El episodio tuvo lugar el domingo, pero trascendió en el comienzo de semana. Al comisario inspector Néstor Gómez Ocampo le sustrajeron del auto pertenencias y un equipo de comunicaciones.
Lo insólito del caso es que el damnificado llamó varias veces a la Comisaría Segunda para denunciar el hecho y en la dependencia no lo atendieron. Recién a la hora después apareció en el lugar un patrullero. Ya habría una sucesión de sanciones y no descartan que los jefes de la seccional en cuestión sean relevados de sus cargos.
A Gómez Ocampo que andaba en el vehículo oficial, le robaron el domingo a la tarde, cuando lo dejó estacionado en las inmediaciones de donde se realiza la feria del barrio San Martín. Fue en una calle próxima a las instalaciones de la parroquia Nuestra Señora de la Paz.
Ahí, un delincuente le rompió uno de los vidrios delanteros y se apoderó de todo lo que el jefe policial había dejado en la cabina. Es así que le llevaron un equipo de comunicaciones portátil con la frecuencia policial, una campera, al menos dos celulares y también, una cartera con documentación.
Cuando Gómez Ocampo regresó al vehículo descubrió el hecho y enseguida llamó a la Seccional con jurisdicción en el lugar, que es la Comisaría Segunda, para que viniese el oficial de servicio a realizar las actuaciones de rigor.
No solo no lo atendieron en las repetidas ocasiones que discó el número de la dependencia, sino que cuando logró comunicarse, se identificó como el subjefe de la fuerza, dio cuenta de lo que le había sucedido y pidió que mandaran un móvil; el patrullero tardó casi 60 minutos en hacerse presente en el lugar.
En la Jefatura, más allá de la indignación que causó el hecho y lo que ocurrió después, estarían pensando en realizar profundos cambios en la Comisaría Segunda de Trelew.

Municipalidad de Trelew