Por Trivia Demir

La semana comienza en Chubut con un escenario aún más complicado del que ya se tenía, tras las medidas del gobierno nacional que directamente impactan en lo que la provincia perdería en términos de regalías y coparticipación, por el techo al barril de crudo, por el congelamiento de los combustibles y por las medidas sobre el IVA. Si ya era imposible enfrentar los gastos corrientes con los números que traíamos, es demoledor imaginarse con todas estas disminuciones de ingresos. Y en el mientras tanto, se logró pagar el primer escalón de sueldos hasta $40 mil pesos, y si hay viento a favor, el próximo viernes se intentará pagar el segundo escalón, para finalizar el 30 con el salario de todos los agentes de los tres poderes del estado provincial. Una verdadera agonía.
En esa línea, parte del gabinete de Mariano Arcioni se concentraría en interponer reclamos por la vía política y hasta judicial, a fin de desactivar por lo menos momentáneamente más pérdidas para el estado subnacional. Del nivel de gestión y la rapidez con que se ejecuten dependerá no derrapar aún más financieramente en 2020, considerando que Chubut depende fundamentalmente de la industria petrolera.
Qué busca Nación con estas medidas que golpean de plano a las provincias, no se entiende bien. Porque más allá del pseudo sentido popular que presentan, en el fondo resultan casi medidas ´castigo´ a los territorios que en su mayoría no acompañaron a Cambiemos, y a los sectores de los que presuntamente se esperaba más, como bancos y petroleras. Dejando literalmente y como se dice en política ´tierra arrasada´.

El enojo de Macri

Dicen que tras las Primarias inesperadas que a Macri le pintaron como absolutamente favorables, el Presidente fue contenido por Pichetto para no dimitir. Así de complicado se veía. Y esta semana que comienza no será más sencilla para el líder de Cambiemos. Los gobernadores están convocándose a discutir una respuesta firme porque las medidas inconsultas que tomó y que los perjudica de plano. También deberá recibir a la misión del FMI que llega para revisar las cuentas del país. Aunque el período que les toca auditar llega hasta junio, pueden y deben intervenir si advierten que el acuerdo corre riesgo. Y es que el acuerdo, en realidad, ya estalló en mil pedazos, y lo que corre riesgo ahora es el desembolso de la próxima cuota del stand by, de casi 5.500 millones de dólares, que debería llegar en septiembre y que estaría claro que le dejarán pendiente a quien gane en octubre.
Así las cosas, todo indica que la herencia que eventualmente recibiría Alberto Fernández puede ser cada día más compleja, tanto como la realidad de todos los argentinos. Tal como advierte el economista Guillermo Laborda, “En lo cambiario vienen, si se complica más el clima, suba de encajes remunerados o no remunerados por el BCRA. Y luego el menú puede incluir más kirchnerismo (controles como tope a compra de empresas de dos millones diarios y la obligación de liquidar divisas en la plaza local o para aminorar inflación, desdoblamientos cambiarios). Es el menú a disposición para transiciones complicadas. Lo concreto es que quien asuma el 10 de diciembre volverá a lamentarse por la herencia recibida. Nada cambia”.

Heridos de consideración

En una nota titulada “Macri logra que petroleras y bancos se acerquen a Alberto”, Laborda explica que “El Central obligó a los bancos a desprenderse de dólares y congeló los combustibles, logrando que empiecen a mirar con cariño al Frente de Todos. Y si Cristina Fernández logró durante la crisis con el campo unir a la Sociedad Rural con Federación Agraria, algo inédito por las amplias diferencias entre esas agrupaciones rurales, ahora Mauricio Macri no se queda atrás logrando que una buena parte de los bancos, empiecen a mirar con cariño al Frente de Todos, razona.
Con las petroleras, la situación fue similar. El congelamiento por 90 días del precio de las naftas generó alto rechazo. Duele más porque la medida proviene de quien se esperaba una caricia, no un golpe. El llamado del gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, fue tan inmediato como inútil también. Con razón, al mandatario le preocupan las inversiones en Vaca Muerta y la posibilidad de perder puestos de trabajo. Se viene ahora una interposición de inconstitucionalidad en la Corte Suprema de Justicia. Algo que Río Negro ya estaría también pensando y Chubut adoptaría también. Es que el congelamiento del crudo se considera “una puñalada artera”. “El secretario de Gobierno de Energía, Gustavo Lopetegui, advirtió sobre los efectos negativos de la medida, en vano. Para peor se debería aplicar la ley de Abastecimiento para congelar precio de naftas. Mas ´morenizado´, imposible, y falta sumar el enfrentamiento con Shell”, afirma Laborda.

Deserción por goteo

Desde el domingo post PASO y luego del batacazo electoral del peronismo, se desataron todo tipo de renuncias. Se pidieron desde algunos sectores, propios y ajenos, o algunos las presentaron espontáneamente y fueron rechazadas. Dicen que Miguel Angel Pichetto pidió las de Marcos Peña y Nicolás Dujovne. Y que en el contacto telefónico con Alberto Fernández, el candidato del Frente de Todos solicitó la renuncia de Nicolás Dujovne. Incluso le habría recomendado a Mauricio Macri reemplazarlo por Guido Sandleris, el titular del Banco Central, quizás por la buena relación que tiene este último con Axel Kicillof, su compañero de militancia en la UBA. Las renuncias no se concretaron inmediatamente por decisión de Macri, y porque los voluntarios a asumir no abundan. Y finalmente este fin de semana, llegó la renuncia de Dujovne, el más nominado, que además incumplió con el FMI y ya sabía que no podría cumplir las metas fiscales que viene.
Sin embargo, Marcos Peña se mantuvo firme como jefe de Gabinete porque en el círculo rojo no se acepta el enorme fracaso político que no sólo hundió las chances de Mauricio Macri de alcanzar su reelección, sino que además puso al borde de la desintegración a la coalición que lo llevó al poder y a su propio partido. Una responsabilidad que le cargan desde todos los sectores.

Datos para seguir de cerca

Según los entendidos, la situación financiera puede deteriorarse con el correr de los días más allá de aspirinas como la Comunicación A6754 del BCRA.
Para Laborda, “La cuestión es simple: los dólares no alcanzan para todo. Al darse vuelta las expectativas, las renovaciones de los vencimientos hasta fin de año de las Letras del Tesoro y otros en dólares pasaron a ser bajas, salvo el único prestamista de última instancia que queda que es el FGS del Anses.
Las reservas de libre disponibilidad del Banco Central varían entre 16.000 y 20.000 millones de dólares según el economista que haga el cálculo. Los vencimientos de Letes son de u$s 10.000 millones hasta fin de año. Las intervenciones del BCRA en la plaza están limitadas. La sábana se encogió y ahora es corta.
Dos datos miran muy de cerca los banqueros al cierre de cada jornada: El porcentaje de renovación de depósitos en pesos y la compra de dólares en sucursales y home banking. Lo que da alivio es que estos indicadores son hasta el momento casi normales pese al derrumbe de mercados. De nuevo, cada día es una batalla.
El desembolso del Fondo Monetario de septiembre está en duda en el mercado. Son cerca de u$s 5000 millones esenciales. Lo más probable es que se lo apruebe. Gatillaría o acentuaría la crisis el FMI si no fuera así. Si bien hay antecedentes como lo que le sucedió a Cavallo en octubre y noviembre de 2001 con el Fondo, la situación no es comparable”.

La preocupación por la pesada herencia

En este escenario es a todas luces, comprensible la preocupación de Alberto Fernández por el entendimiento con el FMI. También le preocupan los desembolsos en su eventual gestión. En el ínterin, el macrismo continuó con subsidios para todos y todas. Ya hubo para autos 0 km y ahora para deudores hipotecarios UVA. Lógicamente reclaman lo suyo los inquilinos y los otros deudores con ajuste UVA que pertenecen a un estrato social bajo. La situación fiscal a futuro no está clara porque Macri va a terminar su mandato con una inflación cerca del triple de la que recibió, con una deuda externa multiplicada por cuatro, con una desocupación de dos dígitos, con un PBI en retroceso, con más pobreza, con menos inversiones y con un poder adquisitivo lastrado. Y ahora también, con las metas fiscales incumplidas y el acuerdo con el FMI en crisis. Es un fracaso económico sin atenuantes.

No quedará ni oposición en pie

Pero además y por sobre todo, con una debilidad política que pulverizará cualquier oposición posible. “La lógica de expulsar a propios y aliados en la búsqueda de un control tan absoluto como carente de sentido político, alimentarse de encuestas falsas y obturar el debate interno, es la lógica que alimenta el reciente paquete de medidas, es la idea que todavía se puede ganar, que quince puntos no es nada. Porque lo importante no es el signo programático -del ajuste a la tibia promoción de la demanda-, sino la sobrevaloración de la propia capacidad de manipular a los otros. Y es esa neurosis la que se los llevó puestos”.
Para el columnista de LPO, “este debería ser un momento muy distinto. Un tiempo de juntar las piezas, de sensatez, de transición, de regresar a todo lo que se extravió en el camino: la política, la apertura, la sencillez. Y en ese sentido, acaso la llegada de Hernán Lacunza ofrezca una última oportunidad, si en el estrecho margen de maniobra que aceptó, logra imponer en tándem con Rogelio Frigerio la lógica de diálogo de la política bonaerense. Porque llegó la hora de descomprimir. Y no hace falta ser buzo para entender lo que les pasa a aquellos que saltean las paradas de seguridad”, afirma el economista. Habrá que ver…

Fuentes: NA, AF, LPO, propias