Por Juana de Arco*

Eso de gobernar a espaldas del pueblo, es una receta que nunca, pero nunca en la historia resultó. Sin embargo siempre hay un novicio de turno calzando trajes de poder que sigue creyendo en que se puede.
El dato exclusivo de El Diario proveído por calificadísimas fuentes sobre la inminente incorporación de la exministra Gabriela Dufour al equipo del gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, provocó más que revuelo en Rawson y hasta alerta temprana en las cuevas refinanciadoras de provincias, conocedoras de la capacidad negociadora de la magister.
El primero que puso el grito en el cielo por haberse filtrado la información, fue su coequiper, el ministro de Economía, Oscar Antonena. Furioso porque la opinión pública pueda tener alguna objeción a la ´colaboración´ (no se sabe si ad honorem) de la exfuncionaria, dicen que bramó contra propios y extraños buscando blindar lo que quedaba de los detalles del acuerdo.

Sacando el tapón legislativo

Es que Antonena estaría tratando de hacer un trabajo fino que no se logró hasta el momento en la Legislatura. No sólo porque necesita que los diputados le aprueben lo que falta para terminar el rollo de las Ticadep y pagarle con un papel simbólico a todo el tendal de proveedores de buena fe que fueron estafados con sus prestaciones, sino también para tratar el proyecto de Ley para ampliar las partidas y readecuar el Presupuesto 2019. Convencido que la buena voluntad de Jerónimo García no es sincera, Antonena empezó a hacer personalmente un riguroso trabajo de pinzas con los opositores, a espaldas del bloque oficialista, pero a expensas de algunos datos que le consiguen. Conocedor de las internas peronistas, de los orígenes de los multibloques y de los pocos meses que les queda a los habitantes de esas bancas, habría comenzado a compartimentar voluntades.
Se sabe que en política puede haber aliados, pero no amigos. Y que si se mueven los cimientos de una construcción, comienza a tambalear el resto de la estructura. Por ello se dice que apuntó a comenzar con el trabajo de fidelización con Gabriela Dufour, una mujer que se tuvo que bancar todas desde el dasnevismo, y muchas desde sus propios compañeros. Por lo cual si debe algo será al erario público de acuerdo a los juicios afrontados, a los demás, no le debe nada a nadie.
De allí que Dufour comenzara a dialogar con Antonena, un profesional con el que trabajó y tienen gran afinidad. Tal vez el único que pudiendo haberlo hecho, no la ´entregó´. Gabriela sabe que en diciembre si no recala en otro sitio, deberá volver al llano, y desde allí mucho peor será el devenir. Con el acercamiento de Buzzi a los brazos de Arcioni y de Antonena, tiene entonces dos aliados de fierro. Así las cosas, las negociaciones para comenzar a ´colaborar´ con ideas, garantizar mano y facilitar gestiones estaban absolutamente avanzadas hasta ayer. De hecho, afirman que Antonena ya lo había dialogado con Arcioni y tenía el ok del gobernador, aunque el escribano había pedido más ´gestos´ de Gabriela.

Más ´pro´ que contras

Dos temas habrían comenzado a empantanar estas negociaciones: una fue la participación de Dufour en las protestas y piquetes, foto que no concordaba con el trato por cerrarse, y la otra serían las onerosas ´solicitudes´ de la exministra para sumarse al arcionismo.
La faz ´piquetera´ de Dufour dicen que fue sorteada bajo argumento que se habría infiltrado entre la gente para entender la lógica de los reclamos que después, del otro lado del mostrador si entra a Economía, deberá resolver. Una hipótesis dudosa pero que ante la orfandad dialoguista y el deleite por los procedimientos castrenses del oficialismo, terminó siendo hasta convincente y perdonable.
La segunda complicación, sobre sus ´aspiraciones´ concretas, estalló la bronca al trascender una chicana al corazón, emitida por el hijo del exgobernador, Pablo Das Neves, que en un twitter muy temprano le preguntó ayer: “Buenos días @GabiDufour. Es cierto que acordaste con @AntonenaOscar tu apoyo a @arcionimariano a cambio de un trabajo en Rentas (enBsAs) para tu hija, otro en el Banco para otro pariente, sumado a que Fiscalía de Estado levante la demanda civil y el embargo en contra tuyo?”.
Con estas terribles acusaciones tal vez exageradas y que no certificaron fuente, el ambiente en Fontana 50 comenzó a caldearse, y para mitad de mañana ya había sospechas de trascendido del tema de su posible nombramiento para apresurar el trámite antes que se pinche, por parte de la propia Dufour. No en vano sobre las 15 horas la propia contadora decidió contestarle a Das Neves: “Afortunadamente mis hijes son profesionales que no han necesitado de mí para conseguir trabajo”, respondió. Sin embargo nada aclaró sobre los requerimientos sobre su causa, un tema que le cortó de plano su carrera política y pone en vilo su patrimonio.
Los otros sospechados sobre todo por Antonena, serían del núcleo duro de Arcioni. Sobre todo asesores de alto vuelo que no quieren perder de vista la refinanciación de deudas o emisión de Letras si las hubiera. Porque se sabe que Antonena y Dufour en tándem y con la experiencia lograda en sus cuatro años de enroque de puestos, pueden ser un dúo imbatible en el discrecional manejo de la caja.

Amores de un día

Para un gobernador ya empoderado como Mariano, la consolidación de su estructura de mando es siempre circunstancial. Son enamoramientos pasajeros, se podría decir. De allí que en menos de veinte meses reemplazó dos ministros de Economía sin anestesia. Y además que algunos nombres suenan en su entorno desde hace mucho tiempo. El de Antonena por ejemplo desde que debía reemplazar a Pablo Oca. Fueron y vinieron en las circunstancias hasta que finalmente concretó. También para Arcioni, la administración pública sería un trámite desideologizado. De allí que tener un ministro PRO (Antonena está afiliado al macrismo) y una colaboradora PJ, sería poner una pata en cada lado de la grieta. Cómo si se tratara de empresario. El problema para los gobernados es que el ministro de Economía no es un contador personal que se contrata a dedo. Sino es quien administra pero sobre todo es quien define la base del Presupuesto Público año tras año, y ese documento que siempre se guarda bajo siete llaves y no se discute en voz alta, es la construcción ideológica más notable que existe y sobre la que gobernarán los funcionarios de turno y padecerán los vecinos en el día a día. Allí se definen no sólo los sueldos estatales, sino que dinero público se destina a Educación, a Salud, a Cultura, a Turismo, a Conservación, a Seguridad, a Producción, y por supuesto a la política y proselitismo. Más de un gaucho amigo se sorprendería si tan solo analizara cuál fue el ´dibujo´ para cada una de estas áreas de 2018 a esta parte. Eso, es ideología pura que en este caso quedará en manos de profesionales que ya sabemos que saben hacer mejor: endeudarnos.

Dufour, la aguja, el camello y Blas

La avanzada de Dufour no es para nada nueva y parece tener el aval de una importante corporación sectorial de Comodoro. Ya desde hace unos meses la ´Magister´ comenzó a escribir columnas económicas ante la crisis provincial, pero en un tono tan amigablemente profesional que para los miradores de coyuntura se entendió casi como un guiño políticamente obsceno al propio Arcioni. Esas recetas sobre la deuda provincial y sobre las pérdidas que sufre Chubut por las medidas sobre el petróleo que implementó Cambiemos, fueron publicadas con su firma en ´Mil Patagonias´, un sitio abierto por otro exministro de Buzzi, José Glinsky. Un funcionario que resultó mejor actor de reparto y mucho mejor periodista, y que cuenta con el aval de gran parte de la corporación del crudo. Por lo cual siguiendo la línea reflexiva, habría que considerar seriamente si tanto Dufour como Antonena no cuenta con el sagrado empujoncito del “círculo de paladar negro”. Y si esto es así, aunque el PJ pretenda negociar en bloque y masculle por lo bajo el descuelgue individual de la diputada que compromete seriamente las aspiraciones de los demás ´futuros desocupados´, las cartas estarían echadas. Sobre todo porque el axioma del círculo dictaría que ´es casi seguro y más fácil que entre Dufour por el agujero de una aguja, que Blas entre al Superior´.

*Soy Juana de Arco, …y ceniza de tantos