Por Trivia Demir

El gobierno provincial definió ayer tres cosas fundamentales aunque muy mal comunicadas: que logró pagar el segundo escalón de sueldos un día antes de lo previsto, que la situación de crisis se proyectará por lo menos seis meses más y que la semana que viene saldrían a emitir Letras.
La ´buena noticia´ del cumplimiento de pagos es que hoy tendrán depositados los salarios aquellos agentes de los tres poderes del Estado de Chubut que cobran entre $40 mil y $65 mil pesos. Un desembolso que le significó al erario público $ 890 millones. Sin embargo un dato que habría omitido el ministro de Economía, es que se logró abonar gracias a un desembolso excepcional de Nación.
Atrás nomás y sin que se alcanzara a degustar el cumplimiento anticipado, el funcionario trascendió también que las perspectivas de este escalonamiento incierto se mantendrá por lo menos seis meses más, con lo que se puede inferir q hasta marzo del año que viene no habrá normalización de los ingresos de más 65 mil personas (contando activos y pasivos), y que multiplicados por miembros de un grupo familiar tipo con un mínimo de tres personas vinculadas, da como mínimo un universo de casi 200 mil habitantes, o sea el 50% de la población afectada en su economía doméstica.
El tercer punto anunciado por el ministro de Economía, Oscar Antonena es que “(…) saldremos al mercado la semana próxima con una letra», que ya estaba autorizada «desde hace más de dos semanas» por un monto de $3200 millones de pesos. El tema es que las tasas se dispararon tanto que Chubut terminará devolviendo más del doble, y que deberá cancelar en diciembre. Y dicho sea de paso, ese monto no alcanzará a cubrir ni siquiera un mes de sueldos, ya que la masa salarial actual supera los $3.400 millones mensuales.
Evidentemente con esta emisión, la nueva gestión económica intentaría acomodar un mes de pago, a fin de ir juntando lo del mes siguiente, lo que se supone debería acomodar los pagos salariales ni bien se coloque la Letra. Sin embargo Antonena prefirió ser no tan optimista y considerar que “la ingeniería financiera” demandará medio año más para estabilizar la caja, aunque no explicó mucho más al respecto.

¿Quién ve el bosque?

Se podría decir que así las cosas, el ´árbol´ del día a día y la complejidad de la situación social por la crisis financiera que atraviesa el sector público en Chubut, nos está tapando definitivamente el ´bosque´ de las posibilidades productivas que tiene el territorio. Base fundamental de desarrollo para abrir otro tipo de escenarios laborales. Está claro que en la Argentina hay provincias productivamente muy débiles en las que se justifica que el Estado sea el principal empleador, pero en un territorio como Chubut, es un sacrilegio depender de un estado paternalista que puede licuar de plano la vida de cualquiera. Más allá de la chicana lamentable con la que se rodea al empleo público es casi seguro que más del 80 por ciento de los estatales migraría gustoso a desempeñarse por mucho más dinero, estabilidad y proyección personal en el sector privado. Sin embargo, los sectores productivos en marcha suelen ser los más presionados por el Estado, resintiendo el entusiasmo nato por la expansión. Y los sectores por venir, terminan siendo los más espantados por la multiplicidad de trabas con la que se encuentran los inversores al momento de proyectarse en territorio.
En este marco, definir qué modelo de provincia queremos y que perspectivas de mínima y máxima podemos esperar en cada una de las Comarcas, es una tarea casi más urgente que seguir contabilizando la pobreza sin perspectivas productivas, en la que nos han sumido las coyunturas y las conducciones políticas circunstanciales. Tal como una familia no se puede pensar sosteniéndose a base de créditos y refinanciaciones si no le alcanzan los ingresos, mucho menos lo puede hacer una provincia que ya suma casi medio millón de habitantes. Es cantado que son medidas de cortísimo plazo, y los resultados están a la vista.
Lo que hay que saber y en todo caso exigir a los funcionarios de turno que estudien y socialicen, es que proyectos productivos hay previstos a futuro en Chubut, si los hay, o sobre que recursos se podría gestionar inversiones en lo inmediato; que significarían para las arcas del Estado en términos de derrame, que impacto social puede esperarse en trabajo directo o en su defecto en proyectos alternativos que asimilen mano de obra en el marco de la Responsabilidad Social Empresaria que les cabe, para pensarnos en una crisis con salida, en un estancamiento con reactivación, que es lo que requerirá salir un poco del agónico ciclo de cuatro años que está marcando la política.

Lo que viene ayuda a pensar

En ese marco, el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana de Fundación Mediterránea divulgó recientemente un informe sintético sobre el escenario post octubre y lo que viene para las economías provinciales. El IERAL (que algunos datos de primera mano tiene del Interior) señala que «es claro que los próximos cuatro meses serán complicados (altas tasas, incertidumbre sobre nuevo clima de negocios, caída de poder de compra)» Pero ¿cuáles serían las perspectivas, al menos, en el corto plazo?, pregunta.
«Por un lado, tendrán ventajas aquellas provincias que sean más exportadoras. Entre el grupo beneficiado, varias son de la Región Pampeana, con su actividad agropecuaria y agroindustrial, y también algunas jurisdicciones petroleras y mineras. Un caso llamativo es el de Neuquén, poco exportador, aunque produce un bien exportable como petróleo y gas», afirma.
«En cambio, estarán más complicadas las jurisdicciones que dependen más del sector público. Aunque en 2018 mejoraron sus finanzas, esa tendencia se estaría revirtiendo este año, tanto por ingresos que se rezagan con respecto a la inflación (y posiblemente más en la última parte de este año), como por gastos que aumentaron, en un comportamiento típico electoral. En 2020, con escasez de financiamiento, es posible que los gobiernos locales sean moderados en sus finanzas, señal de que poco podrán impulsar sus respectivas economías», completa.
En ese marco, Chubut tendría una inmejorable perspectiva, siempre y cuando exista un equipo de gobierno que profesionalice la política y piense en términos estratégicos, lo que es todo un desafío para Mariano Arcioni y Ricardo Sastre en 2020.

Chubut tiene con qué

La arenga de que “podemos con lo nuestro”, debería ser un verdadero ´rezo chubutano’ si no fuera que le tenemos tanto miedo a la mala ´administración de lo público´. Porque el escenario privado es bien diferente de la malaria que recita Fontana 50. Sólo basta observar que en 2018 Chubut exportó productos por un total de 3.141 millones de dólares mientras que en 2017 lo había hecho por 2.195 millones de dólares, convirtiéndose en la tercera provincia del país que más creció y la cuarta entre las que más vende al exterior. Estos datos son oficiales y los expuso el propio Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Este podio que alcanzó a pisar Chubut ubicándose entre los estados subnacionales que más exportan se basaron en el crecimiento del petróleo en un 160%; el aluminio en un 16% y los pescados y mariscos sin procesar en un 5,6%.
Con lo que quedó claro que Chubut, junto a otras cuatro provincias; produjeron más del 78% de las exportaciones de todo el país generando casi 4 de cada 5 dólares genuinos que entraron a las arcas argentinas. ¿Cómo puede ser que esto no sea un aliciente para poder pensar el futuro de otra manera? Y cómo se entiende que cueste tanto capitalizar políticamente esta enorme fortaleza. ¿No será que falta el enlace adecuado entre lo público y lo privado para gestionar juntos, pensar las Comarcas a 50 años, y garantizar el despegue de un territorio en el que más invirtió fue el ´Supremo´? Dicen los observadores finos que si se aplicara el 50% de la energía política que se deriva a la ´rosca´ de repartos y cargos, en pensar en el desarrollo provincial, otra sería la realidad de los chubutenses.
Tal como señala el IERAL, «ahora más que nunca, se necesita responsabilidad en gobierno y oposición», pero sobre todo trabajo consensuado con los pilares privados territoriales (empresas, comercios y sociedad en carácter de recurso humano).
El informe fue divulgado el 15 de agosto pasado, luego del impacto del efecto PASO sobre el mercado de divisas, y en ese momento el observatorio recordó que en Argentina, «los períodos pre-electorales y las transiciones post electorales suelen ser complejas, dada la alta sensibilidad del ciudadano promedio respecto a las variables económicas y financieras (con un historial de eventos que justifican plenamente esa sensibilidad), y con una dirigencia política que no suele adoptar políticas de estado». ¿Será tiempo de cambiar la tendencia en términos de proyección por lo menos desde la vereda que nos toca? Habrá que ver…

Fuentes: INDEC, IERAL, Fund. Mediterránea, propias