Los empresarios Novello-Todisco encabezaron, en Mar del Plata, la botadura del buque “Padrino” que operará para la flota amarilla de Rawson. Bajo el madrinazgo de Maria Laura Morell y con la bendición del obispo Gabriel Mestre, se realizó la botadura de “Padrino”, la 131 en la historia del astillero Federico Contessi y la segunda del año. En la ceremonia estuvieron autoridades nacionales y municipales, además de los representantes de la firma propietaria de la embarcación, Deseado Fish, y personal y directivos del astillero.
El nombre de “Padrino” obedece a que los empresarios Novello y Todisco son amigos hace más de cuatro décadas, y cada uno es padrino del hijo del otro.
El director del astillero, Domingo Contessi, agradeció a todos los que de una u otra manera trabajaron para “lograr este producto final que en instantes se irá al mar”, mientras que desde el palco lo escuchaba su padre y “alma mater” de la empresa, Federico, acompañado por el ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere; el subsecretario de Pesca de la Nación, Juan Bosch; y los diputados nacionales (y candidatos a intendente) Fernanda Raverta y Guillermo Montenegro, entre otros.
En su alocución, Contessi destacó que “la renovación de la flota argentina está en marcha” y agradeció a las autoridades que “hicieron posible esta realidad que estuvo tantos años postergada”.
Asimismo, se ilusionó con que “esta renovación de la flota se convierta en una Política de Estado, porque solo asi se generará el efecto que todos deseamos, que es tener buques seguros, modernos y eficientes”.

Crecimiento

El empresario prometió que “pronto habrá muchos más buques en construcción y más astilleros trabajando”, ya que como otras empresas del sector “asumimos con gran responsabilidad, con mucho que aprender y mejorar, capacitando e invirtiendo y transmitiéndole a los más jóvenes un poquito de la mística y pasión del fundador de esta empresa”, generando uno de los grandes aplausos de la tarde.
La botadura del “Padrino” permitirá liberar espacio en la nave principal del astillero, donde avanza a buen ritmo la construcción de otros dos barcos costeros y el “Federico C”, el congelador tangonero de casi 40 metros de eslora del propio Grupo Veraz.
En paralelo, están en marcha las obras para la ampliación de las instalaciones. ¿El objetivo? Contar con capacidad para construir embarcaciones más grandes, de hasta los 75 metros de eslora. El esqueleto de la nueva nave ya toma forma en el terreno lindante.
La adquisición de nuevas máquinas, dos nuevos puentes grúa, una moderna plegadora, soldadoras y tornos, entre otros materiales, completan los proyectos de la empresa.

Aumentar la producción

Por otra parte, Domingo Contessi aseguró que “confiamos en el país” y después de enumerar las inversiones que están concretando adelantó que las mismas permitirán “contratar más personal y aumentar el nivel de producción”.
Finalmente, explicó el por qué del nombre del flamante buque pesquero: “Se llama así porque los dos socios principales de Deseado Fish son padrinos de sus respectivos hijos. En la fe cristiana, padrino es la persona de mucha confianza que asiste a los padres en el cuidado de los hijos. Queremos apadrinar una ilusión, la de querer estar mejor”.

Cultura del trabajo

Por su parte, el ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, manifestó su “privilegio” por presenciar otra botadura en el astillero marplatense y festejó “el trabajo, el trabajo en equipo. Eso tiene la cultura del trabajo, del orgullo, del esfuerzo, del ingenio y de la inversión que se pueden hacer cosas mejores”.
“También los países -añadió- se mejoran a partir del trabajo y el esfuerzo, con un insumo básico: la confianza”.