Por Trivia Demir

Tal como se preveía, ayer se produjo el cierre de campaña de “Todos”, donde Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner protagonizaron un multitudinario acto en Rosario. Una arenga que hoy Alberto seguirá en Córdoba capital, obsesionado con reducir la ventaja del oficialismo. De todos los presentes, algunos concentraron la atención por su definición de último momento y su flexibilización partidaria impensada en referentes que hace rato habían jurado no pasar ´el límite´ del kirchnerismo. En ese marco, se puede decir que Sergio Massa fue la figurita difícil intercambiada al final de la recta, que ahora se jacta casi de ser el as en la manga de “Todos”. Y tras él por supuesto se alistó el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, ya reelecto y con una pelea abierta con Cambiemos por la falta de asistencia ante el incendio financiero que soporta la provincia. Y detrás de Arcioni, literalmente se sentó a sus anchas un ex ucedé, el exgobernador Martín Buzzi que le birló el título oficial a los dos candidatos ´impresos´ de “Todos” en Chubut, Juan Pablo Luque y Guillermo Almirón. Paradójicamente este ramillete de definidos de ´último momento´ que representa Massa, Arcioni y Buzzi, es el que busca garantizar la adhesión del universo de “indecisos” en el mapa nacional y en el territorial.
Cuál es el argumento para haberse jugado de la forma que se jugó Arcioni hacia el kirchnerismo, poco se sabe, porque el escribano entiende la política casi como un trámite personal. Y lejos de haber dado algún tipo de explicación a sus gobernados o a su treinta por ciento de electores por lo menos, avanza en alianzas que se entienden ya que no son propias, sino que son parte de un intercambio de otras mesas y en otras ligas. Por eso, se dice que para saber que hace y que piensa Arcioni, es necesario saber que hace y que piensa Massa.

¿Y qué piensa Massa?

Esta semana el tigrense dio una amplia entrevista al sitio Lapoliticaonline en la que habla de todo. Para Massa su partido tenía una responsabilidad que era no dividir la oposición porque eso era ser funcionales a Macri. Y reconoce que además en la calle le pedían un proyecto de país para lograr un “nuevo Gobierno y una nueva mayoría”. El referente del FR está convencido que su adhesión a “Todos” se hizo “sobre la base de un acuerdo programático, en el que mantenemos nuestra identidad como Frente Renovador. Somos parte de una coalición de partidos, pero además definimos programas de gobierno, que tiene como base un acuerdo económico y social a convocar desde el 11 de diciembre. (…) Todos cedimos un poco para construir un triunfo y un nuevo gobierno. Cristina también cedió. En la elección de Alberto hay implícita una autocrítica por los errores del pasado. A partir del 11 de diciembre viene una época de mucho diálogo y acuerdo y vamos a necesitar a muchos de los que hoy apoyan a Macri”, justifica.

Encantado con Alberto

Para Massa, “Alberto va a ser un gran presidente. Argentina va a una etapa de defensa de la economía argentina. Alberto va hacia eso, privilegiar las pymes porque te generan el 70 por ciento del empleo y por eso vamos a un régimen diferenciado en materia impositiva (…). Vamos a una recuperación del mercado interno, por eso Alberto plantea la importancia del consumo y la recuperación del salario y jubilaciones como forma de reactivación. Vamos a esquema de desdolarización de algunos servicios, básicamente porque el problema más serio con el que nos enfrentamos es que los trabajadores argentinos compran y venden en pesos. Macri puso tarifas en dólares para favorecer a (el empresario Nicolás) Caputo y sus amigos, eso les dio a pocas empresas buenos balances pero empobreció a todo el resto de los argentinos”, sostiene.

Pum para arriba

El tigrense está además más positivo que nunca. Cree que La Cámpora, sobre la que siempre fue lapidario, puede haber cambiado y que puede haber puntos de consensos a partir de ´pensar´ las políticas públicas.
Sobre el rol que se teme ocupará en el fondo Máximo Kirchner en la provincia, afirma que son búsquedas para “tratar de enchastrar la elección con nuestra discusión interna porque el gobierno necesita romper la potencia del Frente de Todos”. Frente a la situación de Milagro Sala que enfrenta su visión con la del kirchnerismo duro, responde con evasivas y ejemplos sobre el oficialismo y sus propias internas, derivando en otros temas que dice, acercan posiciones: “En los grandes trazos de hacia dónde va a ir la economía estamos de acuerdo en que tenemos que ir a una Argentina con mercado interno potente, recuperación de salario y la jubilación, reducción de impuesto a la pyme. Hay una agenda que planteamos desde hace tiempo y no tiene contradicciones entre nosotros o contraindicaciones para la gente”.

De todo y para todos

De Vidal piensa que le faltó autonomía: “cada vez que tuvo que elegir entre Buenos Aires o Macri lo terminó eligiendo a Macri. (…) Para recuperarse, la Provincia necesita autonomía”.
Sobre la gestión de Scioli no dudó en afirmar: “me pareció espantosa y lo sostengo, así como creo que el mejor gobernador desde la vuelta de la democracia hasta ahora fue Felipe Solá y lo sigo diciendo a pesar de mis diferencias”.
Sobre Kicillof gobernador y las promesas a los intendentes bonaerenses, fue tajante en que no son tiempos de andar en negociación de cargos. “Hoy nuestra responsabilidad es decirles a los argentinos con claridad, y a los bonaerenses, cómo vamos a levantar la Provincia y el país. La discusión sobre si les da uno o dos ministerios es berreta, la gente está harta de esa lógica de la política sanguchera”, sostuvo.

Corrupción cero

Según Massa en este nuevo “peronismo” hay lugar para todos los que puedan explicar lo que tienen, “pero el que no pueda explicar lo que tiene y deba ir preso, que vaya preso. Se llame como se llame, a mí no me importa y no tengo ningún compromiso con ninguno. Nuestro compromiso es con el ciudadano que nos vota. Nosotros exigimos incorporar una agenda anticorrupción en el Frente de Todos, porque uno de los grandes desafíos del peronismo en el siglo XXI es construir un peronismo con calidad institucional, republicano y democrático”.
Massa tiene esperanza en que así se den las cosas y que incluso sea respetado por la expresidenta porque “Está en el programa de gobierno. Esa es la respuesta. Es una respuesta no individual, sino de partidos en una coalición de partidos”, afirmó.
Y es más, tan convencido está de su relato que al ser consultado sobre las prioridades de Cristina en ese futuro gobierno, mostró su molestia por el enfoque: “¿El problema sabés cuál es? Que eso es hacerle el juego al Gobierno, porque el presidente va a ser Alberto. Cristina forma parte del espacio, como soy parte yo, como son parte los gobernadores… Es importante, tiene experiencia, tiene cosas para aportar. Pero el gobierno trata de plantear que esta es una elección donde compite con un candidato a vicepresidente. Así como nosotros tenemos orgullo por mostrar a Alberto y ellos esconden a Macri y tratan de ver cómo generan la pelea sobre el odio, nosotros la pelea que planteamos es sobre el futuro de la Argentina, que tiene que ver con superar el fracaso de un presidente que por insensible y caprichoso perdió una oportunidad histórica”, retruca.

La abuela con bigotes y Chubut estabilizada

“¿Si Cristina no se corría y encabezaba ella la boleta, no hubiera aceptado ser parte de ese espacio?”, le preguntan “Si mi abuela tuviera bigotes no sería mi abuela. Es una hipótesis contrafáctica que no existe”, sentencia el tigrense firme en su convicción aliancista en una larga entrevista que vale la pena analizar finamente.
Un buen relato con ideas de sobra. Ninguna, desafortunadamente para aportarle algo concreto a una de las dos provincias que se arroga como triunfos propios, como Chubut. Un territorio que a manos de su referente Mariano Arcioni, hoy está prácticamente ingobernable producto de la falta de conducción, del desfinanciamiento casi default, la falta de cuadros políticos, de gestión, de perspectivas productivas, sumida en una decepción pública ya convertida en tristeza profunda, por la estafa electoral sufrida hace apenas dos meses y que amaga con durar cuatro años más. Chubut estabilizada es hoy la otra “contrafáctica” de Massa además de la abuela con bigotes, lamentablemente. En fin, como decía Sartre, a veces, como todos los soñadores, “confundimos el desencanto con la verdad”. Habrá que ver…

Fuentes: LPO, NA, propias