Por Juana de Arco*

Mientras la coyuntura provincial se ensombrece cada día más por la ruptura de la cadena de pagos que se viene generando desde la administración de los dineros públicos, lo que afecta de manera directa e indirecta a todo el arco comercial y de servicios, además de prestaciones vitales como la educación y la salud, la clase gobernante sigue su rutina sin exagerado estrés, y por sobre todo con un grado de improvisación alarmante. Por lo menos, así lo demuestran los pocos cambios de gabinete y los magros resultados hasta ahora evidenciados.
Desde que asumió la gobernación Mariano Arcioni, el 1 de noviembre de 2017 ante el fallecimiento de Mario Das Neves, el comodorense no ha dado en términos de conducción, ´pie con bola´, como se dice en la jerga futbolística. Pero veinte meses después, la paciencia pública y la cautelosa contemplación del noviciado que se suponía requería el escribano, con poca y nada experiencia en el arte de la política, y mucho menos de la gestión pública, se van agotando.
Sin equipo consolidado, sin plan de gobierno para despegar de la crisis, y sin financiamiento para sostener la estructura pública, está dicho que la preocupación de la gente es entendible. A su vez, resuena como plegaria recurrente en los mitines de café, que “Es imposible ayudar a quien no quiere ayuda”, una idea que se instaló y no por conspiración de pocos, sino por coincidencia discursiva de los más diversos sectores. La falta de diálogo, elemento sustancial para la construcción de poder, y la sistematización castrense de la crisis, perpetrando un enfrentamiento inentendible entre gobernantes y gobernados, es un combo demasiado peligroso para que no detone por algún lado.

¿Qué parte no se entiende?

El parate del Estado, significa el atasco de toda la sociedad. Hace cuarenta días que los alumnos de Chubut no tienen clase desde el receso invernal, con lo que el segundo semestre de este año se podría ya considerar -según los entendidos- seriamente comprometido en términos de contenidos, asimilación y programas a desarrollar.
La salud pública está en similares riesgos, sin insumos, con los pagos interrumpidos y escalonados, y las prestaciones básicas reducidas. Y ni hablar de la obra social de los estatales. En el medio, van y vienen vidas humanas, condicionadas por la carencia pero sobre todo por la imprevisión, algo que en salud es igual a riesgo inminente de preservación de la vida.
La Justicia a la par está sostenida a fuerza de pulmón de sus representantes superiores, que a falta de recursos le ponen imaginación y gestión, encorsetando lo más posible las reacciones internas, y tratando de garantizar un servicio esencial para sostener la seguridad pública a través del normal funcionamiento -por lo menos- de las fiscalías.
Estos tres temas que concentran las garantías básicas que debe asumir el Estado (educación, salud y seguridad) están literalmente afectadas, y con ello la pregunta que parece no hacerse los gobernantes es ¿cuánto más aguantarán las comunidades? Un interrogante que va atado directamente a cuántos meses más se bancarán los agentes públicos de los tres poderes del Estado cobrando escalonadamente y casi con un mes de atraso. Algo que a su vez va atado a la probabilidad existente que no haya más dinero en pocos días, tal como lo dijo el nuevo ministro de Economía, Oscar Antonena, entre chicanas y bombas de humo.

Figurita repetida

En veinte meses de gestión ´propia´, Arcioni lleva además el récord de recambio de dos ministros de Economía. Y se podría inferir -como dice el dicho- que ´la tercera es la vencida´, si no fuera que la memoria colectiva fuera lapidaria. Es que el actual ministro de Economía de Arcioni fue parte de la administración del Gobernador Buzzi, que se caracterizó por ignorar a los Municipios que no le eran afines luego de aquella jugada de mayo 2015 cuando, luego de ganar su elección, desconoció a su mentor Mario Das Neves. En ese momento fue demoledor también para la población haber comprendido que la gran mayoría había sido literalmente estafado en las urnas, porque ganando Buzzi bajo el modelo dasnevista, cambió de sello e implementó el de la oposición. Casi calcado con lo que acaba de suceder ahora: ganado Arcioni con el modelo ChuSoTo, un mes después termina pasándose al kirchnerismo. ¿Es la gestión Arcioni una réplica de la de Buzzi? Y en ese caso, ¿porque serían entonces las cosas diferentes ahora en términos de estancamiento productivo y descalabro financiero?
De hecho, ese mismo ministerio de Economía fue el que inició la suscripción de Letras de corto plazo, y luego el endeudamiento con los llamados BODIC I y BODIC II con lo que creyeron que superarían las dificultades que ellos mismos habían generado. Esos bonos fueron emitidos en dólares y aún hoy están en pleno proceso de pago lo que castiga a las regalías actuales. Y para ello están ´al salto´ para seguir emitiendo Letras.
¿Está repitiendo Arcioni la receta de Buzzi? Es probable. Por lo menos el ministro es el mismo y lo que sabe hacer es lo mismo. Ese equipo se vanaglorió de haber tomado fondos en dólares al 4% anual, cuando en realidad la tasa de los federal funds apenas superaba el 0%, es decir lo que proclamaron como el ´gran negocio´ para la provincia lo fue a medias. Se hicieron de los fondos pero no fueron tan baratos de acuerdo con las tasas vigentes. Y no sería para nada malo que por ejemplo en el marco de la transparencia proclamada por Arcioni hace apenas dos meses, cuando fue reelecto, se hiciera público el sistema de intermediaciones y comisiones que nos salió a todos, el ensayo del ´gran negocio´ financiero y los rollover. ¿O tendremos que esperar otros cuatro años para comenzar a develar nuevos ´misterios´ del poder autocrático a través de sagas de causas judiciales insospechadas?

Porque no hay guita

La ´verdad de la milanesa´ cuentan en el mercado y también donde ´atiende dios´, es que la Administración Arcioni heredó un endeudamiento en letras suscriptas hasta agosto 2017 que eran imposibles de cancelar, y que en forma mensual fueron absorbidas por el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, llegando por este concepto en su punto máximo de deuda a $ 3955 millones. Las desavenencias políticas hicieron que la decisión del Gobierno nacional que inicialmente fue de ayudar y proteger a la administración Arcioni, se transformara en la finalización de las buenas relaciones y con ella, el descuento de la coparticipación mensual de fondos que eran necesarios para los gastos de funcionamiento.
Así el castigo del gobierno central se sintió en Agosto 2018, en Diciembre 2018, en Julio 2019, quedando para el mes de Agosto 2019 el último tramo de $ 740 millones. Eso es lo que ´nos salió´ en definitiva a los chubutenses que Sergio Massa consiguiera trabajo con Alberto y Cristina y se garantizara una banca, porque su caudal político se consolida en concreto con las provincias que le fueron afines y en eso le recontra sobra los dedos de una mano para contabilizar.
Justo es reconocer que tanto Arcioni es absolutamente leal al tigrense que lo convirtió en vicegobernador, como que la Administración Arcioni no contrajo ninguna nueva deuda (aunque paró el estado desde hace veinte meses), y si honró cada uno de los vencimientos en dólares que se fueron sucediendo y aquellas cancelaciones a través de la Coparticipación descontadas de un plumazo.

Pecado de inocencia en bicicleta

Para quienes operaron en la cocina grande, las cosas no son tan lineales como las presenta cada analista de turno. Podrá decirse que Arcioni emitió los famosos Ticadep, que aún están en vías de ser entregados y ya suenan a bicileta. Es cierto, pero hay que tener en cuenta dos realidades que la Administración Arcioni dicen que intentó cambiar sin éxito. La primera, es que la verdad es que los Ticadep no fueron un proyecto del Ejecutivo sino un proyecto nacido a escondidas y en las entrañas de la Legislatura, y tan oscura fue su gestación que se copió casi literalmente aquella ley de emergencia que se dictara en la época del Gobernador Cosentino y su Ministro Ferrari. ¿Quiénes habrán sido sus mentores e impulsores? Habrá que ver quien saca más peces de este río revuelto y estará la respuesta. La segunda, es la sospechosa falta de tratamiento en la actualidad del proyecto de Ley que amplía las partidas y los recursos para poder adecuar definitivamente el Presupuesto 2019 para el pago y emisión de los fantasmagóricos Ticadep. ¿Palos en la rueda que alimentan la paranoia conspirativa oficial? Puede ser. Pero definitivamente los cañones están muy mal apuntados.

La verdad al ataque

Entre tanto, faltan veinticuatro horas para el desembolso de 876 millones para el pago de los sueldos encuadrados entre los $40.001 y $65.000. La mayor dificultad se presentaría para el compromiso de viernes 29 de agosto, cuando deban depositar 1.589 millones para el tercer rango que engloba a unos 21 mil estatales que en su mayoría pertenecen a los otros dos poderes: Legislativo y Judicial. Todo indicaría que es muy difícil que se logre este pago en tiempo y forma, ya que tal como lo trascendió el propio ministro, para llegar a ese monto el Gobierno Provincial debería contar con “ingresos extras” a los que está teniendo hasta el momento y algún respaldo o desembolso excepcional por parte del Gobierno Nacional, algo que parece poco probable por los encontronazos entre ambas partes los últimos meses, donde Nación desmintió sin preámbulo los dichos del propio Gobernador. Además, el hermetismo mostrado sobre los resultados de ´la misión´ en Buenos Aires de los ministros Massoni y Antonena la pasada semana, fueron para los entendidos, más que evidencias que no lograron remontar por ahora el encono. Y esto sumó enorme preocupación a los miradores de coyuntura. Porque está dicho que la victimización oficial, tanto como la farandulización, son dos síntomas demasiado asociados a estrategias desesperadas y mentirosas. Por eso hacen falta más verdades y más datos documentados. Porque como decía Bertolt Brecht, “Cuando la verdad es demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque”. Habrá que ver…

*Soy Juana de arco, …y ceniza de tantos