Esta semana, un grupo de comandantes de Latam tomó la decisión de escindirse de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y comenzar formalmente el proceso de armar un sindicato de empresa.

Las diferencias entre los pilotos de la firma y los dirigentes sindicales se profundizaron el pasado mes de julio. Los de Latam resolvieron colaborar con la compañía en el proceso denominado «interchange», una modalidad que permite que aviones con matrícula extranjera vuelen en el país, siempre que las tripulaciones y los técnicos sean locales.

Sin embargo, la cúpula sindical, encabezada por Pablo Biró, se opuso a dicha medida, que finalmente el Gobierno Nacional habilitó.

La diferencia en base a dicha cuestión se sumó a la radicalización sindical de APLA, además de que los pilotos de Latam ya mostraban su descontento.

El gremio basaría su poder en Aerolíneas Argentinas y Austral, y en el caso de la primera, la mayoría de pilotos se encuentra a favor del gremio, en el orden de 1.100 a 238.