A partir del próximo año, la NASA abrirá la Estación Espacial Internacional (ISS) a nuevos usos, permitiendo que nuevos turistas y las empresas accedan a ella. Con esta medida, la agencia espacial de EEUU pretende obtener más financiación para sus futuros proyectos de exploración.
«La NASA abre la Estación Espacial Internacional a oportunidades comerciales», anunció días atrás Nueva York, Jeff DeWit, director financiero de la agencia estadounidense. Robyn Gatens, director adjunto de la estación, apuntó a que se autorizarían misiones cortas para los llamados «astronautas privados».

Turismo espacial

Estos «astronautas privados» llegarían a la ISS en las naves que actualmente están desarrollando para la NASA las empresas privadas SpaceX (la cápsula Crew Dragon), y Boeing (que construye la Starliner).
Estas empresas elegirán a los turistas y les cobrarán el viaje, que será la parte más cara de la aventura: cerca de 58 millones de dólares (unos 52 millones de euros), la misma tarifa que la NASA pagará a estas compañías por el transporte de sus astronautas.

Gastos por noche

Los turistas abonarán a la agencia espacial la estancia en órbita, la comida, el agua y todo el sistema de soporte vital a bordo. «Serán alrededor de 35.000 dólares (31.000 euros) por noche y por astronauta», precisó DeWit.
La Estación Espacial Internacional no pertenece en exclusiva a la NASA. El proyecto se inició junto a Rusia en 1998, y otros países, entre ellos Canadá y los que forman parte de la Agencia Espacial Europea, participan y envían también astronautas.Pero Estados Unidos posee y controla la mayoría de los módulos. Estos turistas espaciales no serán los primeros, ya que en el pasado han viajado varios multimillonarios. El primero fue el estadounidense Dennis Tito, que estuvo en la ISS en 2001, tras pagar a Rusia cerca de 20 millones de dólares.

Investigar el espacio

La Estación Espacial Internacional es un centro de investigación en la órbita terrestre, cuya administración, gestión y desarrollo está a cargo de la cooperación internacional. El proyecto funciona como una estación espacial permanentemente tripulada, en la que rotan equipos de astronautas e investigadores de las cinco agencias del espacio participantes: la Agencia Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), la Agencia Espacial Federal Rusa (FKA), la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Agencia Espacial Europea (ESA). Está considerada como “uno de los logros más grandes” de la ingeniería.

Planificada hace 30 años

La Agencia Espacial Brasileña participa a través de un contrato separado con la NASA. La Agencia Espacial Italiana tiene semejantemente contratos separados para las varias actividades no incluidas en el marco de los trabajos de la ESA en la ISS (donde participa Italia también completamente).
De muchas maneras la ISS representa una fusión de las estaciones espaciales previamente previstas: la Mir-2 de Rusia, la estación espacial estadounidense Freedom, el previsto módulo europeo Columbus y el JEM (Módulo Japonés de Experimentos). Los primeros planes de montar una gran estación internacional remontan a los años 1980. La estación se planificó en ese entonces también bajo el nombre Alpha.

A 400 mil metros de altura

Actualmente está dividida en dos secciones, el Segmento Orbital Ruso (Russian Orbital Segment, ROS) y el Segmento Orbital Estadounidense (United States Orbital Segment, USOS), compartidos por varias naciones. La sección estadounidense cuenta con financiamiento hasta el 2024, al igual que la sección rusa. La Agencia Espacial Federal Rusa, sin embargo, ha propuesto la construcción de una nueva estación espacial, OPSEK, usando componentes de la estación actual.
La ISS está en construcción desde 1998 y en el presente es el objeto artificial más grande en órbita terrestre. Completa una vuelta aproximadamente cada 92 minutos y se encuentra a unos 408 km de altura aproximadamente de la superficie de la Tierra.