José López no está conforme con su lugar de detención. Las quejas no son nuevas. El ex secretario de Obras Públicas sigue reclamando un traslado urgente, aunque en las últimas semanas logró tener acceso a un televisor (solo algunas horas por día) y se mantiene muy informado sobre las últimas novedades políticas y judiciales.
El ex funcionario estuvo este martes en Comodoro Py durante tres horas. Llegó en una camioneta blanca y subió por una entrada lateral hasta el piso 5 para entrevistarse con su defensor en la causa de los cuadernos, Gustavo Kollmann. Para no ser reconocido, usaba una gorra azul y ropa informal.
López estaba interesado en saber las próximas novedades en el expediente, especialmente la elevación a juicio, que podría firmar esta misma semana el juez Claudio Bonadio. También preguntó por los detalles de la resolución del magistrado que dio por probados los dichos de los 31 arrepentidos, aunque ya había tenido acceso al contenido del fallo.
López fue el primer ex funcionario de peso que aceptó acogerse a la figura del imputado colaborador en la causa de los cuadernos y contó cómo les cobraban las coimas a los empresarios y cuál el rol de la ex presidenta Cristina Kirchner.
Cerca de las 14:30, el ex funcionario dejó el edificio rodeado de tres custodios del Programa de Testigos Protegidos. En sus manos llevaba algunas hojas sueltas donde anota todos los detalles de sus casas judiciales. La camioneta que lo trasladaba salió de Tribunales escoltada por otro auto de civil.
En la entrevista con su defensor, López hizo un repaso de los expedientes en trámite y hasta tuvo alguna reflexión sobre el resultado de las PASO. Sin embargo, hasta ahora el ex funcionario no habla del cambio de gobierno y la posible vuelta al poder del kirchnerismo.