas, ni para acceder a un combo de comida rápida. Ahora le llegó el turno al pan: en algunas panaderías de la Ciudad de Buenos Aires el kilo ya rompió el techo de los $ 100. Desde el sector de panaderos dicen que se debe a la presión que genera la inflación y el dólar sobre el valor de la harina. Aseguran también que seguirá aumentando ya que se espera una nueva suba en el precio de la harina.
En las redes sociales ya hubo repercusiones. Varias personas publicaron en Twitter fotos y comentarios al respecto. «Finalmente el kilo de pan llegó a las tres cifras en la panadería de mi cuadra», escribió un usuario en su cuenta.
Desde el sector también explicaron que el valor del kilo de pan varía en cada zona. Cerca del Centro y en los barrios más caros, como Recoleta o Palermo, el francés puede llegar a los 110 pesos. Sin embargo, en otros barrios más populares, el pan aún se puede conseguir entre 80 y 90 pesos. Es decir: pagar con un billete de cien y llevarse vuelto.
Los panaderos compran la harina a 1.000 pesos la bolsa. Y con una bolsa, que contiene 50 kilos de harina, pueden hacerse aproximadamente 55 kilos de pan. En promedio, una panadería necesita 100 bolsas (en plata, 100.000 pesos), para garantizar su producción.