Esta semana se conoció el informe final de la autopsia realizada al cuerpo de “J. P. C.”, el hombre de 48 años hallado muerto de una puñalada dentro de su camioneta hace dos semanas y que, según se constató, es el hermano de “L. M. de C.”, aprehendida hace unas tres semanas en la Terminal de Ómnibus de Puerto Madryn con 5,7 kilos de cocaína que pretendía trasladar, escondidos en su bolso, hacia Comodoro Rivadavia.
El procedimiento sobre el cuerpo del fallecido, realizado por la médica forense Eliana Bévolo, establece “una herida punzocortante de 1,2 centímetros de largo en el pecho” y dos hipótesis probables, la de la lesión autoinfligida, sobre la cual casi no había dudas hace pocos días, y la del homicidio, versión que comenzó a tomar fuerza recientemente.
Por su parte, la mujer que fue detenida permanece en prisión domiciliaria, la cual le fue otorgada ya que tiene una hija menor de edad; junto a ella cayeron unos cinco sujetos que formaban parte de un circuito donde “estiraban” cocaína en un departamento de la avenida Julio A. Roca, en Puerto Madryn, para luego trasladarla vía terrestre a la ciudad petrolera.
No es la primera vez que la Policía investiga circuitos “narco” entre Puerto Madryn y Comodoro; en 2016, el operativo “Pasaje Blanco” arrojó allanamientos en Lomas de Zamora (Buenos Aires), Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia, donde se incautaron más de 30 kilos de clorhidrato de cocaína y donde hubo diez personas detenidas; según trascendió, la droga era enviada desde Buenos Aires a Chubut, donde luego era “estirada” y distribuida.

Denuncias por violencia

Por otro lado, el informe dio cuenta de que el cuerpo del hombre no presentaba lesiones defensivas y tampoco otras heridas.
La investigación es llevada a cabo por el fiscal Héctor Iturrioz, y el expediente arrojó que un llamado telefónico realizado durante la noche del martes 23 de julio, alertó sobre la presencia del sujeto, con un historial de denuncias de violencia de género, en la vivienda de su ex pareja, “D. P.”; la primera en llamar fue la tía de la mujer, que se contactó al 101 y consecuentemente fue avisada la Seccional Cuarta de Policía.
El fiscal precisó que “antes que llegue el móvil, Daiana Pérez vuelve a llamar y quedan registrados estos dos llamados y en ambos decían que estaba ‘C.’, que estaba violento y que tenía una prohibición de acercamiento vigente, y por eso querían que personal policial lo retirara”.

Una extraña escena del crimen

A ello, agregó que la ex del fallecido “refiere a estos dos primeros funcionarios policiales que llegan, que ‘C.’ se había auto agredido, ven a una persona en la camioneta pero no detectan que no tenía signos vitales, se entrevistan con la presunta víctima, les dice que ‘se había auto agredido pero que estaba durmiendo’, y que por favor lo retiren”, mientras que “personal se acerca y detectan que tenía una herida sangrante en el pecho, abren la puerta y verifican el óbito”.
El hombre era propietario de una conocida distribuidora de bebidas de la zona.
“No hay indicios claros de una reyerta en la vivienda, no hay desorden, el goteo hemático comienza en la puerta, en el umbral y se dirige hasta la camioneta, en donde se lo encuentra sentado a ‘C.’, el arma blanca, un Tramontina, es hallado en el transcurso entre la vivienda y la camioneta; es probable que lo haya dejado ‘C.’ en el trayecto que realiza”, explica el peritaje sobre el cuerpo del individuo.

Habría otro ADN en el cuchillo

Otro de los aspectos que puso en relieve el informe forense es que el individuo estaba sentado como “relajado” y “no intentó cubrirse la herida”.
Según el fiscal, la ex pareja de relató que el hombre le decía que la iba a matar a ella o se iba a matar él y que “cuando ella se va a la casa de la tía que está en la esquina, el se auto infringe la lesión”, aunque la mujer dijo no haber visto cuándo aparentemente se autolesionó.
Con el informe final de la autopsia que plantea las dos hipótesis posibles de investigación, ahora deberán aguardar entre 45 días a dos meses para conocer el resultado de los peritajes de ADN en el cuchillo. “La presencia de un ADN distinto al de ‘C.’ en el cuchillo va a ser un indicio de que fue un homicidio, y la ausencia va a ser lo contrario”, concluyeron desde la Fiscalía.

Municipalidad de Puerto Madryn