En una fecha simbólica por ser el primer aniversario de la media sanción del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, en el Senado de la Nación, se llevó a cabo esta semana la presentación del proyecto expuesto por la Senadora Nacional de Chubut Nancy González, que busca reconocer y reparar a niños, niñas y adolescentes cuya progenitora o persona gestante haya resultado muerta producto de un aborto clandestino.
El evento contó con las exposiciones de Victoria Tesoriero (Miembro de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito) y Norma Cuevas (Madre de Ana Maria Acevedo).
Sin duda, el tratamiento del proyecto logró instalar en la sociedad la problemática del aborto, ya nadie puede ignorar que los abortos suceden, los negocios clandestinos crecen y las consecuencias sobre las personas prevalecen.
“No me parece menor que hoy estemos aquí reunidas para seguir debatiendo no solamente el aborto sino también las circunstancias y consecuencias que lo rodean”, comenzó refiriendo la Senadora González y agregó “hay que comprender que el aborto es una problemática de salud pública ya que aquellas vidas que se perdieron en los abortos clandestinos es porque el Estado falló, y que podríamos haber garantizado condiciones seguras para esas personas que perdieron la vida en el intento”.
El proyecto tiene dos pilares, por un lado, propone una reparación económica para los niños, niñas y adolescentes. Ellos son los destinatarios y titulares de esta ley. Aquí no se discute en qué circunstancias el aborto es legal o no. Sino qué se hace frente a algo que existe y que tiene consecuencias en la población, y sobre todo en la más vulnerable. Se pone el énfasis en proteger a esos niños, niñas y adolescentes que además de perder a su madre, tienen que afrontar una vida en las circunstancias que la clandestinidad deriva. Por eso es que se habla de reparación, y esto no es menor. Es una reparación y no un subsidio. Es reconocer que donde el Estado debió haber estado, no estuvo.
El otro pilar de esta ley, es la incorporación de los sistemas de apoyo. En este sentido, el proyecto propone un equipo interdisciplinario que asista y contenga a los niños, niñas y adolescentes. Necesitamos que estos niños sean acompañados, que el Estado los reconozca y acompañe, que no sean re victimizados, que no queden en la soledad que la clandestinidad deriva.
“Hemos escuchado durante estos últimos meses muchos discursos sobre el cuidado de los niños y niñas, de sus derechos y del rol del Estado y de los adultos frente a los mismos. Es momento de que deje de ser un discurso y que comencemos a legislar en este sentido. En que importen todos los niños, niñas y adolescentes de nuestro país, y que el Estado se comprometa según los tratados de rango constitucional, a protegerlos”, concluyo la Senadora.

Gobierno de Chubut