Una de las lamentables postales del fin de semana tuvo que ver con la demora de tres menores, quienes fueron aprehendidos por efectivos policiales luego de cometer distintos delitos, entre ellos, robos a mano armada y el intento de ingreso a una propiedad para sustraer elementos.
El dato más llamativo es que, en los tres casos, los protagonistas no superan los 15 años, lo que da cuenta de la situación de vulnerabilidad de parte de la juventud que se vuelva a cometer este tipo de hechos, sin mencionar otras problemáticas que atraviesa el segmento, tales como las adicciones y la falta de oportunidades.
Como suele ocurrir, dado su carácter de inimputables, los tres menores terminaron siendo restituidos a sus familiares, ya que no pueden permanecer detenidos a diferencia de aquellos ciudadanos mayores de edad; no obstante, mientras no existan garantías institucionales de contención, tampoco habría garantías de que los sujetos no vuelvan a delinquir, algo que genera preocupación en la comunidad por la reiteración de este tipo de hechos.

A punta de cuchillo

El primero de los episodios ocurrió el restaurante “Vuelta y Vuelta”, ubicado en Alejandro Maíz al 300, al cual ingresaron dos sujetos y redujeron al dueño del local y a un empleado, sustrayendo la recaudación para luego darse a la fuga.
Según el testimonio de uno de los damnificados, al menos uno de los jóvenes estaba armado con un cuchillo, y ambos vestían “una campera celeste y pantalón gris con negro, y un buzo gris con pantalón negro”.
Finalmente, fueron aprehendidos en las inmediaciones de 28 de Julio y Bartolomé Mitre; se trata de “E. E. V.”, de 19 años, y un menor de tan solo 15. “Se dio conocimiento al defensor de turno doctor, al médico policial de turno, al fiscal de turno y la funcionaria de turno de la Asesoría de Menores”, indicaron fuentes policiales. En el caso del menor, fue restituido a sus familiares, tras el derrotero burocrático y judicial que implican este tipo de situaciones, mientras que el mayor de edad aguarda la audiencia de control de detención.

Intento de robo en una casa

Otro episodio de inseguridad tuvo como protagonista a un adolescente y ocurrió sobre la una de la madrugada del lunes, cuando personal policial demoró al menor de 15 años que había intentado ingresar en una casa con fines de robo.
En el domicilio, ubicado en España al 300, un testigo del hecho alertó a la Línea 101, advirtiendo el comportamiento sospechoso de un individuo poseía un pasamontañas “con recortes para los ojos, sin tapar todo el rostro”, el cual finalmente fue detenido a pocas cuadras, en Marcos A. Zar en su intersección con 9 de Julio. Intervino el defensor de turno, el médico policial y la Asesoría de Menores, al tiempo que el fiscal de turno dispuso la entrega del menor a sus familiares.

Armado con una tumbera

Momentos antes de ambos hechos, sobre las 22:10 horas del pasado domingo, personal policial intervino en la intersección de las calles Manuel Verdeal y España, donde constataron que había tres personas sospechosas, por lo que “se acercó un móvil a cargo de tres agentes y encontró a un joven afuera del negocio”.
Al realizarle el palpado preventivo para verificar si poseía elementos peligrosos, se verificó que tenía un arma de fabricación casera “compuesta de dos piezas, con una empuñadora negra de goma”, informaron desde la Policía. Tras secuestrar el elemento, demoraron al individuo, de tan sólo 15 años, que literalmente caminaba armado con una “tumbera”, una de las armas más frecuentemente secuestradas en procedimientos policiales.

Sin rumbo

Tal es así que, los tres hechos ocurridos entre el fin de semana y las primeras horas del lunes, dejaron en evidencia la temprana edad a la que muchos jóvenes comienzan a delinquir; en varios casos, producto de la marginalidad social, la falta de opciones y de contención institucional y familiar, así como también las adicciones, que revisten un problema mucho más profundo.
Las históricas discusiones por la baja en la edad de imputabilidad, no obstante, nunca arribaron a buen puerto, teniendo en cuenta que el porcentaje de delitos graves cometidos por menores es casi insignificante en términos nacionales; no obstante, la cifra comprende buena cantidad de casos en los que la “falta de rumbo” y la exposición a flagelos como la droga, convergen en una combinación explosiva para la juventud.

Municipalidad de Puerto Madryn