Ana Botín, la poderosa presidenta del Banco Santander, no se anduvo con vueltas en su encuentro con Alberto Fernández este martes en Madrid: la empresaria se dirigió al candidato del peronismo como si ya fuera el nuevo presidente de Argentina y le expresó su preocupación por las medidas de control cambiario que reinstaló Mauricio Macri con el guiño del postulante del Frente de Todos. La dueña del Santander le anunció que piensa mantener el plan de inversiones en Argentina, pero no quiere que vuelvan los controles para repatriar utilidades del final del kirchnerismo.