El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo de Rawson (CARAW), Miguel Larrauri, agradeció la convocatoria de la intendenta a cargo del Municipio, Araceli Di Filippo, por la posibilidad concretar la apertura de una mesa de diálogo en la que se irán barajando alternativas para aminorar el impacto de la crisis económica en el sector comercial.
“Fue una reunión positiva. Nos vamos conformes, porque era lo que buscábamos hace un tiempo: que el Ejecutivo municipal nos pudiera recibir y plantear nuestra situación es importante, sobre todo porque hay muchos comercios que están en caída libre y no están vendiendo. La situación es compleja”, dijo Larrauri al término del encuentro.
La reunión de trabajo se concretó en el despacho de Di Filippo, con la participación del secretario de Hacienda, Walter Nasser, y miembros de la Cámara. Acordaron “seguir en contacto esta semana. Para nuestra institución es muy importante que nos hayan recibido porque se van a generar diversas reuniones para analizar la situación actual”.
Larrauri admitió que “estos últimos dos o tres meses el pago escalonado pegó directamente en el comercio local: en algunos sectores las ventas cayeron un 50 o 60 por ciento, y además hay muchos comercios a los que se le complica pagar los alquileres, la luz, Ingresos Brutos. Y hay locales que no pudieron pagar la Licencia Comercial”.
Para recudir la negatividad del impacto de la caída en el consumo y generar alternativas para el comercio chico y mediano pueda hacer frente a sus obligaciones tributarias, Larrauri señaló que “pedimos alguna moratoria, quita de intereses, beneficios para que el comerciante empiece a pagar, y también bonificaciones para quienes pagan sus impuestos religiosamente”.
También se le suma “una charla pendiente, de la que participará el municipio y otras entidades, con el Banco del Chubut, para que ver la posibilidad de acceder a alguna herramienta financiera de reactivación para el sector”.
Por último Larrauri agradeció el gesto de Di Filippo porque con la gestión de la intendente suspendida Rossana Artero “la pasamos mal, nos tenían tildados como enemigos, como que estábamos en otra vereda, y la verdad es que se equivocaron. Veníamos planteando hace un tiempo la necesidad de juntarnos, de ir evaluando la realidad del sector, no fuimos escuchados, y hoy vemos las consecuencias”.