“Amigo, casi un millón en dos meses de trabajo, éxito total. El lunes sello la orden de compra y la otra semana cobramos el anticipo. Comprá champagne para descorchar, Cristal si puede ser”.
La impúdica hazaña delictual de la que se ufanaba un empresario de construcción, sugiriéndole festejar al ex secretario privado de Mario Das Neves, fue ventilada esta semana en una de las audiencias del juicio oral y público de la denominada causa Embrujo.
Tomaron estado público, parte de las escuchas telefónicas y los mensajes de texto de WhatsApp que obran en la causa, cuyo contenido, según sostienen los fiscales permite confirmar las vinculaciones y la mecánica del ardid delictivo para sacar fondos del Estado y derivarlos a empresas y cuentas personales.
La frase en la que un empresario quiere festejar que en dos meses logró llevarse un millón de pesos de fondos públicos, le pertenece a Juan Carlos “Tato” Ramón, y se lo había enviado al ex Subsecretario de la Unidad Gobernador, Diego Correa. La hazaña es que había conseguido simular licitaciones, adjudicar obras que no se ejecutaban, y girar dineros “de todos los chubutenses” a sus cuentas. Tamaña tarea merecía celebrar con el mejor espumante del mercado, cuya botella no baja de 30 mil pesos, que por su puesto se pagaba con los dineros que hoy faltan de las arcas públicas de una provincia fundida.

De buen beber y buen vivir

Otros testigos contaron al Tribunal aspectos relacionados con el poder adquisitivo del sueldo de Diego Correa, -estrecho colaborador del extinto Mario Das Neves-, considerado el jefe de la asociación ilícita investigada, además de sus intenciones por crear empresas por fuera de su actividad en la Unidad Gobernador y su preocupación cuando comenzó a percatarse de que había en marcha una investigación en su contra.
Antonio Zorrilla es propietario de una inmobiliaria de Rawson y confirmó que el sueldo de Correa al frente de la Unidad Gobernador en el año 2017 era de solo 30.000 pesos y que resultó insuficiente para ser garantía de un departamento en Playa Unión por un costo mensual de 15.000 pesos. Lo narrado por Zorrilla también comprometió a otra de las imputadas, Daniela Souza.
Contó que Souza en abril del año 2016 se acercó a su inmobiliaria con intenciones de alquilar un departamento en una de las mejores zonas de Playa Unión, a muy pocos metros del mar en el complejo El Alamo. El valor del alquiler era de 15.000 pesos y que, por presentar un recibo de sueldo de la empresa Dual Core de 20.000 pesos, se le pidió una garantía. Fue allí que Souza llevó el recibo de sueldo de Correa que al frente de la Unidad Gobernador, cobraba 30.000 pesos mensuales. También resultó insuficiente hasta que apareció Cristian Eguillor, con un sueldo acorde a los requisitos de la inmobiliaria. «Ella venía personalmente a la oficina a pagar el alquiler. Siempre Souza pagó en tiempo y forma. Finalmente desocupó el departamento en febrero del 2018”, dijo Zorrilla en coincidencia con el avance de la investigación para esta última fecha.

Que siga la fiesta

También declaró Carolina Sartaja, una empleada de la Municipalidad de Puerto Madryn dedicada también al protocolo y el ceremonial. Dijo haber sido convocada personalmente por Diego Correa apara trabajar en eventos como por ejemplo fiestas populares o fiestas privadas. La empresa tenía sede en la calle Ameghino de Trelew y era utilizada para sacar dineros públicos a través de contrataciones directas por servicios de sonido, iluminación y eventos de sorteos de la Lotería.
También declaró el comisario inspector Carlos Cerdá, a cargo a fines del año 2017 de las cámaras de monitoreo que refuerzan la seguridad en Rawson. Confirmó que el imputado Rubén “Bedo” Reinoso le pregunto si habían cámaras de seguridad detrás de Casa de Gobierno. Agregó que el pedido fue entre noviembre y diciembre del año 2017 y que el encargo lo hizo Diego Correa, por entonces al frente de la Unidad Gobernador. El oficial de policía afirmó que es amigo de la infancia de Reinoso y destacó también haber visto la camioneta Hyundai H1 cerca de Casa de Gobierno.

Viajes por el mundo

El contador José Velázquez del Ministerio Público Fiscal del Chubut declaró como testigo en el juicio por la causa “Embrujo” y detalló cómo dio el puntapié inicial para la investigación que en la etapa final del proceso judicial tiene por estos días a 12 imputados sentados en el banquillo de los acusados.
Así con el pasar de las semanas y con el entrecruzamiento de datos, Velázquez fue confirmando los nexos de los funcionarios provinciales hoy imputados, con la creación de empresas con escaso movimiento operativo, los ingresos personales de las personas sospechadas y los gastos, viajes al exterior a lugares paradisíacos e inversiones que realizaban que no se condecía con sus ingresos.
“Tenían ingresos por tres millones y egresos por siete millones”, concluyó en su declaración Velázquez tras las preguntas que le realizaron los fiscales Omar Rodríguez y Alex Williams.

Los rastros

En la prosecución del juicio por la causa “Embrujo” en la que se encuentran 12 personas imputadas entre particulares y ex funcionarios públicos del Chubut, se exhibieron en el debate comunicaciones que para los fiscales que investigaron el caso, son reveladoras de la forma que operaba la asociación ilícita para hacerse de dineros públicos mediante la creación de empresas, para luego gastarlos en viajes o invirtiendo en vehículos, terrenos, emprendimientos turísticos, edificios y proyectos de consultorios médicos.
Entre los mensajes de texto reproducidos, sobresalió un audio en el que con un tono imperativo Diego Correa se dirige a Diego Luters pidiéndole que “le pregunte a “Tato” si llevó a los pintores de Dual Core” a la casa de la Playa Unión. “Que trabajen porque a los sueldos se los pago yo”, culminó Correa en el mensaje de audio que relaciona a varios de los imputados.
También se reprodujeron diálogos entre “Tato” Ramón y Diego Luters para que el primero le pase presupuestos para obras de reparación de viviendas oficiales a nombre de “Concretando” a fin de disimular una falsa competencia con Dual Core, resultando esta última adjudicada finalmente.
Refieren a movimiento de materiales con mensajes entre Diego Correa y los responsables de los corralones donde vendían materiales para la casa de Playa Unión, mensajes entre “Tato” Ramón y Diego Correa relacionados con la auto adjudicación de las obras, además de comunicaciones entre el médico Juan Blasco, Diego Luters, Sandro Figueroa y Diego Correa por la construcción del edificio de consultorios.

Devolver lo robado

En tanto, a nivel nacional, a dos meses de las elecciones, el Gobierno acelera la venta de los bienes de la corrupción y ordenó que a partir de ahora sean subastados «de manera inmediata» por la Agencia Nacional de Bienes del Estado (AABE).
La oleada de subastas comenzará con la venta de treinta bienes del exsecretario de Néstor Kirchner Daniel Muñoz adquiridos con fondos ilícitos.
Según el decreto 598 publicado hoy en el Boletín Oficial, y firmado por el presidente Mauricio Macri y el jefe de gabinete, Marcos Peña, el decomiso de bienes se constituye como una «herramienta eficiente del Estado ante la persecución e investigación de delitos relacionados, entre otros, con el lavado de activos» y » se garantiza el cumplimiento de los compromisos asumidos por la República Argentina a nivel nacional e internacional».
Ahora restará saber si en Chubut se recuperará “algo” de robado, ya que cuesta creer que el saqueo de las arcas públicas sea de apenas 35 millones de pesos, tal lo dimensionado por los fiscales, sobre la sangría de fondos públicos de los últimos años.