La problemática de la falta de agua potable en Puerto Pirámides, a raíz de la rotura de una turbina de la planta desalinizadora, continúa generando inconvenientes en la vida de los vecinos; en este caso, en la actividad turística, que constituye uno de los principales ingresos de la villa balnearia.
Como si ello fuera poco, en plena temporada de ballenas, el turismo se vio resentido ya que la capacidad de pernoctar ya no sería una opción para los visitantes, teniendo en cuenta la ausencia del suministro, y trascendió que, en algunos casos, los operadores y agencias que funcionan en la localidad debieron reembolsar el dinero a turistas ocasionales, lo que terminó generando una situación de malestar, con una repercusión directa en la economía local.

Cisterna vacía

La avería de la planta desalinizadora generó que, para abastecer la demanda del vital elemento, varios camiones debieran ser enviados diariamente a la comuna, con un costo que supera los 30 mil pesos por camión; aproximadamente, se estima que por día, para hacer frente al consumo de agua potable, son necesarios cuatro camiones, con lo que el monto mensual para “paliar” la situación terminaría triplicando la propia compra del repuesto, por aproximadamente 26 mil dólares; es decir, 1.100.000 pesos.
El día jueves, el intendente Javier Roldán advertía que la cisterna del pueblo se encontraba casi vacía, lo cual finalmente terminó ocurriendo; El Diario tuvo acceso a una fotografía tomada desde el interior de la misma, donde se observa que se encuentra completamente vacía, elevando ello el requerimiento de los camiones cisterna, “de los cuales ya no están llegando tres o cuatro como días pasados”, según indicó un vecino.

Acuerdo de partes

Desde la Cooperativa de Pirámides enviaron una nota a los vecinos, advirtiendo que, “después de todas las reuniones que se realizaron con varios sectores de la comunidad y autoridades, en forma personal y vía telefónica se llegó a una serie de acuerdos”.
En este sentido, precisaron que “sectores balleneros, hoteles, restaurantes con grandes cisternas, obras en plena construcción, cierren las llaves de paso de los medidores y la contratación del servicio de agua será en forma privada, hasta nuevo aviso”, mientras que confirmaron que “operarios de la planta desalinizadora se encuentran trabajando para poner en marcha la planta vieja” y pidieron que “los vecinos de los barrios no laven autos, ropa de cama, riego de plantas; no derrochen el agua hasta nuevo aviso”.

Una compra más cara

Otra de las inquietudes que comenzó a circular por estos días tiene que ver con el funcionamiento de la planta desalinizadora anterior, la cual aparentemente debía permanecer disponible como “refuerzo” en caso de que la actual presentara inconvenientes.
No obstante, los operarios intentan ahora restablecer el funcionamiento de la casi obsoleta planta, atentos a que la llegada del repuesto y las reparaciones para la restitución del suministro, demorarán aproximadamente un mes.
En este sentido, hubo quienes se preguntaron por qué la planta fue adquirida a Canadá, “cuando en Chile también las fabrican y podría haber sido un costo mucho menor”.

Sin “Plan B”

En cuanto a la situación con la actividad turística, resentida por la falta de agua, también tuvo su correlato con los alojamientos, la mayoría de los cuales no están tomando reservas porque no pueden garantizar el suministro del vital elemento.
También, algunos vecinos se preguntaron “por qué no compraron repuestos, teniendo en cuenta que es sabido que tardan mucho tiempo en llegar y que habría que haber tenido un ‘plan B’ en caso de que ocurriera lo que finalmente ocurrió; quedó demostrada la improvisación, sin mencionar las tantas obras que quedaron pendientes, algunas de ellas obras delegadas, por las que se pagó dinero que no se terminó viendo en mejoras; por el contrario, el sistema de cloacas, para el que se terminaron comprando ‘tableros de obra’, sigue colapsado y los que deberían hacerse cargo hoy están siendo investigados por la Justicia”, remarcó un vecino visiblemente molesto por toda la situación.

Gobierno de Chubut