Axel Kicillof debió salir a aclarar que no piensa en una reforma agraria para la provincia de Buenos Aires, en medio del profundo malestar que generó la propuesta de Juan Grabois en el kirchnerismo, con su idea de expropiar campos privados y regalarlos a minifundistas. El líder marxista sorprendió incluso a los propios al asegurar que llevará la propuesta para que sea tenida en cuenta en un eventual gobierno peronista. Sus declaraciones generaron bronca en la interna, donde creen que Grabois intenta erigirse en una suerte de comisario político del Frente de Todos, en contra del esfuerzo de moderación y giro al centro que está llevando Alberto Fernández.