El servicio de transporte urbano de Puerto Madryn sigue generando quejas y molestias en usuarios de las distintas líneas, quienes plantean mayormente la falta de frecuencia en algunos barrios, así como también el caso de los estudiantes universitarios, muchos de los cuales deben retirarse antes de terminar la cursada, por una diferencia de veinte minutos en las que pueden perder el colectivo.
Si bien se han agregado más lugares de recarga, en algunos no suele haber saldo; no obstante, uno de los mayores pedidos de distintos usuarios es que se incremente la cantidad de móviles que trabajan en las seis líneas, así como también las unidades para personas con movilidad reducida, actualmente presentes en una sola línea.

La Línea 6, la más problemática

En diálogo con El Diario, Ana, una vecina sostuvo que “en líneas generales, las frecuencias suelen funcionar bien, algunas líneas que suelo tomar funcionan cada 25 minutos, otras cada media hora o cuarenta minutos”, aunque advirtió que “los usuarios más perjudicados somos los que tomamos inicialmente la Línea 6, que funciona cada media hora; para eso se presentó una nota pidiendo que la frecuencia sea de media hora, y en teoría, según nos comentaron, después de las vacaciones de invierno se implementaría ese cambio”.
Sin embargo, sostuvo que “varias veces anunciaron que iban a comprar móviles nuevos para extender la cantidad de colectivos, pero eso pasó una o dos veces y, desde entonces, ni noticia”:

Dos colectivos el fin de semana

Según el horario establecido en el cronograma, los primeros colectivos comienzan a circular en la ciudad a las 5:40 de la mañana, pero la primera parada en el barrio Solanas es a las 6:20 horas; también, supuestamente las frecuencias llegan hasta las diez de la noche pero el último móvil que pasa por nuestro barrio lo hace a las nueve”.
Los domingos y feriados, el colectivo de la Línea 6 “a partir de las 10 de la mañana sale de la Terminal, sube hasta Solanas y Quintas El Mirador, pasa cerca de las 10:20 horas por la zona y el último que sube lo hace a las 16:20, después no hay más; a pesar de que sea fin de semana, hay gente que trabaja igual y se tiene que manejar haciendo dedo, caminando en la ruta o gastando muchísima plata en taxis”, manifestó.

Dónde recargar

En cuanto a los puntos de recarga, Martín, otro vecino consultado sostuvo que “hay alrededor de cinco actualmente y eso mejoró, porque hace algunos meses, era una misión imposible encontrar un lugar de recarga que tuviera saldo, pero ahora sí”.
Actualmente, los comercios y sitios donde es posible recargar la tarjeta de viajes están ubicados en el kiosco “My Tuty Pop”, ubicado al lado del Cine Teatro Auditorium y el que está ubicado frente a la Plaza San Martín, sobre Bartolomé Mitre, aunque “a veces no tienen saldo o sistema, pero es muy raro, porque en líneas generales no suele haber problemas”.
En la Terminal, donde también se puede realizar recargas, “lo que se modificó ahora es que cuando la oficina de Ceferino cierra, después de las cuatro de la tarde, el kiosco que está a pocos metros hace recargas hasta las diez de la noche”, indicó, a la vez que sostuvo que “el (Maxi) Kiosco Mío se agregó hace un tiempo, y hay una librería en el barrio Solanas que también ofrece la posibilidad de recargar la tarjeta”.

Pocas unidades en algunas líneas

Sin embargo, otra problemática tiene que ver con el TEG: “Cada vez que voy a cargar en el mismo lugar, que es el Club Alumni, las empleadas dicen que no hay sistema, que no hay Internet, y se termina generando una cola larguísima. Incluso hay gente que va a las siete de la mañana y sale a las cuatro de la tarde”, mencionó Lorena, usuaria frecuente del servicio.
Algunas de las seis líneas actuales tienen más unidades debido a la frecuencia que utilizan y la demanda.
“Los choferes tienen siempre muy buen trato y muchas veces hacen hasta lo imposible para que el colectivo pueda estar a tiempo”, rescató, agregando que “tengo un hijo estudiando en la universidad y el último colectivo pasa a las 9:40 horas; esto hace que algunos profesores, principalmente de la universidad, tengan que terminar antes la clase para que los alumnos no pierdan el colectivo, sin mencionar aquellos que estudian en Trelew y vuelven cerca de las once de la noche a Madryn, quienes tienen que manejarse en taxi para volver a sus casas porque a esa hora ya no hay servicio”.

Saldo desconocido

Otra problemática que suele ocurrir con algunos usuarios desde que se realizara la modificación, es que “cuando se carga la tarjeta, se entrega un ticket pero no dice el saldo que tiene la misma; entonces, hay mucha gente que le pasó de cargar, que el dinero nunca se les acreditó y, cuando se subieron al colectivo, resultó ser que no tenían saldo”, mencionó otro vecino de barrio Sur.

Municipalidad de Puerto Madryn