Por Juana de Arco*

No se sabe bien porque no hay agenda anticipada, donde está o estará el gobernador de Chubut por estos días. Lo que sí se sabe es donde no está, y es en Fontana 50, donde se supone que habita el poder provincial. El tema de la geoubicación no sería tan importante sino fuera porque hay una enorme preocupación por el rumbo que le dará a la provincia. Hoy por hoy, coincide el grueso del establishment, la cosa no está para ensayos. Y a decir verdad hay un poquito de hartazgo de los ´gobernados´ de que tanto los planes como los actos de gobierno de relevancia, sean casi un secreto de estado. Lo demás, la formalidad de la foto cotidiana podrá salvar la legalidad de los trámites, pero la legitimidad del mando la confiere la confianza pública, algo que en territorio está bastante desgastada por estos días.

Buscando a Mariano

Después de cerrar una semana tremenda depositando un parcial de salarios el pasado viernes, el sábado se lo vió a Mariano Arcioni en la bucólica localidad de Camarones, precisamente donde los colonizadores Simón de Alcazaba y Sotomayor proyectaban en el siglo XVI establecer la Gobernación de Nueva León sin mucho éxito, para los afortunados casi 2 mil vecinos. De otro modo probablemente hoy serían otra especie de Rawson, el ´escudo de incendios´ oficial.
Allí el mandatario decidió festejar el 203 aniversario de la declaración de Independencia, y se lo vio en la foto de un acto austero, enmarcado en un discurso frío, sin demasiado detalle sobre las complicaciones para administrar el territorio y sobre las preocupaciones que hoy tienen sus vecinos.
El sábado, la agenda no fue mucho más contundente en términos de estrategias coyunturales. A Mariano se lo vio en una foto compartiendo un round del primer torneo amateur de boxeo en la localidad de Ricardo Rojas, junto al doble campeón mundial, Omar De Narváez y funcionarios.
Además la última foto del sábado, fue de campaña, para colmo. Cuando junto a Martín Buzzi y Máximo Pérez Catán compartieron una comida para agradecer a los fiscales de mesa el trabajo realizado el mes pasado, cuando se produjo la reelección de MA para el período 2019-2023. El mitín con chorizos y gaseosa tuvo el objetivo además de garantizar que continúe el entusiasmo en los próximos turnos electorales apuntando a tratar de ganar la intendencia de Comodoro. Esto que parece un exceso de campaña, no es un tema menor para Arcioni. Porque se sabe que si logra alinear también el poder de la “Ciudad Estado”, otra podría ser la película de los seis meses que faltan y de los cuatro años que vienen. De allí que sus asesores sureños le insistan con el perfil de Martín Buzzi y de un deportista como compañero de fórmula del joven ´Power point´. En ese acto el escribano endureció el mensaje para con los que cuestionan su excesiva permanencia en ´su mundo interior´. Y mientras por un lado agradeció a quienes han multiplicado su propuesta durante la campaña, tiró por elevación: “Yo no soy soberbio, ni narcisista. Uno nunca llega solo, lo hace por la confianza y el apoyo de mucha gente que apuesta y acompaña. El militante es auténtico, trabaja sin ningún tipo de especulaciones y le pone mucho a su tarea para cambiar la realidad (…)”, dijo, como justificando con quién decide compartir y con quién no.
Desde entonces a Arcioni no se lo volvió a ver en actos oficiales, y aunque se especulaba que en algún momento antes de las PASO el gobernador se tomaría un merecido descanso, fuentes seguras lo descartaban de plano pese a las últimas 48 horas de ausencia efectiva.

La mesa vacía

Con los sabidos inconvenientes para cumplir con los salarios, los proveedores y proyectar los vencimientos inmediatos de deuda, el domingo y lunes se hicieron eternos para quienes habitan Chubut, pero no terminan de ´ganar para sustos´ en esta bendita provincia rica, pero diestramente empobrecida. Con un paro estatal de una semana, con el transporte colapsado, la cadena de pagos semi cortada, los amagues de más achique y la falta de diálogo político, la entrada al receso invernal es para el común de los vecinos, poco más que deprimente.
En Rawson, los dos ministros que fungen como piloto y coequiper son el de Economía, Luis Tarrío, y el Coordinador, capitán Federico Massoni. Ayer mismo salieron a atajar el desparramo de la sequía, anunciando una “mesa sindical de consenso”. Pero aunque la medida era más que necesaria y las intenciones de ambos funcionarios son las mejores, el vacío de cabecera que debía ocupar el gobernador dio por tierra gran parte de las expectativas de los referentes gremiales.
En principio, se acordó trabajar con propuestas que puedan ser ´cumplibles´, pero con algún tipo de idea clara recién dentro de una semana más.
En ese marco, Tarrío dijo algunas verdades sobre la situación financiera, pero tal vez no dio detalles suficientes de la situación económica, como por ejemplo a donde fue a parar el dinero del último bono hidrocarburífero que se negoció con Das Neves en vida, un tema que para los empleados sería mucho más fácil, para poder digerir el ´deficit´ invocado. “¿Yo me pregunto que estuvieron haciendo hasta ahora, si es que recién se van a poner a ´imaginar´ propuestas?”, cuestionó un referente que prefirió mantenerse en el anonimato. En esa misma línea hay quienes no creen del todo en los nefastos números que recitan de vez en cuando los administradores, y si sospechan de un grado de especulación, entre financiera y política. La primera, podría multiplicar sustancialmente los peces en una quincena. Y la segunda, podría instalar el ´cuco del escalonado´ para producir los achiques que se pretende hacer en todo tipo de proveedores, servicios y otras austeridades, menos las más rentables. De hecho, buena parte de los medios que informan con mayor independencia, estarían ya en las listas de “Auschwitz”, dicen los entendidos.
En esa mesa para asumir la pobreza que se instaló ya oficialmente, Massoni aguantó bien también su parada: “Es este el Gobernador que ha reconocido y reivindicado derechos fundamentales a los empleados estatales”, dijo, agregando que “le pedimos a los trabajadores que no haya paro, que demos la pelea todos juntos, que seamos todos gestores para que Chubut vuelva a ser una Provincia pionera, tenga empuje y no tengamos estas situaciones. Tenemos un compromiso mutuo de trabajar en conjunto para estar mejor”.
El tema para cualquier hijo de vecino chubutense, es que en Provincia hay información de sobra de lo que sale, pero no de lo que entra. Y eso se llama transparencia, un recurso en déficit que arrastra varias décadas. Como afirma el experto consultor Simon Mainwaring, y a propósito del arcionismo incipiente, no olvidar que “las claves del éxito de cualquier ´marca´ son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la rendición de cuentas”

*Soy Juana de Arco,… y ceniza de tantos