Por TriviaDemir

Con la perspectiva de que hoy se complete el máximo de salarios adeudados, la semana comienza en Chubut con disgustos de momento, pero sobre todo preocupación a futuro. El motivo, sencillo: la disposición oficial de no pagar los aumentos acordados ni de los salarios de junio ni de los de julio, que deberían liquidarse en agosto, tensa aún más las desgastadas relaciones con los agentes públicos de los tres poderes, atranca mucho más la maquinaria del Estado y suma miedos a la incertidumbre que provocó el retorno sin previo aviso al pago escalonado -y ahora también ´fortuito´-, que deteriora aún más el poder adquisitivo medio,licuado por la dolarización creciente y la inflación.
¿Cómo se sale de esto? Dicen los que sugieren un combo de impacto, que por la magnitud del problema no se sale con una única solución. A la vez que hablan de necesidad de ´negociación´ de vencimientos, en lo que respecta a la deuda contraída. Pero en cuanto al déficit no hay mucho para pensar: o se apela a adelantos de Nación a devolver con coparticipación y otros ingresos, o se emite letras. Y para cualquiera de las opciones en definitiva, es evidente que se requerirá el visto bueno y el apoyo del poder central en términos políticos. Poco se entiende entonces que parte de la gestión de Mariano Arcioni busque enfrentarse con el gobierno de Cambiemos en nimias discusiones mediáticas y contraproducentes, más allá de establecer un circunstancial ´enemigo externo´ que pone el nudo de conflicto y la ´culpa´ de las imprevisiones, fuera de los límites de Chubut buscando superar los paros y las protestas masivas.

La realidad no ayuda

Como si fuera poco, el dato que tiró al cierre de semana la consultora Barclays Research sobre Mercados Emergentes, ubicó a Chubut como el distrito subsoberano que peor situación financiera enfrenta para 2019 (detrás de CABA), en función de sus ingresos fiscales y necesidades de financiamiento para el gasto corriente durante el año, calculando que necesitaría en suma, 12 gastos corrientes para acomodar sus cuentas. A la par, el ruido que provocaron las gestiones provinciales que buscarían modificar el “perfil de la deuda” se tradujo por sitios de peso económico como Infobae, otra vez en un intento de “reestructuración de deuda”, lo que provoca verdadera ´alergia´ en los foros financieros.
Además, las aclaratorias provinciales sobre la no emisión de una “cuasimoneda” para afrontar deuda, arrastró más preocupación macro, alertó a quienes no estaban en tema de la gravedad de la situación financiera de Chubut, y a la vez acentuó una virtual pelea con Nación.
Aunque hay quienes especulan que a esta altura del descalabro y sin luz clara en el fondo del túnel, es probable que sea toda una estrategia darle marco electoralista y tensar la crisis Provincia-Nación para pasar octubre, aunque sea a los barquinazos.
No en vano, el ministro ´político´ del arcionismo, Federico Massoni, lanzó una autodefensa de los pasos del ministro de Economía, Luis Tarrío centrando el debate en el tema de la “cuasimoneda” como un operativo atribuido al Gobierno nacional, a raíz del apoyo del gobernador Arcioni a la fórmula Fernández-Fernández para la Presidencia. Massoni, afirmó que llegó a escuchar en un programa de TV que “responsabilizan al ministro de Economía del Chubut por el aumento del dólar. Nada de lo dicho es verdad, en ningún momento el ministro de Economía ha hablado de una cuasimoneda. Volvemos a caer en lo mismo cuando desde Nación quieren venir a establecer temas de agenda o preocupaciones de Nación dentro de la Provincia”.
Agregó que “El Gobierno nacional nos erogó este mes 700 millones de pesos menos y el mes que viene otros 740 millones de pesos. Esto generó este tropiezo financiero.” Y reiteró que “mis dichos de cuando vino un funcionario nacional a querer implantarnos lo que es la minería, el gobernador fue extremadamente claro, ni él decide el tema minero, sino los ciudadanos de la provincia”, dijo.
Para los acostumbrados a leer la entretela fina, las declaraciones del ministro apuntarían de lleno a buscar ayuda ´a punta de amenaza´ de explosión de temas complicados para Nación antes de las PASO, como default posible de una provincia endeudada en dólares, emisión de ´cuasimonedas´ aterrorizantes para acreedores, y agitación de licencia social a la minería.
Esto deja en el aire varios interrogantes más por supuesto, cómo que la opción del uso ´de la fuerza´ se daría porque el resto de las negociaciones ya habrían fracaso, y que el escenario que viene es de absoluto caos financiero hasta diciembre, con paros o sin ellos.
La ´razón´ política podría existir en definitiva, por la innecesaria definición de Arcioni precisamente para el sector de sus contrincantes políticos originarios, con una foto que no sumó nada al lado de Alberto Fernández. Este gesto, que se produce a posteriori que lograra la reelección en Chubut provincializando y adelantando los comicios y precisamente derrotando al candidato de “Todos”, Carlos Linares, fue considerado un exceso de jugada massista, más que una bravuconada arcionista. Un deslice que en las ligas mayores, y si estás en gestión y con debilidades financieras, se paga con caja.
Porque de hecho, en relación al peso político para las generales nacionales, se sabe que Chubut no le quita el sueño a ninguno de los dos márgenes de la grieta, con su exiguo 1,2% de incidencia electoral de acuerdo al peso que cada provincia posee en el mapa electoral federal. Donde además se preveía que Patagonia, la región más grande pero la menos poblaba, y salvo en Neuquén y eventualmente Río Negro, el kirchnerismo predominará ampliamente. Entre toda la región vota el 6,3 por ciento del padrón. Por lo cual el castigo de Nación a Chubut, lejos estaría de una complicación electoral efectiva, pero cerca de una bronca concreta con Arcioni por la falta de resguardos a la gestión y la obsecuencia massista a ultranza, aún detrás de una alianza donde se licuó probablemente para siempre el capital político propio del tigrense.

Pasando a la PASO

Difícil momento además para complicarla o para pretender atención a temas de gestión cuando la mayoría está enfocado en el 11 de agosto próximo, ya que las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias se encuentran casi al alcance de la mano, y en todos los campamentos políticos se trabaja febrilmente para encontrar el camino a la victoria.
Lo primero que todos los diseñadores de las estrategias políticas tienen en cuenta en estos momentos es que el recurso de esta elección cambió dramáticamente su sentido. La razón es que no se elegirán candidatos nacionales en las primarias del 11 de agosto. Los partidos políticos eligieron el método de presentar listas únicas y entregar estas opciones al electorado de manera directa, omitiendo ese primer paso a sus electores. Sólo en algunos municipios habrá compulsa interna para elegir los candidatos para octubre.
Esta metodología presentará a los sufragistas las opciones ya decididas al interior de los partidos y de esta manera las PASO se convertirán en la primera ronda electoral. Es decir, que los electores llegarán al 22 de octubre con el resultado ya metabolizado y en esa instancia tomarán sus opciones, tomando la primera como segunda vuelta.
Esto significa que el antecedente inmediato del escenario del 11 de agosto es la segunda ronda de la elección presidencial de 2015, en la que Mauricio Macri se recuperó de la ajustada derrota sufrida en la primera vuelta, revirtiendo el resultado ante Daniel Scioli.

La experiencia de apostar a siete

Entre las cosas que es analizan está que el 73,10 por ciento de los electores argentinos reside en la Provincia de Buenos Aires, en la Ciudad de Buenos Aires, en Córdoba, en Santa Fe, en Mendoza, en Entre Ríos y en Tucumán.En 2015, Scioli se impuso en la primera ronda por 700 mil votos, pero habiendo triunfado solamente, de estas provincias, en Buenos Aires y en Tucumán. Este resultado volvió a repetirse en el ballotage, pero Macri descontó la ventaja en Buenos Aires y Tucumán y amplió sus márgenes positivos en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba (de manera abrumadora), Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe.
Del resto de los distritos, Scioli se impuso en 16: Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Formosa, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santiago del Estero, Tierra del Fuego. Macri, por su parte, se llevó el triunfo en Jujuy, La Pampa y San Luis. Si se vuelve a contar los resultados de las siete provincias, Macri consiguió en éstas en segunda vuelta 116 puntos más que en la primera, contra 76 de incremento obtenidos por Scioli.

Simulador de maniobras

Cómo dice Sergio Suppo desde LN, “la geografía política argentina es muy diversa, con resultados electorales muy diferentes”, además se podría decir que los escenarios ´subjetivos´ cambiaron rotundamente y los actores son diferentes (Alberto no es Scioli, y la expectativa sobre Macri no conformó en los hechos a una gran mayoría). Un repaso por el mapa electoral del país permite comprobarlo.
La provincia de Buenos Aires reúne el 37% del electorado. Pero en verdad hay que hablar de dos provincias: la provincia del conurbano bonaerense, donde reside el 23% del electorado, y la del interior, con el 14% de los votantes. Si en el conurbano se supone que predominará fuertemente el kirchnerismo, es probable que el macrismo predomine en el interior, el llamado «voto rural», aunque también ahí hay ciudades importantes como Mar del Plata o Bahía Blanca.Tal es el peso de la provincia de Buenos Aires, que otras importantes como Santa Fe, Mendoza, Córdoba, San Luis, Entre Ríos y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sumadas, no logran el peso total de la provincia de Buenos Aires. Estas provincias forman la región central; un mapa que se tiñó de amarillo en el 2015. La Ciudad de Buenos Aires, que tiene el 7,6% de los votos, tiene un comportamiento muy parecido al interior de la provincia de Buenos Aires, y al que tuvo Córdoba.Si Córdoba fue importante en 2015 para el triunfo de Macri, será muy importante, al menos en las PASO, el comportamiento de Santa Fe, donde ganó el peronismo la elección provincial yMacri ha ido perdiendo fuerza que busca recuperar en esa provincia. Habrá que ver…

Fuentes: NA, LA, PA, propias