LA CÁMARA FEDERAL CRITICÓ LA FALTA DE PRUEBAS EN EL PROCESAMIENTO DICTADO POR LLERAL

Desvinculan a el “mendocino” por los asesinatos de Lomeña y López


A través de una Resolución emitida días atrás por el Juzgado Federal 2 de Rawson, a cargo de Gustavo Lleral, finalmente el magistrado resolvió dictar la “falta de mérito” para “Marcelo Campos Sosa”, el ciudadano apodado “el Mendocino”, a quien se lo investigaba como probable instigador de los asesinatos de Federico Lomeña y Héctor “Pato” López.
Se trata de la misma sentencia en la que confirmaron los procesamientos de seis de los detenidos, donde en el caso del individuo en cuestión, se aclaró que “no dispondremos su inmediata libertad, toda vez que el imputado se encuentra detenido” en el marco de una causa “por infracción a la Ley 23.737”, es decir, la denominada Ley de Estupefacientes.
Para la Justicia, hubo pruebas de que “M. C. S.” se encontraba estacionado frente a la casa de la calle Berwin al 200, donde Federico Lomeña fue asesinado; sin embargo, aparentemente buscaban realizarle un “apriete” y, siempre según el fallo, como Lomeña no regresaba, el presunto líder de la banda habría intuido que algo malo había sucedido y finalmente decidió volver a la ciudad de Mendoza.

Un razonamiento endeble

En el fallo, se tuvo en cuenta que el “mendocino” había llamado a López “en seis oportunidades el día 19 de diciembre, es decir cuando el mismo ya había sido asesinado, dato que aparece demostrativo de su ignorancia respecto de lo acontecido”.
Esto último fue, para la Justicia, un “dato fundamental”, sumado a otros teléfonos que arrojó el peritaje sobre el teléfono celular del sujeto, los cuales todavía no determinaron a quién pertenecen.
Cabe recordar que, en el caso de Nicolás Cerrudo, cuando la Policía allanó la vivienda ubicada en Berwin al 200, donde reside uno de sus familiares, incautaron en el cuarto que utilizaba el joven unos seis teléfonos celulares, por lo que no se descarta que la banda hubiera operado con móviles con tarjeta y no con líneas registradas.

La teoría del “susto”

Además, en cuanto a “el Mendocino”, el fallo precisó que “si bien se ha probado que el día seis de diciembre el mismo se encontraba estacionado en la puerta del domicilio (de la calle Berwin), donde se dio muerte a Federico Lomeña, su participación en el homicidio no es la única posible explicación a su presencia en el lugar”.
Para el juez, quien era sindicado como el líder de la banda “se asustó” y volvió a su ciudad natal en Mendoza, durante un episodio en el que debían “apretar” a Federico Lomeña en dicha vivienda, donde aparentemente la situación se habría ido de las manos, terminando con la muerte del joven.

Del “apriete” al homicidio

Reza el fallo que “todo indicaría que ‘Marcelo Campos Sosa’ llevo a Lomeña para que continúe en el ‘apriete’ de Cerrudo y sus dealers, que esperó afuera que el mismo saliera y transcurrido un tiempo y sospechando que algo podía haber ocurrido se retiró del lugar y luego se volvió a la ciudad de Mendoza”, sumando a ello que “de qué otro modo puede si no interpretarse que el mismo haya llevado a Lomeña y se haya quedado en el vehículo esperando afuera; lo cierto es que Lomeña quien habría concurrido al lugar a exigir el pago de lo adeudado, nunca salió porque fue ultimado y ‘Marcelo Campos Sosa’, sospechando que algo malo podría haber ocurrido, decidió alejarse del lugar”.

Prueba equivocada

También, en el fallo se dio como probado que una presunta comunicación, a través de un informe, entre Nicolás Cerrudo y “Campos Sosa”, que hasta entonces constituía una prueba, luego “fue certificada como equivocada”.
Al mismo tiempo, la defensa del ciudadano mendocino fue duramente crítica con la versión del juez, frente a la versión que habría ordenado los asesinatos tras el robo de varios kilos de droga a Cerrudo, que presuntamente era el principal vendedor: “La versión dada para inculpar a su cliente surge de la imaginación del juez ya que no posee prueba alguna de la participación del mismo en el hecho. Manifiesta que como Cerrudo en un mensaje de texto de su celular dice que le robaron cuatro kilos, el juez colige que ‘Campos Sosa’ habría decidido instigarlo (para que junto con un grupo de gente que no conoce dieran muerte a López y Lomeña). Es el mismo juez el que reconoce no tener prueba para sustentar su tesis más sostiene que llega a dicha conclusión por experiencia y lógica”.


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