El Gobierno nacional dio marcha atrás con el congelamiento de combustibles tan solo once horas después de que el mismo Mauricio Macri lo anunciara. Las operadoras petroleras habían pegado el grito en el cielo y amenazaron con frenar inversiones y bajar equipos de los yacimientos. Tanto desde Vaca Muerta, como desde Chubut, lanzaron severas advertencias por las consecuencias que traería aparejado congelar el precio del barril de crudo.
La confirmación de que no habrá mañana en el Boletín Oficial una resolución congelando los precios a $45 llegó luego de que el senador y sindicalista petrolero Guillermo Pereyra y el gobernador de la provincia de Neuquén, Omar Gutiérrez, advirtieran que no iban a aceptar la medida porque jaqueaba el desarrollo de Vaca Muerta. Y también las petroleras, que no fueron consultadas previamente al anuncio.
En otro día turbulento en los mercados y con anuncios de apuro de la Rosada, finalmente se acordó que la Secretaría de Energía convoque para hoy a las empresas petroleras con Gustavo Lopetegui para llegar a un acuerdo sectorial. «Hasta mañana no definirán una medida. Lopetegui les van a pedir que no aumenten, pero no estarán obligadas», aseguraron.
Desde la Jefatura de Gabinete, en tanto, desmienten que se trata de otra «marcha y contramarcha» y aseguran que se aplicará el congelamiento, pero que será por un «gesto patriótico» de las petroleras y no por una resolución del Poder Ejecutivo. Y así lo aclararon fuentes oficiales más tarde.
«La Secretaría de Gobierno de Energía informa que el congelamiento de precios de las naftas que anunció hoy el presidente de la Nación se realizará en acuerdo con las empresas», sostuvieron.
El congelamiento por 3 meses hizo que rápidamente las compañías hidrocarburíferas -que se desayunaron de la imposición del nuevo «barril criollo» o «barril Macri» con el dólar a $45 por televisión- empezaran a revisar recortes de inversiones. En buena medida porque no esperan que el dólar se estabilice a menos de $70 y a esos precios las perforaciones pasan a ser técnicamente inviables por la estructura de costos.

Furia de las operadoras

El paquete de medidas anunciadas por Macri no sólo reflejó su tinte electoral en el universo beneficiarios alcanzados sino principalmente en los perjudicados de la iniciativa. Confiado en reconquistar votos de la clase media, el gobierno evitó aumentar las retenciones al campo para financiar las exenciones impositivas lanzadas y trasladó todo el costo del congelamiento de naftas al sector petrolero.
Las principales compañías del sector quedaron asombradas por el mensaje del presidente y hablan del «fin de Vaca Muerta». «No se puede producir con un barril catorce dólares por debajo del nivel internacional», afirmaron.
El problema es que al mantener fijo los precios del surtidor por 90 días, el gobierno ideó un esquema que establece un barril criollo de 59 dólares, pero a un tipo de cambio de $45,19. De este modo, luego de descontarse las retenciones, los productores terminan recibiendo del refinador un barril a 42,8 dólares, cuando por ejemplo en Permian -yacimiento estrella de los Estados Unidos- cobran unos 57 dólares.
En concreto, los principales perjudicados son los productores no integrados en toda la cadena de valor como Tecpetrol, Vista Oil & Gas, Pluspetrol, Sinopec, Chevron y Petronas, jugadoras que en este momento están conversando entre ellas para consensuar una fuerte respuesta.
«Si vos sos refinador, ahora compras tu materia prima mucho más barata y ahí compensas lo que no podes trasladar al surtidor. Pero a nosotros que somos los que tenemos el mayor riesgo en toda la cadena de valor y los que hacemos las mayores inversiones, nos trasladan todo el peso de la devaluación», explicó a este medio una importante productora.

Amenaza con “ola de despidos”

Hasta antes que el gobierno decidiera frenar el anuncio, las petroleras aseguraban que se frenará la producción y levantarán equipos, sin contar el lógico efecto de postergar todo proyecto de inversión. «No te dan los márgenes, se van a frenar todos los desarrollos en Vaca Muerta», alertan. A su vez, se comunicaron con el líder del sindicato de los petroleros Guillermo Pereyra para que interceda en la disputa, ya que de otro modo podría ocurrir una «ola de despidos».
En efecto, el senador Pereyra aseguró que: «Esto en una puñalada artera a la actividad hidrocarburífera. Antes de tomar estas medidas el Ejecutivo debería de haber consultado a todos los actores, quienes teníamos mucho para aportar. Es una medida que solo generará conflictos con los más de 25.000 trabajadores que participan de la actividad en la provincia de Neuquén».
En el caso de jugadores integrados como YPF, si bien tiene gran parte de su negocio en el downstream, su exposición internacional al cotizar en la bolsa de Nueva York la deja muy vulnerable frente a este tipo de decisiones. «Es muy difícil explicarle un control de precios a un inversor en los Estados Unidos. No por nada la acción hoy se desplomó un 8%», subrayó a este medio un operador.
En este marco, las petroleras han iniciado contactos con el equipo de Alberto Fernández y se muestran «entusiasmadas con un cambio de política energética». «Yo soy optimista, no le tengo temor al riesgo Cristina y veo mucha racionalidad tanto en Alberto como en un tipo como Nielsen que transmite mucha confianza», agregaron.
Este acercamiento de las petroleras se suma al gesto de Marcelo Mindlin, que el martes salió a recomprar acciones de Pampa en una señal de alineamiento al inminente gobierno peronista y un compromiso de que continuará invirtiendo en el país.

Ávila en defensa de las inversiones

“Las medidas económicas de Macri ponen en jaque las inversiones en la Cuenca”, aseguró el Secretario General del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila, al referirse al planteamiento del Gobierno nacional, antes que se decidiera frenar la medida.
Ávila en un rol de lobbista de la industria, dijo que congelar el precio del barril implica consecuencias catastróficas para la Patagonia y puntualmente para la Cuenca del Golfo San Jorge y la provincia del Chubut.
El dirigente petrolero señaló que en la zona no estamos ajenos a Vaca Muerta, puesto que el petróleo Brent se utiliza en una mezcla con el Colque de Chubut, el barril criollo; “y esto sin dudas está poniendo en jaque las inversiones en la provincia. Hoy estuve con las operadoras y vi con mucha preocupación que miraban el tema de paralizar la inversión, lo que significa en algunos casos bajar la actividad. Y eso, es sacar gente”, advirtió.

Preocupación en Chubut

Ávila sostuvo que “ante esta preocupación que tenemos todos, empezamos a trabajar. Hoy ya he hablado dos o tres veces con el Gobernador (Mariano Arcioni) y con el Ministro de Hidrocarburos (Martín Cerdá) y estamos buscando establecer para el martes una reunión con todas las cámaras en la Casa del Chubut para tener una reunión con el Ministro de Energía de la Nación y empezar a resolver el camino que hay que recorrer”.
“También hablé con el ministro Dante Sica y explicaba que no hay otra forma de hacerlo y esto a Chubut la va a poner en muy mala posición, es una muy mala noticia para nosotros esta medida económica si bien para algunos trabajadores en el resto de la República Argentina puede ser bueno, no lo es para la Cuenca del Golfo. Es un golpe tremendo la inversión, que no se puede sostener”, disparó.

Gobierno de Chubut