Por Trivia Demir

La semana cierra más preocupante que nunca en territorio chubutense y el mes que ´si no te lleva, te fortalece´ parece a esta altura, interminable. Con otra semana agónica de pago escalonado en la administración pública, que en proyección afecta de manera directa a casi la mitad de la población provincial considerando los grupos familiares; y por ende con cortes de ruta, manifestaciones, paros y protesta por doquier, que ya se proyectan para la semana entrante también con serio impacto en otras actividades productivas de envergadura como la producción petrolera, generadora de divisas provincial, que además parará también miércoles y jueves próximo.
A esta gran incertidumbre se suma la crisis del gobierno nacional, que es económica pero además y por sobre todo política, y las medidas ´populistas´, como al pasar con las que Macri le activó una verdadera ´bomba de tiempo´ a cada distrito federal.
El manotazo de ´ahogado´ que pegó Cambiemos y a 65 días de la gran definición electoral que viene el 27 de octubre próximo, probablemente las medidas que plantó para atenuar el ajuste sobre la población, desbarrancó de plano a los provincias. Sencillamente porque desfinancia sus presupuestos de manera intempestiva en lo que hasta se puede leer como una especie de castigo por darle la espalda al proyecto reeleccionista de Macri.
Las medidas ejecutadas sin embargo son loables y se necesitaban, pero no en el marco de un volantazo de esta magnitud a mitad de año, con la ejecución presupuestaria avanzada y los cálculos de ingresos hechos sobre un escenario determinado.
En esa debacle, y si algo faltaba, ahora la Provincia del Chubut perderá unos 2.500 millones de pesos de ingresos en noventa días, convirtiéndose en el cuarto distrito del país más afectado. El podio lo encabeza Buenos Aires ($6612 millones), Santa Fe ($2824 millones), Córdoba ($2752 millones), Chubut ($2.500), CABA ($1846 millones), Chaco ($1497 millones), Entre Ríos ($1469 millones) y Tucumán ($1426 millones). Con el recupero a futuro, las pérdidas netas oscilarían, en tanto, entre $598 millones y $153 millones para esas mismas provincias, dicen desde Nación, pero el tema es quien podrá sobrevivir a tremenda asfixia.

Clarito como el agua

Que las medidas fueron tan extremadamente políticas como demagógicas, no hay ninguna duda. La pregunta es si con eso logra la alianza gobernante recuperar algo de los 17 puntos perdidos en el mano a mano con la otra vereda de la grieta. A toda vista es poco o casi nada probable, y además lo que mejora a la “ciudadanía”, perjudica a las administraciones provinciales donde vive esa ciudadanía, y por ende la vuelve a perjudicar.
Tan evidente es todo que ante el reclamo de los mandatarios provinciales, la primera respuesta fue absolutamente política. Por un lado por parte del candidato a vicepresidente de la Nación, Miguel Pichetto, que salió increíblemente subestimando el impacto que tendrían las pérdidas en las arcas provinciales, lo que evidenció que es un tema neto de campaña. Y completando la escena, salió al cruce la otra pata “combativa”, la Coalición Cívica quien directamente acusó de “hipocresía de los gobernadores del PJ”. Luego de la reunión que mantuvieron mandatarios provinciales -donde también hubo no peronistas-, la fuerza liderada por Elisa Carrió salió al cruce de los reclamos con un razonamiento obsceno desde lo institucional. “Los gobernadores del PJ son unos hipócritas. La Coalición Cívica viene proponiendo desde hace años una baja sustancial de impuestos, porque somos conscientes que su monto y superposición asfixian, sobre todo, a la clase media”, señalaron los dirigentes del partido que preside el legislador porteño y candidato a diputado nacional Maximiliano Ferraro. Destacando que ahora el Gobierno nacional “ha llevado un alivio a ese sector social con la reducción del impuesto a las Ganancias, y a los más vulnerables con la quita del IVA para los alimentos de la canasta básica, hecho que promovimos, apoyamos y celebramos”. “Estos proyectos también fueron propuestos por infinidad de legisladores del Partido Justicialista” y “están en la plataforma electoral del Frente de Todos” que encabezan Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. “Pero la hipocresía de los gobernadores del PJ que ahora se oponen va en contra de las necesidades del pueblo de la Nación”, consideraron. Finalmente, los socios de Cambiemos que ven peligrar seriamente su continuidad, agregaron: “Los gobernadores justicialistas son voraces recaudadores a costa de los bolsillos de todos los ciudadanos, esperamos que el pueblo se dé cuenta de la trampa, los votaron para estar mejor y cuando se trata de dinero para sus provincias los referentes del PJ muestran que son unos oportunistas”.
No tardaron los mandatarios en encuadrar el ´ladrido´ presuntamente gestado en otra de las ´medias´ verdades de la verborrágica Elisa, cuyo razonamiento lateral que raya casi siempre en el ´reductio ad absurdum´, no considera los tiempos de planificación administrativa y mucho menos las ejecuciones presupuestarias en curso.

Entretenimiento técnico

Afortunadamente y como cuenta Francisco Jueguen desde La Nación, detrás de la política llegó el turno de que los técnicos discutan los números. Aunque no se sabe bien si en tren de resolución o solo de hacer tiempo hasta octubre. Lo que sí se sabe, es que luego de la reunión de esta semana entre los gobernadores de la oposición -en la que reclamaron al Gobierno por la baja del IVA y Ganancias (impuestos coparticipables)- se reunieron en la Comisión Federal de Impuestos (CFI) el secretario de Provincias y Municipios, Alejandro Caldarelli; el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Paulino Caballero, y 19 ministros de Economía y Finanzas provinciales.
El problema se centró en un número: $33.000 millones. Ese es el aporte que les corresponde a las provincias por la decisión -dicen ellas «unilateral» y electoralista- de bajar el IVA, Ganancias y el monotributo. El costo global es de $58.000 millones, lo que implica que la Nación aporta $25.000 millones a las medidas para recomponer el bolsillo tras la devaluación.

Recogiendo piola

Pero luego de la amenaza de los gobernadores de ir a la Justicia, el Gobierno propuso a los ministros de Economía comenzar una ronda de reuniones bilaterales con los representantes del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a las que se sumaría el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, para avanzar en posibles compensaciones de acuerdo con la realidad de cada provincia. En el Ministerio de Hacienda separan los distritos que tienen superávit fiscal de otros que pueden afrontar complicaciones a la hora de pagar salarios y jubilaciones. En el Gobierno esperan así que los mandatarios desactiven la idea de acudir a la Justicia por el reclamo.
Según los números que presentó el Gobierno a los ministros, el impacto neto de las medidas será de $3300 millones, ya que la mayor inflación tras la devaluación impactará en la recaudación impositiva. «También sumará el mayor consumo», creen en la Casa Rosada.
Pero los ministros provinciales no concuerdan ni en el cálculo del neto ni en las formas de recupero. Además, saben que cambian la realidad de una recaudación ya en la caja por una promesa a futuro.

Puja definitoria

Por lo menos en el aire hay tentativas de buscar compensaciones y en esta gran pulseada se verá de qué madera está hecho cada mandatario federal.
En el Gobierno contaron que los ministros presentaron propuestas de compensación vinculadas a la «distribución de ATN, la compensación vía mayor ingreso por diferencial de tipo de cambio, un esquema previsible de adelanto de coparticipación, refinanciación de la deuda con el fondo fiduciario del desarrollo provincial, pagos de deuda flotante o de certificados de obras atrasados o de deudas que tienen los distintos ministerios del ejecutivo nacional con las provincias».
Así las cosas, la retirada de Cambiemos, de darse no será con anestesia, está dicho. Tampoco lo que venga será nada fácil de remontar, porque esta disminución de ingresos coparticipables fundamentada en medidas absolutamente populistas, gane quien gane se supone que ahora se deberán mantener, afectando definitivamente los ingresos de los años venideros. Una bomba de tiempo que activó Cambiemos en el corazón de las 24 provincias argentinas, 22 de las cuáles le dieron la espalda a la reelección. Habrá que ver…

Fuente: NA, LPO, Parlamentario, LN, propias